Recuerdo cuando inicie el transcurso de mi carrera, donde recibía ciertos comentarios con connotación humorística como: “¿ya lees mentes?”, “me estas psicoanalizando”, “pensaré en algo y tú lo adivinas”. Este tipo de preguntas o comentarios devalúan el trabajo real del psicólogo, comparémoslo con un médico en formación (ubicado en la misma línea de las ciencias de la salud) si hacemos un contraste a las preguntas antes mencionadas sería al como: ¿Me caí y no puedo doblar el tobillo, ya sabes adivinar que hueso o músculo me lesione? Carece de sentido ¿verdad?

Cuando ingrese a mi carrera era de esas personas que solían decir que quería estudiar psicología porque le gustaba ayudar a la gente, sin querer yo misma devaluaba mi carrera por que el psicólogo va mucho más allá de ayudar a la gente o curar a locos (como muchos lamentablemente lo ven).

Respondiendo a la pregunta antes mencionada, no, los psicólogos no leemos mentes. Sin embargo, si nos destacamos por habilidades superiores de empatía, entendiendo que la empatía no es un ámbito sencillo, más aún cuando esta es aplicada a la terapia. La empatía aplicada a la psicología es una faceta compleja que permite al profesional comprender la vida emocional y su realidad psicosocial desde la complejidad individual del ser humano.

El trabajo del psicólogo es elaborado bajo el método científico, es una relación entre un profesional de la conducta humana y un paciente que requiere de atención, entendiendo que esta atención no necesariamente tiene que ser por un trastorno o patología, sino también por cualquier evento, acontecimiento o dolencia que pueda estar perturbando su vida cotidiana o salud, y que requiere de ayuda externa y profesional. El psicólogo no es un amigo que te escucha, es un profesional que sustenta su método de abordaje en una base teórica para realizar intervenciones, recomendaciones y técnicas que proveerán una mayor salud integral en cuanto sea la colaboración paciente-psicólogo.

Para finalizar, bienvenidos a este espacio con una dosis de salud mental y diálogo abierto, nos vemos en la próxima.

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