Lo hemos oído desde tiempos lejanos, de nuestros padres, de los profesores del colegio, "leer es bueno para la salud". La confirmación llega desde el mundo científico y desde la "meca" de la investigación en todos los campos, la Universidad de Stanford, en California. Aquí un grupo de neurobiología, dirigido por la Dra. Natalie Phillips PhD, ha comprobado que la lectura aporta importantes beneficios al cerebro. un libro estimula el pensamiento profundo y las conexiones neuronales, abriendo la mente. Otros estudios realizados han demostrado que los niños de seis meses que leen libros con sus padres varias veces a la semana muestran una mayor capacidad de lectura y escritura.

La lectura te mantiene vivo, participativo e informado, te permite alcanzar la armonía contigo mismo, además de apoyarte hacia el éxito. Son muchos sus beneficios. Estimula la mente, los estudios han demostrado que estimular la mente ayuda a prevenir o ralentizar el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer y la demencia, ya que mantener el cerebro activo y ocupado evita que falle. Como todos los demás músculos del cuerpo, el cerebro también necesita hacer ejercicios para mantenerse en forma. Además, reduce el estrés, mejora los conocimientos, enriquece el vocabulario, mejora la memoria, potencia la capacidad de pensamiento analítico, mejora los niveles de atención y concentración, mejora la capacidad de escritura y aumenta la empatía y la inteligencia emocional. Basta con leer treinta minutos al día para reducir los niveles de estrés en un 68%.
 
No hace falta toda una vida para leer todos los libros del mundo. Lamentablemente, hay que elegir: el género favorito, el autor preferido, la portada que más nos atrapa. En resumen, todos no podremos leerlos, pero tal vez podamos arreglárnoslas. En el mundo de los libros, hay diferentes tipos de lectores. Algunas personas se sumergen en varios libros al mismo tiempo, otras prefieren leerlos en orden, sin mezclarlos. O bien dedican mucho tiempo a esta actividad reconfortante cada día, a diferencia de los que leen más tranquilamente, durante el poco tiempo que tienen. Hay quienes planifican su lectura, mientras que muchos saltan de una obra a otra por capricho, en función de cómo se sientan. A muchos les gustan las novelas y las aventuras, que son la inmensa mayoría, los ensayos les aburren sobremanera. O, por el contrario, optan por publicaciones informativas porque lo que realmente les gusta es aprender. Y ese es el objetivo de este artículo, ofrecerte una selección de esas lecturas imprescindibles, de esos autores que no puedes dejar de conocer. Títulos intemporales que te enriquecerán y te harán vivir una experiencia inesperada, dulce, intensa, aterradora, angustiosa, esclarecedora, mil emociones que explotan en tu mente imposibles de olvidar.

Entre los primeros 10, que presentaré hay libros, definitivamente muy conocidos que, tal vez, por una u otra razón, aún no has leído. Esta es una buena oportunidad para actualizar su lista de libros por leer. La elección de los libros por mi parte está bien pensada y cada uno de ellos relata acontecimientos vividos directa o indirectamente por personajes ficticios o reales, que ponen al hombre frente a los problemas de la sociedad. Aunque mi elección no sea de tu agrado, elige otro género y Disfruta de la Lectura lo que importa es leer.

Aunque muchos libros son difíciles de encontrar en el mercado hoy en día, la tecnología nos permite descargarlos a través de Internet en los siguientes formatos: Kindle, ePub, eBook y PDF.


1984 de George Orwell, publicado el 8 de junio de 1949. Es una de las novelas más importantes del siglo XX, una obra maestra de la literatura universal, que aporta infinidad de conocimientos sobre nuestra sociedad. Es, de hecho, una terrible y eficaz acusación de Orwell contra la pretensión totalitaria de querer doblegar la realidad y las personas a un fin superior, que idealmente coincidía con la felicidad del pueblo, pero que al final se identificaba con la obediencia ciega a los partidos totalitarios y a sus dirigentes. Una dictadura omnisciente gobernada por el Gran Hermano: una figura casi divina, nunca conocida por nadie, que vigila constantemente la vida de todos los ciudadanos a través de cámaras presentes en todas partes y mediante el control psíquico operado por el psicopolio.
En pocas palabras, G. Orwell describe un probable futuro distopico en el que el totalitarismo se manifiesta en sus formas más extremas. Se preguntaba qué podría pasar si la humanidad seguía con las tendencias antidemocráticas de principios del siglo XX, la respuesta que ofrece en su libro es simplemente aterradora.

