Todavía en Abruzzo, hoy les propongo la receta de otro plato, "Tajarille y fasciul" o Tallarines y frijoles. Típico de la provincia de Pescara, es un primer plato de origen campesino que es tan bueno que ha traspasado las fronteras regionales, llegando a ser apreciado en todas partes, preparado con pasta hecha solo de agua y harina. La pasta casera sin huevos es típica de la tradición campesina de muchas regiones italianas; más ligera, pero igualmente buena, es una alternativa asimismo sabrosa a la pasta fresca clásica.

Los tajarille y fasciul son una receta simple pero sabrosa, capaz de satisfacer incluso a aquellos que siguen la cocina vegana.

Ingredientes para 4 personas.

  Para la pasta

  • 500 g de harina
  • agua al gusto
  • Sal al gusto.

  para la salsa en la que cocinar los frijoles

  • 300 g de frijoles borlotti (porotos)
  • aceite de oliva virgen extra
  • 500 g de tomates maduros
  • 1 zanahoria
  • 2 corazones de apio
  • 1/2 cebolla
  • Sal al gusto.
  • Aji picante-guindilla (opcional)

Preparación: Para la pasta - En una superficie formamos la fuente de harina agregando el agua poco a poco hasta que la masa esté bastante dura. Con un rodillo, formamos unas láminas, poniéndole harina para que no se pegue. Cortamos la masa en tiras de 4 o 5 centímetros de largo y menos de 1 ancho.

Si tienen la máquina de pasta manual, pueden usarla sin problemas, o si no desean hacer pasta, pueden comprar fettuccine o fresine y cortarlas.

Para la salsa - Hervimos el apio y la zanahoria y, aparte, los frijoles y los agregamos al final cuando están cocidos. En otra sartén, saltee la cebolla y los tomates, con sal y ají picante (guindilla) según el gusto.

Cocinamos a fuego lento durante unos 15 minutos y luego los agregamos a los frijoles.

Ponemos al fuego una olla con abundante agua con sal, cuando hierve, cocinamos los tallarines. Los escurrimos al dente y los ponemos en un tazón, sazonamos con la salsa de frijoles y mezclamos. Dejemos aromatizar durante unos minutos y servimos el plato caliente.

La pasta debe servirse al dente y escurrida, pero no demasiado, para crear el efecto espeso característico del plato.

Buon Appetito!