Su preparación es muy sencilla y es una excelente alternativa al clásico sándwich; se pueden preparar la noche anterior y así estarán listas para ser rellenadas de embutidos y quesos al día siguiente.​

Ingredientes

  • 450 g de harina 0 (Manitoba).
  • 80 g de manteca de cerdo.
  • Sal q.s. (una pizca).
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
  • Azúcar q.s. (una pizca).
  • 100 ml de leche entera.

  • 150 ml de agua

Preparación: Ponemos en un bol la harina, la sal, el azúcar y el bicarbonato y mezclarlos vigorosamente. Si tienen un mezclador orbital, pueden hacerlo con él. Agregamos la manteca de cerdo al resto de la masa, mezclándola con un cucharón de madera. Cuando los ingredientes estén bien mezclados, comenzamos a agregar la leche y el agua, mezclados, a filo y amasamos hasta que la mezcla sea bastante elástica.

Cuando se haya absorbido toda la leche y el agua, colocamos la masa sobre una mesa de trabajo enharinada y amasamos durante unos diez minutos y luego formamos una bola, que dejaremos reposar en la nevera durante una hora aproximadamente. Si se utiliza el mezclador orbital, la operación se realiza con la herramienta de gancho.

Transcurrido el tiempo de reposo, sacamos la masa de la nevera, la dividimos en 6 bolas que vamos a extender con un rodillo hasta obtener unos discos de unos 3 milímetros de grosor y con un diámetro de unos 25 centímetros.

Calentamos una sartén antiadherente o una plancha lisa de hierro fundido, en el fuego y, cuando esté caliente, comenzamos a cocinar los discos obtenidos, aproximadamente un minuto por cada lado (en todo caso hasta que se hayan quemado ligeramente) y en este punto, nuestra piadina romagnola estará lista para rellenar con lo que queramos (verduras, quesos, embutidos, etc.).

Si no quieres utilizar manteca de cerdo, para preparar la piadina romagnola, puedes sustituirla con la misma cantidad de aceite: mitad aceite de semilla y mitad aceite de oliva virgen extra.

Buon Appetito!