Italia se enfrenta a una importante reforma constitucional que prevé un cambio estructural en uno de los Poderes pilar del Estado, el Legislativo.

Ya se despliegan los frentes opuestos, el que sostiene el SI y el que ondea la bandera del NO acerca de ésta reforma. Los argumentos que se esgrimen en la plaza pública, a favor de una u otra corriente, son en el mejor de los casos de carácter político, con acusaciones de propuesta comunista y populista que se enfrentan a imputaciones de obstrucción de renovación constitucional.

Pero la verdad es que la situación, una vez más, no es clara para todos, de hecho para muchos. A continuación, manteniéndonos neutrales con respecto a cada posición política, trataremos de arrojar luz sobre este tema que está "enredado", para que los lectores puedan tener elementos válidos y a la vez, esperamos, claros, para tomar su legítima decisión.

Los votantes están indecisos.

Falta menos de un mes para el día del referéndum que confirmará o rechazará la ley que prevé el recorte de los Parlamentarios, aprobado el pasado mes de octubre. Y mientras los partidos políticos continúan el debate sobre las razones del sí y del no, los italianos todavía parecen indecisos sobre qué posición tomar. Esta es, al menos, la imagen que surge de la última encuesta de Euromedia Research publicada el 31 de agosto. Así que más del 40% de los ciudadanos afirma no saber por qué votar los días 20 y 21 de septiembre.

El 42% de los encuestados dice que votará a favor de reducir el número de diputados, en comparación con el 15,8% en contra del referéndum constitucional. Pero muchos aún no han elegido de qué lado pararse. La mayoría sostiene que la situación de distancia social impuesta por la emergencia del coronavirus ha hecho difícil organizar información adecuada para los ciudadanos durante el período preelectoral.

Que se vota?

El recorte de los escaños en el Parlamento que es Ley desde el 8 de octubre de 2019, es una reforma constitucional, es decir que no es una simple ley de enmiendas, sino una intervención que va a manipular los artículos 56, 57 y 59 de la Constitución que prevén un Poder Legislativo compuesto por 630 diputados y 315 senadores.

Como cualquier reforma constitucional, tuvo que superar un proceso de aprobación "fortalecido": es decir, en lugar de dos votos favorables, se necesitaron cuatro, dos para cada Cámara. Pero ahora requiere un referéndum de confirmación, de acuerdo con el artículo 138 de la Constitución de la República Italiana.

Cabe señalar que no se espera quórum en este tipo de referéndum. Por lo tanto, entre sí y no gana la respuesta que obtuvo incluso un voto más.

Si la ley se confirmara los días 20 y 21 de septiembre, la nueva composición del Parlamento no entraría en vigor inmediatamente, sino que se aplicaría a partir de las próximas elecciones generales, cuando las Cámaras se disuelvan al final del mandato u otras razones.

Con esta reforma, la composición del Parlamento, se rediseña de manera efectiva en 200 senadores y 400 diputados. En la práctica, se reducirían 115 escaños en el Senado y 230 en la Cámara de Diputados. En total, por lo tanto, el número de Parlamentarios disminuiría de 945 a 600. La reforma también comprende a los diputados elegidos dentro de la circunscripción extranjera. El número de Diputados se reduciría de 12 a 8 y los senadores de 6 a 4. 

Otro aspecto de la ley es la reducción del número mínimo de Senadores elegidos por cada región: si se confirma la reforma pasaría de un mínimo de 7 elegidos a un mínimo de 3; este número permanece inalterado sólo para dos regiones que son Molise y el Valle de Aosta: en la primera el mínimo sigue siendo 2 Senadores y en el segundo 1. 

En cuanto al nombramiento de Senadores vitalicios, se introduce la especificación de que el número total de Senadores en ejercicio designados por el Presidente de la República no puede ser en ningún caso superior a 5.


Porque el Sí y por qué el NO. 

Esta reforma, según sus promotores, tiene por objeto ahorrar en el gasto público y alcanzar la eficiencia de la función parlamentaria. Pero no faltan voces opuestas al recorte, que sostienen que reducir el número de diputados y senadores significa socavar la representación popular frente a los pocos ahorros económicos que experimentarán las arcas estatales.

