Habitada en la antigüedad por los Enotri, una población pre romana del siglo XV a.C., que fueron los pioneros de la viticultura en el sur de la península, más tarde ocupada por los Lucani. El nombre de Basilicata de origen más moderno, probablemente deriva del "basiliskoi", los funcionarios bizantinos.

Su cocina es pobre y utiliza principalmente los productos de la tierra y de la carne derivada de la cría de ovejas, y por lo tanto también de productos lácteos, y de cerdo, mientras que el pescado falta en casi todas partes porque, incluso si tiene costas tanto en el Mar Tirreno como en el Mar Jónicos, son muy pequeños en comparación con el resto del territorio, que es principalmente montañoso.

En cuanto a la comida y la cocina, debemos especificar que la carne de cerdo fue un elemento fundamental de la nutrición porque se puede criar en cualquier lugar, y sobre todo porque se usa todo del animal. De los diferentes productos obtenidos de la carne de cerdo, el más famoso, desde la época de la Roma clásica, es la salchicha. El nombre de Lucanica, ahora tan extendido en el norte de Italia, ciertamente deriva de esta tierra. Esta aromatizada con pimienta negra y ají, y tiene un sabor fuerte, se puede comer fresca, asada o frita, o se deja secar y ahumar.

La carne de res casi no existe en la cocina tradicional, ya que el ganado se usaba principalmente para trabajar la tierra, sin embargo, hay una gran cantidad de carne de oveja, cordero e incluso cabra.

La ubicación, las adversidades climáticas y la morfología, hicieron que la Lucania estaba prácticamente excluida de las rutas de los comerciantes, y por lo tanto, para adquirir bienes que provenían del exterior, así que, por necesidad, esta región siempre ha practicado el arte de conservar los alimentos. Se recolectaban alimentos a largo plazo, las cantidades necesarias para poder superar el invierno, y la despensa se llenaba de carnes, jamones, queso de cerdo y salchichas, así como quesos sazonados de producción casera.

Pobre y cerrada, la sociedad campesina ha dejado a las generaciones posteriores un patrimonio de gran entidad, de recetas aún en uso, de hábitos culinarios vinculados a las creencias más antiguas y tradicionales.

La receta de hoy es una de estas, simple y sabrosa, la Coliflor sentada (caule sentada) cuyo nombre deriva del hecho de que al cocinar la coliflor se "sienta" y parece casi a un filete vegetariano.

Ingredientes

  • 1 coliflor
  • 100 gramos. de aceitunas negras sin hueso
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo picante
  • manteca al gusto
  • Sal al gusto.

Preparación: Limpiar la coliflor quitando las hojas exteriores duras y el núcleo, que se deja entero, y lávela cuidadosamente.

Una sugerencia es de dejarlo en remojo en agua fría con sal durante una hora.

Colocar la coliflor entera en una olla de barro en la que entre preciso, y colocar por debajo, la cebolla en rodajas finas, las aceitunas, el pimiento rojo picado y la manteca de cerdo.

Salar y humedecer con un poco de agua, cubrir y cocinar a fuego lento y hasta que la coliflor se vuelva tierna, y se haya "sentada".

El maridaje para este plato es un vino blanco delicado, ligero y bajo en alcohol.

Buon Appetito!