Dormir a veces es una ardua tarea, sobre todo en este período histórico en particular en el que todos nos encontramos.

Los efectos de un estado permanente de agitación mental y física son: la tensión, los dolores físicos (musculares, cefalea, sensación de avatar, confusión mental) y la ansiedad que pueden dar lugar a ataques de pánico, dificultad para dormir hasta el insomnio crónico. Las terapias farmacológicas indicadas para reducir la tensión, la ansiedad y conciliar el sueño tienen una acción inmediata, pero utilizadas con frecuencia producen efectos secundarios a largo plazo, por lo que no se debe descuidar o subestimar algo que luego puede convertirse en una posible dependencia. Los medicamentos son remedios de emergencia hasta que no se aprende a manejar el problema, los malos hábitos y se comprenden las causas generadoras de tal malestar. Un método tan curioso como eficaz, totalmente natural es el "4-7-8" del Dr. Andrew Weill

Se trata de un simple ejercicio de respiración que no requiere ningún instrumento particular que no sea la práctica para familiarizarse y que pueda ser utilizado con facilidad de frente a las emergencias. Se puede realizar en cualquier lugar, ya sea en un ataque de pánico o ansiedad, ya sea en la cama cuando se está teniendo problemas para dormir o sentir un peso en el pecho impidiendo una respiración adecuada.                            


Después de colocar la punta de la lengua contra el tejido justo por encima de los incisivos superiores:

  1. PASO: Comienza exhalando por la boca todo el aire presente en los pulmones, produciendo un ligero ruido, se continúa con la boca cerrada e inhalando tranquilamente contando mentalmente hasta cuatro.
  2. PASO: El siguiente paso consiste en contener la respiración contando hasta siete.
  3. PASO: Finalmente exhala una vez más a través de la boca expulsando todo el aire mientras se cuenta hasta 8, siempre produciendo un ligero ruido.

Todo el ciclo de respiración debe repetirse tres veces más, un total de cuatro respiraciones, manteniendo siempre en posición la punta de la lengua y teniendo en cuenta que lo que cuenta no es el tiempo absoluto que se tarda en inspirar y exhalar, sino que se mantenga siempre la relación "4-7-8".

El método es útil contra el estrés y la gestión de las emociones desagradables. Según el Dr. Weill, de hecho, cualquier persona puede beneficiarse. El consejo es practicarlo por ciclos de cinco repeticiones, que se repetirán durante el día máximo tres veces durante el primer mes.