Reducir el número de diputados siempre ha sido uno de los caballos de batalla del Movimiento Cinco Estrellas, una reforma que ningún otro partido ha logrado llevar a cabo. Esta vez se logró el objetivo: con 553 votos a favor y 14 en contra.

En la exposición de motivos del proyecto de ley, por iniciativa del Senador Quagliarello, se puede leer: 

"Aunque no parece realista reabrir el capítulo de la gran reforma constitucional en esta legislatura, la idea de reducir proporcionalmente el número de parlamentarios de las dos cámaras y racionalizar, a través de un comité de conciliación, el calendario del sistema bicameral y el funcionamiento del proceso legislativo,  puede considerarse alcanzable. También sería deseable poner en marcha en paralelo la posibilidad de insertar la elección directa de la cumbre ejecutiva, alcanzable tanto con el presidencialismo como con el primer ministro, y una nueva ley electoral conexa, sin descuidar, por supuesto, la activación de los contrapesos apropiados dependiendo del sistema elegido. Esta parece ser la única manera posible y concreta de dar una estabilidad real a Italia. Este proyecto de ley constitucional tiene la intención de aplicar esto proponiendo una reducción significativa en el número de parlamentarios, de los 945 actuales (630 diputados y 315 senadores) a 600 (400 diputados y 200 senadores), a saber que tal intervención podría ayudar a que nuestro bicameralismo sea menos litigioso y de confrontación y el proceso legislativo sea más ágil y expedito, además de permitir reducir adecuadamente los costos de la política sin forzar las disposiciones constitucionales y la seguridad jurídica.

Pero más que por un ahorro económico (se estima que 100 MM de Euro al año), en sí misma esta reforma tiene un importante valor simbólico: eliminar los excesos y las disfunciones de las instituciones, a menudo agobiadas por largos procesos burocráticos y gastos innecesarios.

Casi 1000 diputados en total conducen inevitablemente a una mayor fragmentación entre varios grupos parlamentarios, que a veces no representan a las principales fuerzas políticas del país, sino grupos que sólo sirven para organizar la supervivencia en el escaño. Por otra parte, un número más razonable de miembros nos obliga a tener menos grupos políticos, es decir, sólo los que corresponden a partidos y movimientos votados por los ciudadanos. Hay demasiados parlamentarios, por lo que es difícil trabajar, el riesgo de un debate infinito e irregular siempre está a la vuelta de la esquina.

​Desde el frente del NO.

Hay al menos 183 constitucionalistas que sostienen la defensa del NO en la reducción del número de parlamentarios. 

La iniciativa ha sido promovida como "autónoma y totalmente independiente" de cualquier otra de naturaleza política. En esencia, se argumenta que "el corte lineal producido por la revisión afecta a la representación de las Cámaras y crea problemas para el funcionamiento del aparato estatal".

El documento indica primero el daño a la representación. "La reforma degrada el papel del Parlamento y reduce su representación, sin ofrecer beneficios apreciables ni en términos de eficiencia de las instituciones democráticas, ni de la forma de ahorrar el gasto público", que es el principal argumento defendido por los promotores de la reforma. "Los instrumentos democráticos básicos (como la institución parlamentaria), no pueden sacrificarse ni debilitarse sobre la base de meras necesidades de ahorro".

En segundo lugar, "la reforma supone que la representación nacional puede ser absorbida en la representación de otros órganos electivos (Parlamento Europeo, consejos regionales, consejos municipales, etc.), contra todas las pruebas históricas y contra la jurisprudencia del Tribunal Constitucional". Según los promotores de la reforma, la reducción del número de diputados no haría ningún daño a la cuestión de la representación, ya que esta seguiría siendo expresada por otros órganos cuyos miembros son elegidos por los ciudadanos. Pero de acuerdo con la Corte Constitucional, "sólo el Parlamento es la sede de la representación política nacional, lo que da a sus funciones un rol intrasferible".

El tercer punto subraya cómo la reforma reduce "a una representación desproporcionada e irrazonable de enteros territorios". Si nos fijamos en la nueva composición del Senado, de hecho, algunas regiones estarían subrepresentadas en comparación con otras. Por ejemplo el Abruzzo, con 1,3 MM de habitantes, tendría derecho a cuatro senadores. Pero Trentino-Alto Adige, con 1 MM de habitantes y provincias autónomas, tendría seis. O Liguria, con cinco escaños, terminaría representada en el Senado sólo en el área de Génova.

