Internet, como todos sabemos, es un mar de información, datos y noticias. En todo momento enormes cantidades de datos personales de cada usuario viajan por la red para permitirnos a todos los usuarios una comunicación libre y segura en tiempo real.

Por otro lado, aunque nuestros datos nos parezcan información personal inocua, cuando se ponen en las manos equivocadas se convierten en mercancía para el intercambio, el chantaje y el fraude. Otro lugar común, por otra parte, es creer que sólo debemos proteger nuestros datos cuando se trata de asuntos fiscales, sin saber que sólo algunos de los cyberladrones están interesados en nuestras claves bancarias y que, en cambio, muchos otros sólo están interesados en nuestros datos sensibles, que en la red son muy valiosos. El phishing (robo de identidad en línea), tiene como único objetivo robar la mayor cantidad de datos personales posibles, como nombres de usuario, contraseñas, números de tarjetas bancarias o de crédito, etc., etc. para luego robar ilegalmente dinero o cometer otros delitos peligrosos. Pero, ¿cómo reconocer que se trata de un fraude? Simplemente, desconfíe de las ofertas demasiado tentadoras para ser ciertas, de las falsas ofertas de trabajo, de las notificaciones de viajes o de premios de lotería, y de otros correos electrónicos tan tentadores. Sin embargo, otros correos electrónicos extravagantes que pueden resultar engañosos son aquellos como "Su cuenta ha sido hackeada", o, "Por favor, actualice los datos de su cuenta o será suspendida", o, "Para mejorar la calidad de los servicios ofrecidos le pedimos que confirme sus credenciales", fácilmente reconocibles por los errores ortográficos y/o gramaticales, por la información escueta o poco clara, pero sobre todo por el hecho de que nunca se dirigen exclusivamente a ti, de hecho, en lugar de con tu nombre y/o tus apellidos, este tipo de mensajes suelen comenzar con un genérico "Estimado usuario", "Estimada usuaria", "Estimado usuario", etc.

¿Cómo protegerse? Los expertos siempre aconsejan, cada vez que creamos una cuenta, a un programa, a un correo electrónico, a una social y demás, se nos exige crear una contraseña. Una de las primeras cosas que hacen los cyberladrones es violar las contraseñas y por eso es fundamental crear contraseñas complejas que no tengan relación con nuestra identidad personal. Cambiar periódicamente las contraseñas de las cuentas es aún mejor porque nos da mayor tranquilidad.

En cuanto al correo electrónico, es conveniente no abrir nunca correos electrónicos que provengan de direcciones desconocidas o que no sean de confianza porque suelen ser spam, es decir, introducen en nuestro PC programas que pueden leer y enviar datos de nuestro ordenador. O al menos, esto es lo que intentan hacer. Básicamente, los ladrones se aprovechan del poder de la tecnología para recopilar datos personales o controlar a distancia nuestro ordenador. Si abrimos un archivo adjunto en un mensaje de correo basura o descargamos música de ciertos sitios para compartir, un programa podría instalar lo que se llama spyware en nuestro ordenador, lo que a su vez permitiría a un delincuente registrar todas las contraseñas y números de cuenta que tecleamos.
Es aconsejable no dejar el correo electrónico abierto después de consultarlo, especialmente los que están en línea.

Otros riesgos asociados a Facebook, Gmail y otras redes sociales son el inicio de sesión social, es decir, iniciar sesión en aplicaciones y sitios web a través de Facebook, Gmail u otras redes sociales y transferir la información de su perfil para crear uno similar en la plataforma deseada. Es una operación sencilla, inmediata y cómoda, pero que esconde muchos riesgos. Al iniciar sesión a través de la red social y dar permiso a un sitio web o a una aplicación para que acceda a su perfil social, también está dando su consentimiento para que se utilicen sus datos: los datos pueden incluir su nombre, apellidos, edad o dirección de correo electrónico, pero a través de ellos también es posible vincular sus preferencias y hábitos, con la posibilidad de que puedan ser utilizados por "terceros".

Navegar por Internet es la actividad fundamental de todo usuario. Cómo podemos tratar de protegernos, teniendo en cuenta que las empresas de publicidad le vigilarán de un sitio a otro, su proveedor de Internet registrará las páginas que visita y los piratas informáticos tratarán de detectarle. Partir de la base de que ningún navegador es perfecto e inviolable, pero hay algunos que son mejores que otros. Cuando se trata de privacidad el mejor absoluto en el mercado hoy en día es Tor es un navegador normal con muchas ventajas de privacidad. El navegador Tor permite a sus usuarios navegar por Internet de forma anónima. No sólo oculta el historial de Internet del usuario, sino que también se utiliza para eludir los bloqueos de la red impuestos por los gobiernos. El servicio también permite a los usuarios acceder a información en la web profunda, a la que no se puede acceder a través de los navegadores y redes tradicionales.

Tor se puede utilizar para cualquier cosa, pero la transmisión de vídeo puede ser lenta, y algunos plugins web (como Flash) están generalmente desactivados, ya que pueden ser utilizados para rastrearte. También puedes utilizar versiones móviles del navegador Tor como Orbot para Android y Onion browser para iOS, ambos también de código abierto.

También le recomendamos que después de un día de navegación elimine todas las cookies de la página web. Las cookies son información que un servidor puede enviar a su pc, smartphone o tablet cuando visita una página web o utiliza una red social. El mismo servidor que las envía también puede leer y registrar las cookies que ya están en su pc, smartphone o tablet para obtener diversos tipos de información.

Las redes wifi públicas, en un bar o en un hotel, no son en absoluto recomendables. Por su naturaleza, estas redes son abiertas, y es realmente fácil interceptar tu información y saber lo que has hecho en línea. Si necesitas una red segura, es mejor que utilices los datos de tu teléfono, confiando en la red 4G o LTE, o que utilices tu teléfono como hotspot para tu ordenador. Es mucho mejor utilizar el plan de datos de tu teléfono para algo importante que un Wi-Fi público e inseguro.

Un consejo para los padres, para proteger la privacidad en línea, intenten en la medida de lo posible que sus hijos entiendan también que cuando se publica algo en Internet, automáticamente se hace público y, por tanto, ya no se tiene un control directo sobre ello. Además, intente hacerles entender que todo lo que uno escribe en Internet puede tener, involuntariamente, graves consecuencias para otras personas.

El tratamiento de los datos personales adquiere una importancia fundamental en un momento delicado como el que vivimos, una situación en la que los países han sido llamados a acelerar el proceso de digitalización. Aunque la situación de emergencia ha exigido un mayor uso de la tecnología, es importante no subestimar los riesgos asociados al mundo digital y utilizar las herramientas necesarias para continuar con nuestras actividades de estudio y trabajo de forma segura y respetando la privacidad.

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