No fue sino hasta mediados de mes que la Gaceta Oficial publicó la Ley 176 del 2020 sobre el Presupuesto General de la Nación para el año 2021, que hemos podido terminar este artículo que tiene ya 3 semanas de retraso. Y es que la Asamblea acaba de aprobar un presupuesto de US$24,088 millones para el año 2021, año en que a pesar de que pienso que nos recuperaremos algo, no estoy de acuerdo de establecer un presupuesto de esta magnitud en vez de jugarla “safe” y ver lo que pasa.

Estoy claro que es una decisión política de seguir pensando que el Estado es una piñata política, en algunos casos, y estar en negación sobre los alcances del virus en la economía, pero esta decisión nos puede afectar radicalmente para el futuro y nuestras pretensiones de mantenernos como uno de los 27 países del mundo con grado de inversión.

Vamos a analizar este presupuesto, desde el marco macroeconómico, sin meternos en los Ministerios y Entidades, ya que el análisis por ministerio nos tomaría mucho más tiempo y no contaríamos con toda la información para hacer un análisis correcto. Veamos los ingresos. Los tributarios están compuestos de Impuesto Sobre la Renta y el ITBMS. El ISLR del 2020 a pagar en el 2021 va a ser catastrófico, ya que después de 7 meses de encierro veo difícil que alguna empresa declare ganancias. Es decir, que el problema del 2020 para los contribuyentes fue el flujo de caja, mientras que en el 2021 va a ser las pérdidas del 2020 por el cierre de la economía por más de 7 meses. En el ITBMS si pudieran haber mejores noticias, ya que vamos a tener más ventas y por ende más ITBMS por cobrar (y ese si es de inmediato). Hasta el mes de septiembre están abajo un 31.1%.

La caída de los ingresos tributarios pudiera llegar a 40% (para el 2021, ya que debemos recordar que aunque el ITBMS se recupere, el ISLR va a ser muy pobre por la cantidad de empresas que cerraron, y las que tuvieron pérdidas en el 2020 y que se paga en el 2021), por lo que por el lado de los ingresos no vamos a llegar al presupuesto en ninguna circunstancia, y aún con un crecimiento del 4.5% del PIB (debemos recordar que vendríamos de un PIB de US$58,000 y subiríamos a US$61,000 aproximadamente para el 2021. En los no tributarios esta el Canal de Panama, que a pesar de que establece un ingreso al estado de US$1,700, es igual al 2020 y 2019, por lo que no va a tener mayor incidencia en los ingresos. Hasta el mes de septiembre del 2020 están abajo un 25.2%.

Como ven, el camino del presupuesto por el lado de los ingresos está cuesta arriba, y veo muy difícil que el mismo se pueda balancear sin un crecimiento grande de la deuda, por lo que el MEF, responsablemente, debería bajar los egresos para que el nivel de endeudamiento no sea mayor, y no caigamos en problemas mayores. Y a pesar de que yo siempre he predicado que Panamá no tiene problemas mayores de deuda, eso no quiere decir que esté de acuerdo en el endeudamiento indiscriminado y máxime cuando el momento actual reclama por otras cosas.

El tema es como reducimos gastos no esenciales que nos permitan llegar a un numero correcto y tratar de alivianar la carga en el endeudamiento.

Lo primero seria revisar la planilla estatal. Es decir, toda planilla que no tenga personas relacionadas y que puedan ser considerados como botellas (funcionarios que reciben un salario sin tener un trabajo o ir a trabajar). Aquí tenemos planillas brujas de todos lados, y según mis cálculos pueden ser unos 50,000 funcionarios que pueden cuantificarse en alrededor de US$50 millones al mes y US$650 millones al año, como mínimo. De la misma forma podemos sacar a todos los consultores, y servicios profesionales no esenciales (y esto es bastante subjetivo, por lo que deberían eliminarlos a todos por lo menos por el 2021) – la inmensa mayoría, que tiene buenos emolumentos y que pudieran ser otros US$500 millones al año.

Como medida de urgencia, y hasta de sanidad, deberíamos cortar todos los viajes al exterior por todo el 2021. La pandemia ha probado que se puede asistir a cualquier evento por medio de internet, sin ningún problema y sin perderse de nada. De esta manera podemos ahorrar los viáticos, gastos y pasajes por un año completo.

