Entre las casas de joyería más conocidas y buscadas se encuentra la marca Damiani, que trabaja verdaderas obras de arte en metales preciosos, diversas calidades de piedras preciosas y perlas perfectas.

Nació en 1924 en Valenza, localidad reconocida por la gran cantidad de talleres de orfebrería de excelente calidad; su fundador Enrico Damiani fue un amante de la perfección en el procesamiento de los materiales más refinados y de la mejor calidad, el fuerte sentido de la belleza y la estética, así como su buen gusto hicieron que la marca Damiani tuviese desde el principio una clientela selecta con gustos muy elegantes como nobles, aristócratas, artistas famosos y en esto sus joyas nunca los  defraudarian.

A principios del siglo XX Damiani incluso dedicó un anillo a la entonces Reina Margherita, esposa del rey Umberto I, cuya belleza, porte regio y carácter decidido, quiso celebrar con un diseño de la flor homónima, trabajada con diamantes talla princesa, cuarzo citrino, amatistas que se entrelazaban creando pétalos sinuosos. Hoy retoma esta preciosa joya en una nueva versión que mezcla tradición y contemporaneidad, ampliando la serie con collares, pulseras y pendientes de espectacular brillo y refinamiento, todos realizados en oro blanco, amarillo y rosa.

Más adelante en la década de 1930, los diseños de Damiani toman su inspiración en Nueva York de los rascacielos que comienzan a despuntar en el panorama de las ciudades americanas, transformándolos en maravillosas pulseras de diamantes, así como en broches para usar en sombreros o en ropa que también se transforma en aretes.

En el período de la Segunda Guerra Mundial la situación general no facilita la elaboración de joyas con materias primas preciosas precisamente porque la escasez en los mercados es grave, por lo que Damiani decide invertir en el uso de materiales más pobres pero no menos nobles en el momento de la fabricación final del objeto; utiliza hierro, aleaciones metálicas y alpaca como base y soportes para joyas pero siempre completándolos con diamantes.

Ya en los años ‘60 se impone el nuevo estilo en la moda de los colores y las formas geométricas, estilistas como Emilio Pucci se deleitan en hacer maravillosas combinaciones de colores pastel o colores vivos así como en utilizar formas triangulares, redondas y cuadradas para dar un toque de modernidad; Mary Quant invade la escena con minifaldas vertiginosas y colores llamativos; Courreges participa con vestidos angulares en blanco y negro; un Pierre Cardin que juega con formas circulares y líneas invadidas por colores de fondo muy precisos; también Damiani se lanza con joyas cuyas formas se adaptan al gusto de la época de la revolución femenina, la independencia de la mujer, de las formas geométricas. Crea los pendientes Optical en oro blanco, esmalte y diamantes, con formas circulares sobre círculos de diferentes tamaños, jugando con vacíos y sombras que los hacen objetos móviles y divertidos. En la década de 1970 fallece el fundador, dejando la responsabilidad en manos de su hijo Damiano Grassi Damiani, quien se veía en la necesidad de mantener y desarrollar aún más el estilo de la Maison de orfebrería. El nuevo estilo se introduce delicadamente en los años de los hijos de las flores, dando vida a joyas con motivos florales y piedras de varios colores que se convierten en la característica abanderada de la época, con un concepto moderno y desenfadado que se transforma tanto en un collar como en una pulsera o en un adorno para llevar en la frente.

Desde la década de los 80, la empresa se expande de forma desenfrenada a países como Estados Unidos, Japón, Oriente Medio y Arabia Saudita, además de abrir numerosas boutiques en París, Berlín, Madrid, Milán, Roma y Florencia, donde sus piezas se buscan porque adoptan un estilo con una apariencia muy rica, por ejemplo formando el nombre Damiani utilizando piedras preciosas talladas en forma geométrica y engastadas a presión.Ya a partir de la década del dosmil a estrategia publicitaria de la mano de los herederos de la Casa Damiani está orientada al uso de la imagen de artistas y personajes famosos para reforzar la trayectoria de casi cien años de vida y como todas las empresas italianas sensibles a los problemas sociales y ecológicos de los últimos años, Damiani se ha sumado a la iniciativa "Drop in the buckett" impulsada por la actriz Sharon Stone para la construcción de pozos para el suministro de agua potable en África. Además, la joyería Maison se casa con una iniciativa única como la de la colaboración con el artista Barry X Ball, un vanguardista en técnicas de procesamiento, que le confía la fabricación de la escultura en oro de 18K de la cabeza del escultor dedicada al Príncipe Alberto de Mónaco.

De nuevo nos encontramos ante un maravilloso ejemplo italiano de creación artística Ad Hoc en el mundo de la joyería, cuyos integrantes hablan de una pasión por el arte, la belleza, la perfección y la tradición, convirtiéndose entre los primeros en calidad y estilo así como en la impecable ejecución de las piezas; orgullo familiar pero también del País que ve su éxito.