Hemos entrado en la Semana Santa. Por segunda vez lo vivimos en el contexto de una pandemia. El año pasado estábamos más sorprendidos, este año estamos más probados. Y la crisis económica se ha hecho pesada". Así, el Papa Francisco en el Ángelus.
"En esta situación histórica y social, ¿qué hace Dios? Toma la cruz. Jesús -dijo- toma la cruz, es decir, asume la carga del mal que conlleva tal realidad, el mal físico, psicológico y sobre todo espiritual, porque el Maligno se aprovecha de las crisis para sembrar desconfianza, desesperación y discordia""La crisis económica -subrayó el Pontífice- se ha vuelto pesada. En esta situación histórica y social, ¿qué hace Dios? Toma la cruz. Jesús toma su cruz, es decir, asume la carga del mal que tal realidad conlleva, el mal físico, psicológico y sobre todo espiritual, porque el Maligno se aprovecha de las crisis para sembrar la desconfianza, la desesperación y la lucha asume la carga del mal que tal realidad conlleva, el mal físico, psicológico y sobre todo espiritual, porque el Maligno se aprovecha de las crisis para sembrar la desconfianza, la desesperación y la lucha". ¿Qué debemos hacer? La Virgen María, la Madre de Jesús que también fue su primera discípula, nos lo muestra. Ella -recordó- siguió a su Hijo. Asumió su parte de sufrimiento, de oscuridad, de desconcierto, y recorrió el camino de la Pasión, manteniendo la lámpara de la fe encendida en su corazón. Con la gracia de Dios, nosotros también podemos hacer este viaje. Y, a lo largo del Vía Crucis diario, nos encontramos con los rostros de tantos hermanos y hermanas en dificultad: no pasemos de largo, dejemos que nuestro corazón se mueva a la compasión y acerquémonos. En este momento, como Cirene, podemos pensar: "¿Por qué yo?". Pero entonces descubriremos el don que, sin nuestro mérito, se nos ha concedido".