El 2021 va a ser un año difícil, y debemos recortar en otro rubro interesante: los alquileres. Aquí tenemos muchos ministerios y entidades, que están alquilando espacio, e inclusive más espacio de lo que realmente necesitan y a precios que están ridículamente fuera de mercado. Y por otro lado, el gobierno tiene muchos edificios vacíos, que con algo de cariño se pueden renovar fácil. Y como medida adicional, mandar a la mayor cantidad de gente posible a teletrabajo (no necesariamente el 100% del tiempo), pero lo suficiente como para poder ahorrar más en espacio. Con el teletrabajo también podemos ahorrar gastos de electricidad, teléfono, y espacio, además que le damos a los funcionarios mayor responsabilidad y empoderamiento para su puesto.

De la misma forma se pueden cancelar todas las fiestas, recepciones, almuerzos, cenas y similares, en todas las entidades, ministerios, y órganos. Y esto es solamente el “tip of the iceberg”, y estoy seguro de que hay muchos funcionarios que tienen mas ideas de como ahorrar en sus entidades.

Se pudiera crear un entidad de transporte, la cual funcione como la División de Transporte de la ACP, la cual tendría todos los carros del gobierno, todos los choferes y todos los “escoltas” y que cada vez que algún funcionario necesite moverse, esta entidad le manda el carro correspondiente lo deja en su reunión o visita y luego lo buscan cuando el funcionario llame de nuevo. Este seria un UBERGOB, el cual hasta pudiera funcionar con una plataforma de app parecida. Este proceso ha funcionado en la ACP desde los tiempos de los “gringos” y se ha mantenido funcionando, evitando la burocracia, manteniendo a los autos de una manera correcta, manejando los recursos eficientemente (autor, personal, etc.). Y lo mejor del caso es que nos permite evitar gastos adicionales, reparar los autos y mantenerlos y así ahorrar más dinero para el estado.

Ahora veamos algo de estadística para el tema presupuestario. Hemos hecho un análisis de la situación presupuestarias durante los quinquenios de Martin Torrijos, Ricardo Martinelli, Juan C. Varela y Nito Cortizo, y hemos visto unas cuantas tendencias. Por ejemplo, la razón Presupuesto/PIB se había mantenido por casi 15 años dentro del 35%, y en los últimos años, se ha subido al 40%. Es decir, que esperando un PIB de US$61,000 para el 2021, lo máximo, de acuerdo con esta razón, que debería ser el presupuesto 2021 seria US$21,500 aproximadamente, unos US$2,500 por debajo de lo que se aprobó.

Pero el problema adicional será el poder generar los ingresos necesarios para que el presupuesto se pudiera cumplir sin endeudarnos demasiado. Para esto vamos a la razón Ingresos Tributarios/PIB que se ha mantenido en el 10%, y que la proyectamos en casi la mitad, principalmente ya que estuvimos 7 meses sin hacer negocios en Panama en el 2020 y la generación de ganancias no la vemos posible como para generar los ingresos tributarios necesarios (principalmente ISLR que es lo que declararemos en Marzo del 2021 y que pagaremos ese mismo año) y no vemos un numero muy alto (ni en persona natural ni tampoco en persona jurídica).

Y esto se traduce en un crecimiento negativo de los ingresos corrientes que son el grueso del presupuesto y que pudieran tomar un decrecimiento absoluto de más de US$3,500 para el 2021, por lo que es necesario ajustar ese presupuesto aprobado, si es que no queremos que nuestra deuda llegue a US$60,000 millones y este casi a la par del PIB de ese año.

Si no podemos generar más ingresos entonces no tenemos más remedio que rebajar los gastos – corrientes y de capital. Hay cosas que estoy de acuerdo que no debemos tocar, por el momento – la planilla real, ya que el rebajarla en este momento significaría el llevar a más gente a unirse a los desempleados de país. Y recuerden que yo soy de los que aboga por rebajar nuestro número de servidores públicos de 275,000 a, por lo menos, 200,000 (y quitar todas la botellas y consultores).

Tampoco podríamos tocar el monto de los subsidios, ya que allí estaríamos creando otro problema adicional, que es lo que debemos evitar. Pero si deberíamos revisar los mismos para que realmente este llegando estas ayudas a los que realmente la necesitan.

Y mucho menos podemos quitar los intereses, ya que estos están contratados y debemos mantenernos pagándolos para mantener nuestra calificación de riesgo, por un lado, y poder seguir yendo a los mercados de capitales para mejorar el costo de la deuda y sus condiciones.