En cuarto lugar, el documento explica que, con la reducción del número de diputados, no se resolvería el problema del bicameralismo perfecto. Aunque los defensores de la reforma a menudo dicen que ésta tiene como objetivo hacer que el sistema parlamentario sea más eficiente, en realidad sólo exacerbaría sus problemas. "La reforma actual no introduce ninguna diferenciación entre las dos cámaras, sino simplemente reduce sus componentes, cuyo elevado número es una característica del Parlamento y no del bicameralismo perfecto".

Por último, "la reforma parece estar inspirada en una lógica "punitiva" hacia los parlamentarios, confundiendo la calidad de los representantes con el papel mismo de la institución representativa". La reforma parecería inspirada por el deseo de castigar a los parlamentarios, "vistos como exponentes de una "casta" parasitaria que debe combatirse por cualquier medio, y es un signo de una confusión generalizada del problema de la calidad de los representantes con el papel del órgano parlamentario". Sin embargo, "no se encuentra una relación inversamente proporcional entre el número de parlamentarios y la calidad de los parlamentarios". La reducción de los diputados "sólo penalizaría la representación de las minorías y el pluralismo político y podría conducir paradójicamente a un aumento de la capacidad de los dirigentes de los partidos pertinentes para controlar a los diputados, facilitado por el pequeño número de los mismos miembros de las Cámaras".

¿Nos jugamos a la representación o no?

Como pueden ver, uno de los campos de batalla más combatidos es el de la representación popular en el Parlamento. Pero, entonces, ¿qué significa "representación" en la esfera política? ¿Y cuál es la conexión con la propuesta de reforma sobre la reducción de los parlamentarios?

En general, un Parlamento se considera  más representativo cuanto menor sea la proporción numérica entre los electores y los representantes electos. En resumen, más diputados en relación con la población dan lugar un Parlamento más representativo.

A la fecha, Italia es el país europeo con mayor número de parlamentarios elegidos por el sufragio universal, dado su perfecto sistema bicameral, seguido de Alemania, el Reino Unido, Francia y España.

Tras el recorte, y por lo tanto con 600 parlamentarios, en lugar de 945 (entre senadores y diputados), una de las consecuencias más inmediatas, sería la disminución en la representación del órgano constitucional: menos parlamentarios elegidos por el pueblo, de hecho, significaría que el voto de los ciudadanos tendría menos "peso" en cada uno de ellos y que por lo tanto la representación del órgano constitucional se reduciría.

¿Cómo nos comparamos con el resto de la UE?

La comparación entre el número de diputados en los principales países de la UE muestra, en primer lugar, que la composición de las Cámaras Bajas (Cámara de Diputados) está fuertemente vinculada a la dimensión demográfica.

Los datos muestran que Alemania, por ejemplo, con su Bundestag, tiene el récord del número de diputados electos, 709 (aproximadamente uno por cada 117.000 habitantes). Le sigue la Cámara de los Comunes inglesa, que consta de 650 diputados (aproximadamente uno por cada 101.000 habitantes). La Asamblea Nacional Francesa consta de 577 (aproximadamente  uno por cada 116.000 habitantes).

Reduciendo la cantidad de diputados de 630 a 400, Italia pasaría del tercer al quinto lugar, precedida por Polonia, al cuarto, con 460 diputados y seguida en sexto lugar por España con 350.

Es cierto que, con 400 miembros y poco menos de 60,5 millones de habitantes, Italia tendría una proporción de 1/151 mil (hoy, con 630 miembros, es en cambio 1/96 mil). Por lo tanto, esta proporción sería la más alta de la Unión Europea.

En su intervención en la Cámara el 31 de julio, el diputado del PD, Gennaro Migliore, sostuvo que, con la reducción prevista , Italia tendría la peor proporción de diputados/habitantes de toda la Unión Europea.

Desde un primer punto de vista , parece una declaración correcta. Aunque el recuento no toma en consideración una particularidad del sistema italiano que lo diferencia de casi todos los demás Estados de la UE.

