La historia de la moda italiana nos ha acostumbrado al detalle en sus creaciones, ya sea el pomposo de siglos pasados o el contemporáneo con sus pormenores bien estudiados para dar clase y estilo a las piezas, pero la nota especial es el minimalismo que ha llegado a tener una marca netamente italiana creada en los años sesenta en Veneto, una maravillosa región norteña a la que pertenece Venezia.

Las creaciones de Bottega Veneta utilizaban el cuero mas refinado y mejor trabajado de Italia, y no solo por la mera creatividad de una linea sino para dar trabajo a muchos artesanos y así mantener la larga tradición italiana del trabajo de la marroquinería. Basaron casi toda su producción en elaborar el cuero con la técnica del “intrecciato”, que es simplemente el entrecruzado de tiras de cuero que son las que hacen el tejido en si’ y que se convirtió en la identidad de la marca. 

De hecho Bottega Veneta desde el principio escogió y mantuvo una peculiaridad y fue la de no poner las iniciales en sus piezas; creyó tan profundamente en sus creaciones que decidió’ identificarse con la sola manufactura y diseño particulares de sus artículos, en efecto se conocía como la “marca sin logo”,con su slogan en ingles “When your initials are enough”, cuando con solo tus iniciales es suficiente. Se convirtió’ en una de las marcas de moda mas requeridas por un publico sofisticado y por muchos artistas famosos, tanto que Andy Warhols asiduo cliente, hizo un cortometraje sobre ella. 

Solo en determinado momento de su historia en los años 90 cedió a la tentación de incorporarse a lo que hacían la mayoría de las grandes marcas como Gucci, Dior, Versace, Dolce&Gabbana y otras que se identificaban claramente aplicando sus grandes y muy visibles logos en las piezas que creaban, ya que la cultura pop reinante en aquella época así lo imponía.  Desafortunadamente no fue una decisión acertada ya que la clientela de Bottega Veneta que se veía reflejada en la marca por su simpleza y discreción no se sintió cómoda con esta nueva dirección y la marca se fue directamente a la crisis.

Sin embargo todo se revive con la transformación y la renovación por lo cual Bottega Veneta incorporo’ en sus filas a Giles Deacon quien durante tres años fue el responsable de volver a poner la marca entre las mas codiciadas, recuperando la linealidad de sus formas y la sencillez tan admiradas por su nutrido numero de clientes. Los colores en su mayoría tenues, pasteles, negro y neutros, los entrecruzados de los bolsos y zapatos, las lineas puras y atemporales, hicieron que la marca volviera en auge y a hacerla brillar como en sus viejos tiempos asegurándole una vez mas su continuidad en el mercado de los brand de moda mas codiciados.

En el año 2001 la marca tuvo otro cambio  ya que el entonces representante de la marca Gucci, Tom Ford, vio‘ el enorme potencial de la calidad de Bottega Veneta y por lo tanto sugirió la compra de sus acciones, cosa que al concretarse permitió que se encaminara hacia una nueva dirección bajo el ojo experto de Thomas Maier, el nuevo director creativo, quien ya había recorrido una excelente trayectoria en los talleres de Hermes y Sandra Rykiel.

Maier  lanzo’ una nueva linea pret-a-porter inspirándose en la linea deportiva mas consona al gusto de la tendencia de calle, en sus prendas como los jerséis; esto encanto’ literalmente al publico de Bottega Veneta sobrepasando así el ideal de sofisticación. 

Aun teniendo su punto fuerte en a linea de moda femenina y masculina, la marca quiso lanzarse a explorar ramas como las del hogar y de las gafas, artículos que inmediatamente cosecharon mucho éxito, al igual que su linea de muebles y de joyería que emulaba los diseños de entrecruzado del cuero.

En 2016 vemos que la casa de Bottega Veneta apuesta por desfilar en una única pasarela la moda femenina y la masculina sin distinción de formas y colores aunándose al ejemplo general de la inclusión y al mismo tiempo lanza una linea de cosméticos masculinos para el cuidado del hombre. 

Como toda industria de  la moda italiana esta marca ha sabido reinventarse y mantenerse a flote durante décadas, explorando en muchas direcciones y lanzándose en algún momento a probar unos cuantos desafíos; aunque no ha sido fácil confrontarse con el resto del mundo fashion ha logrado seguir siendo fiel a si misma y ser el baluarte del buen gusto y la elegancia italiana atravesando sus propias tormentas pero creyendo siempre en si’ misma, en su inconfundible estilo y si se quiere decir de alguna manera, en su elegancia y refinamientos silenciosos, lo que la hace aun mas evidente.