LA INVESTIGACIÓN DEL IRCCS DE GÉNOVA

Trastornos del sueño, ataques de ansiedad, aumento de la irritabilidad. Estos son los síntomas más frecuentes que sufren las niñas, niños y adolescentes de nuestro país durante el aislamiento en casa por la emergencia de coronavirus. Esto se pone de relieve en la encuesta sobre el impacto psicológico de la pandemia de Covid-19 en las familias de Italia, promovida por el Irccs Giannina Gaslini de Génova y dirigida por el neurólogo Lino Nobili, que dirige el departamento de Neuropsiquiatría Infantil del instituto. La investigación fue presentada hoy en el Ministerio de Salud, en presencia de la subsecretaria Sandra Zampa, el director general del Hospital Gaslini, Paolo Petralia, y el psiquiatra Fabrizio Starace, miembro del grupo de trabajo de Vittorio Colao.

El cuestionario se recogió quince días después del inicio del encierro, entre el 24 de marzo y el 3 de abril. El análisis de las respuestas mostró que la situación de aislamiento ha dado lugar a una condición estresante con repercusiones no sólo en la salud física sino también en la salud psíquica y emocional de los padres y los hijos.
Al cuestionario, presentado anónimamente a través del sitio web del Instituto, asistieron 6.800 sujetos de toda Italia (en particular de las regiones de la Toscana septentrional y superior), casi la mitad de los cuales (3.245) tenían hijos a cargo.
"Irccs Gaslini eligió recoger durante el encierro la preciosa y única contribución de casi siete mil familias en Italia que describieron los efectos sobre su salud. El análisis de los datos que han surgido ahora permite ofrecer respuestas tempranas y bien fundadas a los numerosos trastornos detectados", explicó Paolo Petralia, Director General de Gaslini. "La investigación es un estímulo más para recuperarse lo antes posible, aunque con las precauciones necesarias, las oportunidades de interacción directa entre pares, una herramienta esencial para el desarrollo emocional y la adquisición de habilidades", añadió el psiquiatra Fabrizio Starace, miembro del grupo de trabajo de Vittorio Colao para la recuperación económica y social del país.

En el caso de los niños menores de 6 años, las quejas más frecuentes que se registraron fueron el aumento de la irritabilidad, las alteraciones del sueño (miedo a la oscuridad, a despertarse por la noche, dificultad para dormirse) y los trastornos de ansiedad (inquietud, ansiedad por la separación). Mientras que en los niños y adolescentes de 6 a 18 años prevaleció una sensación de falta de aire y una alteración significativa del ritmo de sueño (con tendencia a acostarse mucho más tarde y no poder despertarse por la mañana), así como una mayor inestabilidad emocional con irritabilidad y cambios de humor.

El estudio también mostró que el nivel de gravedad del comportamiento disfuncional de los niños y jóvenes está estadísticamente asociado con el grado de malestar de sus padres.
Esto significa que a medida que aumentan los síntomas de estrés causados por la emergencia del Covid-19 en los padres (ansiedad, estado de ánimo, trastornos del sueño, consumo de medicamentos contra la ansiedad), aumentan los trastornos conductuales y emocionales en los niños y adolescentes.

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