Italia es el único país de la UE (junto con Rumanía) que tiene dos cámaras (Senado y Diputados), elegidas por sufragio universal, en las que los senadores representan a los votantes casi idénticamente que lo hacen  los diputados, y tienen esencialmente las mismas funciones (el llamado "bicameralismo perfecto"). En otros países, los senadores (como los Lores ingleses) no representan a los ciudadanos de la misma manera que los diputados.

Por lo tanto, no es privo de fundamento, tomar en consideración (en lugar que sólo del número de diputados), el número total de parlamentarios que son elegidos por sufragio universal en Italia, que votan confianza en el gobierno y que tienen pleno poder legislativo. En este sentido, Italia es ahora el país europeo con mayor número de parlamentarios elegidos por sufragio universal. Un total de 945, divididos en 630 diputados y 315 senadores (sin contar a los senadores vitalicios). Teniendo en cuenta una población de unos 60 millones de habitantes, tenemos, una relación aproximada de 1 parlamentario por cada 63.000 habitantes.

En conclusión, si se tiene en cuenta la proporción de parlamentarios elegidos por sufragio universal por el pueblo, y los habitantes, Italia (incluso después del corte), con 600 escaños, entre diputados y senadores, tendría una proporción de 1/101 mil habitantes. Esto no parecería ser una posición anómala en la UE, sino que estaría en una condición comparable a la de los otros principales países de la UE.

Quien SI, quien NO, quien NO SE.

Por último, queremos reportar las distintas posiciones de los dirigentes políticos italianos en términos del apoyo del recorte parlamentario.

Giorgia Meloni, presidenta de Fratelli d'Italia, en una entrevista con la "Prensa" reiteró que votará SI. "Siempre hemos votado a favor de la reducción de los diputados a la vuelta de los dos gobiernos de Conte. Ahora no tengo ninguna razón para cambiar de opinión a pesar de que entiendo varias críticas que se están haciendo".

La Lega Nord en el Parlamento ha apoyado la reforma de la reducción del número de diputados. Y ahora su líder, Matteo Salvini, reitera el SI en el referéndum de confirmación, pero lo hace sin convicción, o, al menos, sin participar mucho en la campaña del referéndum y sin dar indicaciones de voto a sus seguidores. "He votado sí cuatro veces en el Parlamento para recortar a los diputados y votaré sí en el referéndum". Luego encontramos  aquellos que no están de acuerdo con la posición de su propio partido, como el leguista  Claudio Borghi, quien ha dicho que votará NO al recorte de diputados

Nicola Zingaretti, manteniendo un diálogo abierto con las posturas del no, dijo su SÍ en el referéndum. Esta es, por tanto, la posición del PD, a pesar de algunos miembros contrarios a la postura oficial, como el caso de Vincenzo De Luca, que también tendrá que hacer frente a las elecciones de su región de Campania y que se ha puesto del lado del NO. Otro que se opone  es el alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori. Romano Prodi también se opone al recorte de escaños.

Pier Luigi Bersani, de Artículo Uno, afirma que votará SI.

Emma Bonino y su partido +Europa, se declaró a favor del NO.  De igual modo dice NO Nicola Fratoianni, de la Izquierda Italiana. Pier Ferdinando Casini también declaró su NO, al igual que el ex presidente de la Cámara, Laura Boldrini.

Por último, hay posiciones indecisas, como la de Matteo Renzi, que no ve en ésta propuesta parlamentarios ni un ataque a la democracia, ni un punto de inflexión histórico. 

Por su parte, Silvio Berlusconi ha decidido en su momento dejar la "libertad de voto" para los militantes y representantes electos de Forza Italia, diciendo que sigue reflexionando sobre su posición. Entre los indecisos también se encuentra Massimo D'Alema.

El voto en el extranjero.

Recordamos a nuestros connacionales  en Panamá, inscritos en el A. I.R.E., que el derecho al voto se ejercerá por correo.

La papeleta electoral les será entregada en su domicilio, los primeros días de septiembre.

A partir del 6 de septiembre de 2020, los electores que no hayan recibido la papeleta, pueden solicitar un duplicado a la oficina consular. No es posible hacer la solicitud antes de esa fecha.

El archivo que contiene la papeleta debe enviarse al Consulado, antes de las 4 p.m. hora local de Panamá, del martes 15 de septiembre de 2020.

Ejerzamos con responsabilidad y conciencia el sagrado derecho al voto. No dejemos la decisión en manos de terceros o de minorías.