Cien años de soledad de Gabriel García Márquez (ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982), publicado en junio de 1967. Se trata de una de las obras maestras de la literatura más significativas del siglo XX, ya que desde 2007 se considera la obra más importante en español después de Don Quijote de la Mancha. Es una obra llena de simbolismo y caracterizada por una asombrosa estratificación de niveles de interpretación, de un "realismo mágico" que muestra un microcosmos arcano en el que la línea divisoria entre los vivos y los muertos ya no es tan clara y en el que los vivos reciben el trágico don de la clarividencia, todo ello con un mensaje subyacente cínicamente dramático de decadencia, nostalgia del pasado y titanismo de lucha de unos personajes a veces heroicos pero condenados a la derrota.
Como una interpretación metafórica y crítica de la historia colombiana, desde su fundación hasta el estado contemporáneo, Cien años de soledad trae a colación varios mitos y leyendas locales a través de la historia de la familia Buendía, cuyos miembros por su espíritu aventurero se sitúan dentro de las causas decisivas de los acontecimientos históricos de Colombia como las polémicas del siglo XIX a favor y en contra de la reforma política liberal de un modo de vida colonial; la llegada del ferrocarril a una región montañosa; la Guerra de los Mil Días (1899-1902); y la hegemonía económica de la United Fruit Company (Compañía Bananera). Es muy difícil establecer una frontera clara entre el carácter altamente imaginativo de la historia y los aspectos reales de los que está impregnada. Muchos acontecimientos están fuertemente influenciados por la historia colombiana de la segunda mitad del siglo XIX.

La Metamorfosis de Franz Kafka, publicada en 1915. El relato "La Metamorfosis" es de género alegórico metafórico, la historia expresa y representa todos sus miedos y tormentos. Kafka sufría una grave enfermedad mental (angustia, insomnio, ansiedad patológica) y tenía una relación muy difícil consigo mismo y con los demás, especialmente con su padre. Por un lado, padecía un fuerte complejo de Edipo (patología psiquiátrica que hace que quien la padece se sienta inadecuado, inferior, a las expectativas de su padre, que en el caso de Kafka era un burgués establecido, incluso dentro de la comunidad judía de la que no era asiduo). Por otro lado, Kafka tenía grandes dificultades para concretar, a nivel físico y emocional.

La obra cuenta la historia de un joven, Gregor Samsa, que un buen día se despierta en el cuerpo de una cucaracha; y a raíz de esta metamorfosis intenta regular toda su vida y sus relaciones con la sociedad y con su propia familia a la luz de esta nueva y muy singular condición.
Se trata de una obra especialmente compleja que aborda toda una serie de temas de especial importancia antropológica y social, en primer lugar el de la diversidad y la incapacidad humana de aceptar al otro; una diversidad que asusta, que da miedo y de la que intentamos distanciarnos lo más posible.
Pero la historia también ofrece una imagen sutil y detallada de otro aspecto típicamente humano, que es el de la alienación, el de la despersonalización de quien se ve obligado a asumir un papel que no le pertenece y el del egoísmo del individuo.

La tía Julia y el escribidor de Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (Premio Nobel de Literatura en 2010), publicado en 1977. La tía Julia y el escribidor" de Mario Vargas Llosa es una novela entretenida que mantiene el interés de principio a fin. La historia de amor atrapa y gracias a la capacidad narrativa del autor se puede imaginar Lima, los olores de sus callejones, su mar, el moho de las paredes de la radio Panamericana, el polvo de los papeles del archivo, el ambiente estudiantil de los antros donde el escribiente bebía sus infusiones de hierba limón y menta.

La obra cuenta dos historias paralelas, la del joven Mario, de dieciocho años, que se enamora de su tía política Julia Urquidi Illanes, a quien está dedicada la novela, aunque el propio Vargas Llosa confiesa que "hay más invenciones, prevaricaciones y exageraciones que recuerdos”, y la del escritor boliviano Pedro Camacho, cuyo éxito enmascara en realidad una vida poco acomodada y una imaginación tan fértil que se convierte en locura. Los capítulos impares hablan de Mario mientras que los pares, del 2 al 18, cuentan las radionovelas de Pedro Camacho: pero a partir de la cuarta "novela" algo no cuadra, los personajes mueren, reviven, aparecen en otras historias. Realidad y ficción se entrelazan en un abigarrado panorama de figuras y situaciones magistralmente orquestadas por la mente brillante de un arquitecto literario como Vargas Llosa, historias y registros se mezclan, alternando entre géneros literarios y entre lo trágico y lo cómico. El lector despistado puede necesitar una brújula para encontrar el hilo de los acontecimientos en algunos momentos, pero sin duda confirmará que pocos escritores tienen la ferviente imaginación y la habilidad literaria del autor. Una vitalidad incontenible brota de cada línea y la novela se convierte poco a poco en un juego literario funambulesco construido, con enorme maestría, por un maestro indiscutible, como si se tratara de una realidad paralela, demostrando que, como él mismo afirma, "escribir novelas es un acto de rebeldía contra Dios contra esa obra de Dios que es la realidad".

Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, publicada en 1970. Se trata de una novela escrita en forma de fábula con la figura de una gaviota como protagonista, que tiene que superar diversos obstáculos en su vida y aprender a volar.
Se pueden hacer muchas deducciones del libro que se presenta a través de metáforas y al disminuirlas a conceptos más básicos, nos da una visión general de la vida, transformada metafóricamente en la de una gaviota, donde no tienes que aceptar ser igual a los demás, sino hacer valer tus propias ideas. El autor, utilizando a las gaviotas como personajes, para describir a la raza humana en sus comportamientos y miedos, pero sobre todo el alma de cada uno de nosotros.

Se destaca el miedo de la bandada de gaviotas hacia los que son diferentes, es decir el miedo de todo hombre hacia los que no son como él. Además, el autor habla de cómo la joven gaviota consigue con el ejercicio constante y el trabajo duro alcanzar la perfección, como ocurre entre los hombres.

La narración no se desarrolla en ningún tiempo y lugar precisos porque, probablemente, el autor ha "utilizado" a la gaviota Juan Salvador como protagonista genérico vivido en todos los lugares y tiempos, para describirnos a cada uno de nosotros, con nuestro profundo deseo de salir del rebaño y no mezclarnos en la refriega.

El Nombre de la Rosa de Umberto Eco, publicado en 1980 (el 9 de julio de 1981, ocho meses después de su publicación, ganó el Premio Strega). La novela está ambientada en 1327 en un monasterio benedictino del norte de Italia y está narrada en primera persona por el protagonista, Adso da Melk, que a estas alturas ya es un anciano y relata los sucesos ocurridos en el monasterio y las investigaciones realizadas por su maestro, Guillermo de Baskerville. Toda la historia se desarrolla en siete días, que Adso divide en sus memorias según la regla benedictina del día (maitines y laudes, tercera hora, sexta hora, novena hora, vísperas, completas). Guillermo de Baskerville, monje inglés y antiguo inquisidor, seguidor del filósofo Roger Bacon, es el encargado de mediar en un encuentro entre los franciscanos, protegidos por el emperador Luis el Bávaro, y los emisarios del Papa de Aviñón, Juan XXII.

Guglielmo da Baskerville y su alumno Adso da Melk llegan a la abadía, donde, durante su estancia de una semana, siete monjes son asesinados. Todos los crímenes parecen girar en torno a la biblioteca del monasterio, que se dice que esconde un misterioso secreto.

El nombre de la rosa es una novela compleja, no perteneciente a un solo género, que esconde la riqueza de las referencias intertextuales y el juego de citas (de los clásicos latinos a la literatura medieval, de las novelas decimonónicas a la cultura de los medios de comunicación) típicamente posmoderno de su autor. En primer lugar, se trata de una novela histórica, en la que los acontecimientos y personajes inventados se sitúan en un periodo histórico y un contexto social concretos. En este caso, Eco reconstruye la Italia medieval de las controversias religiosas y los enfrentamientos entre el Papado y el Imperio, insertando no sólo personajes inventados, sino también figuras históricas, como el emperador Ludovico il Bavaro o Fray Dolcino; mientras que el escenario y la atmósfera recuerdan a los de las novelas góticas del siglo XVIII.

El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, publicado el 6 de abril de 1943. Es una gran obra literaria para niños, llena de magia y sabiduría, que lleva al lector a cuestionarse el sentido de la vida, la amistad, el amor y la naturaleza del ser humano, a través de la investigación de su protagonista, un niño. El libro cuenta la historia de un encuentro en el desierto entre un aviador y un niño vestido de príncipe de un pequeño planeta del espacio.

La sabiduría pura del principito contrasta con la de los adultos, que han perdido su autenticidad original y miran el mundo con los prejuicios y desilusiones propios de la época contemporánea, cuyos únicos intereses son utilitarios, atrapados por el lado material de la existencia, víctimas de su presunción, avaricia o pereza intelectual. Los adultos juzgan lo que dice un hombre por su forma de vestir, o creen saber el valor de un amigo por lo que gana.

La obra puede parecer un cuento de hadas para niños, pero esconde enseñanzas universales.
Nos enseña qué somos responsables de las personas con las que creamos relaciones y vínculos, y esta responsabilidad nos lleva a una mayor comprensión y aprecio del mundo en general. La historia del príncipe nos enseña una lección sobre la naturaleza del verdadero amor y la amistad.