Nuestro análisis fue basado en el marco macro del mismo, y no en ver las instituciones. Cuando haces cualquier tipo de presupuesto lo importante es saber cuál es el numero target que buscas, sobre todo cuando lo que buscas es mantener un “balance de ingresos y egresos. En el caso de que no exista un balance en el mismo, lo que buscas es hacer lo necesario para lograrlo sin que el endeudamiento se salga de las manos.

En un año de total incertidumbre luego de uno catastrófico, lo importante es mantener bajo control los gastos y las deudas, ya que estamos seguros de que los ingresos no podrán mejorar. Entonces, el gobierno debe encontrar un número que sea cónsono con la realidad mas probable para el 2021. Un aumento del PIB del 4.5% nos pondría en algo como US$60 a US$61 mil millones de dólares, y el presupuesto no debería ser mas del 35% del PIB (esta es la realidad macroeconómica de Panamá en los últimos 15 años).

De allí a que mi número de US$20.5 a US$21.5 mil millones es la suma que se debería haber buscado. Esto requiere un task force para buscar ahorros en los gastos operacionales, sin cortar la planilla real (sin botellas), por la suma de entre US$$1,500 a US$$2,500 millones y así poder mantener algo de inversión en infraestructura, necesaria para que el país siga adelante.

El ejecutivo debe seguir adelante con el proyecto de la línea 3 del Metro (esto le da calidad de vida a la gente del Oeste de Panamá y revivirá los proyectos de vivienda en esa región), que una vez que lo separan del 4to puente por el Canal, este último ya no se hace imprescindible (aún cuando no sabemos a ciencia cierta como cruzaría el metro de una ribera a otra del Canal (túnel por debajo del cauce del Canal, lo más probable). Lo otro que me gusta ya que genera mucho empleo es el hacer pequeñas obras en todo el país, aunque esto requiere de mucho control (monetario y de proyectos), lo que permite es que las pequeñas y medianas empresas de cada área tengan trabajo y se genere empleo para la misma región.

Se pueden volver a la vida dos proyectos de la administración Martinelli que están bastante adelantados y que también generarían una gran cantidad de empleo y mejoras a la población: la Ciudad Hospitalaria por un lado que debe generar empleo y no debe costar mucho el terminarla y ponerla a andar y el proyecto completo de la Cadena de Frio, ya que los mercados de las ciudades es realmente lo que falta por terminar y generarían movimiento en el sector agro también, y así llevar comida barata a la población.

Hay que terminar de arreglar los arreglos de la Vía Transístmica debajo de la línea 1 del metro, terminar las estaciones de Aeropuerto, Villa Zaita, y si fuera posible me gusta mucho la continuación de la línea 2 hasta el Centro Comercial el Dorado (le permite a los estudiantes el poder accesar a las universidades ubicadas en la Tumba Muerto con mucha facilidad). Son proyectos relativamente fáciles, con mucho que ofrecer a la población, no tan caros y bastante rápidos.

El gobierno (ya sea central y/o municipal deben pasar una ley para crear los incentivos para los estacionamientos aledaños a las estaciones del metro. Esto permitiría el uso masivo del mismo, y que los que tienen su auto y los dejan en uno de estos estacionamientos les cueste poco el hacerlo (contratos mensuales por ejemplo). Esto crea inversión, genera empleo y le da calidad de vida al ciudadano, sin que el gobierno invierta nada.

Hay que salir a vender Panamá en masa. Seguimos estando presentes en todas las revistas especializadas del mundo – inversiones, turismo, jubilados, bienes raíces, etc. Panamá tiene mucho que ofrecer y debemos buscar los inversionistas del mundo. Y ahora, no hay ni siquiera que viajar para esto, pero hay que tener gente preparada, bilingüe y que sepa vender al país.

Como ven, hay muchas cosas que se pueden hacer sin necesidad de estar pidiendo prestado tanto dinero para generar empleo. Hay que pensar fuera de la caja, hay que tener gente preparada y buenos funcionarios, dejar por fuera a los vivarachos y botellas y pensar en el futuro del país. Este es el momento de poner un freno al desenfreno del estado, con buenas ideas y buena voluntad y EJECUCION.

Lo siento Nito, pero US$24,000 millones no era la cifra del presupuesto. Esto generará un aumento de la deuda neta en US$$4,200 millones, en vez de US$1,500 si bajas el monto del presupuesto por unos US$3,500 millones. Les recuerdo que uno debe arroparse hasta donde le de la manta, y en este caso, estamos dejando desarropados los pies!