El Señor de los Anillos de John Ronald Reul Tolkien, la trilogía se publicó entre 1954/55. Fue un escritor, filólogo, glottista (es decir, el arte de crear el lenguaje desarrollando su fonología, vocabulario y gramática) y lingüista británico.
Como tantos literatos en todos los frentes, Tolkien se enfrentó a una guerra material inhumana. Un conflicto aún más inhumano que la "guerra de los hombres", como había sido siempre hasta entonces. Donde la máquina sin alma tiene el predominio y los seres vivos no son nada, a su merced.

El Señor de los Anillos es una novela de aventuras en lugares remotos y terribles, de episodios de alegría inagotable, de secretos aterradores que se revelan poco a poco, de dragones crueles y árboles andantes, de ciudades de plata y diamante no muy lejos de oscuras necrópolis donde habitan seres tenebrosos que asustan con la sola mención de su nombre.

La novela no se puede considerar plenamente en términos de estructura, ni como fábula ni como argumento, ya que sigue una trama lineal que, sin embargo, se cruza con varios análogos, que narran hechos ocurridos en el pasado, y próceres, que anticipan hechos que ocurrirán en el futuro. Está ambientada en un universo y en un tiempo imaginarios, y la información sobre el tiempo y el lugar se nos da en el transcurso de los acontecimientos. Los lugares donde se desarrolla principalmente la historia son la Tierra Media, donde Tolkien describe con detalle ríos, cordilleras, montañas, reinos y sus pueblos.

Toda la historia gira en torno a la eterna lucha entre el bien y el mal, con sangrientas batallas en las que, sin embargo, triunfan los buenos, aunque al final incluso los más buenos pueden verse atraídos por el encanto de la oscuridad, como hace nuestro protagonista Frodo.
En una parte de la historia, el mago Gandalf dice: "Hay muchos poderes en el mundo, el bueno y el malo; muchos de los que viven merecen la muerte y muchos de los que mueren merecen la vida". La novela da enseñanzas de alianza y también de amor, así como de valor.

El Señor de las Moscas, de William Golding (ganador del Premio Nobel de Literatura en 1983), publicado en 1954. El libro es una alegoría de la crueldad arraigada en el alma humana que aborda el tema del conflicto entre el bien y el mal y la rápida degeneración de los valores humanos y cívicos. La historia cuenta de un grupo de jóvenes que naufragan en una isla desierta, tras una catástrofe aérea, víctimas de los instintos más salvajes y crueles que les llevarán de un estado de relativa inocencia a un estado de atraso, dominado por la violencia y la sed de venganza.

Tras los primeros intentos exitosos de crear una sociedad organizada y democrática, las tensiones en todo el grupo estallan dramáticamente. Algo empieza a funcionar mal, surgen miedos irracionales y comportamientos antisociales, y a partir de ahí se desarrolla una historia que dejará al descubierto los aspectos más salvajes y reprimidos de la naturaleza humana. Todo esto nos recuerda el mundo tal y como lo conocemos, llevándonos a reflexionar sobre el funcionamiento y el significado de la democracia. Verlo como un mundo en el que todos tienen voz, una utopía inicialmente planeada por los niños y que ellos mismos destruirán.

El Viejo y el mar, de Ernest Hemingway (la obra fue galardonada con el Premio Pulitzer en 1953 y le ayudó a ganar el Premio Nobel de Literatura en 1954), publicada en 1952. La historia se inspira en Moby Dick de Herman Melville, pero El viejo y el mar no es una historia de muerte y derrota. La novela está dividida en dos grandes macrosecuencias: en la primera encontramos los acontecimientos de la tierra, la historia de Santiago y Manolín mientras que en la segunda parte encontramos la historia del duelo en el mar y el paisaje donde se produce el enfrentamiento, el mar del Golfo de Cuba.

El tema subyacente es la profunda unión entre el hombre y la naturaleza. El protagonista se siente fuertemente vinculado con el entorno, la presa en sí no es un enemigo a destruir sino un compañero al que, durante la larga persecución, el viejo pescador se dirige con respeto y simpatía, Hemingway involucra al lector de forma apasionada y así, incluso aquellos que no están interesados en el mundo de la pesca, aprecian esta historia llena de ideas en diferentes ámbitos: el desafío cruel, pero fundado en la lealtad y el respeto, entre el viejo y el pez, la historia de un experto pescador que quiere atrapar una presa que le ha sido esquiva durante ochenta y cuatro días, observando al pescador que admira a su enemigo, la fuerza y el coraje que demuestra, la lealtad en el desafío: los dos luchan en igualdad de condiciones, y observando cómo incluso un anciano, inmerso en su realidad, puede imaginarse viviendo en la sabana y teniendo ídolos deportivos capaces de darle la carga para seguir luchando en su adversidad.

El gran Hemingway nos dejó esta conmovedora historia que es un reflejo de la perseverancia, y de que siempre hay que luchar en la vida con dignidad y con constancia, para conseguir lo que se quiere y no rendirse ante el primer obstáculo.

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