Probablemente deriva del provenzal bourrido, boulido (sopa de pescado), a su vez de boullì, boullir.

La buridda de sepia con guisantes es uno de los platos más clásicos de la cocina genovesa donde se guisan las sepias con tomate y guisantes. También existe una variante en la que, en temporada, los guisantes se sustituyen por alcachofas y patatas.

Lo bueno de este plato es que, si sobra, se puede utilizar como una deliciosa salsa de mar rojo para espaguetis (después de haber reducido la salsa).

Ingredientes para 4 personas:

  • 800 gr de sepia.
  • 10 gr de hongos secos (los frescos están bien si no se encuentran).
  • 1 taza de puré de tomate.
  • 250 gramos de guisantes.
  • ½ vaso de vino blanco.
  • 2 filetes de anchoas saladas.
  • ½ cucharada de piñones.
  • 2 dientes de ajo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal

Preparación: Ponemos los hongos secos en agua para que se rehidraten (si los tenemos frescos, omitimos este paso). Tomamos la sepia, bien lavada con agua corriente, y la cortamos en tiras. Picamos finamente los ajos junto con las anchoas (previamente desaladas), y sofreímos un par de minutos en una cacerola con un generoso chorrito de aceite de oliva virgen extra. Vertamos las tiras de sepia y dejamos que se doren, mezclando bien con el aceite. Mientras tanto, lavamos y picamos el perejil, y hacemos lo mismo con los hongos, los añadimos al ajo y doramos rápidamente todo, esfumando con media copa de vino.

Continuamos sobre el fuego para que se evapore todo el vino, luego agregamos la taza de salsa de tomate. Dejamos hervir a fuego lento durante unos 20 minutos y con la tapa cerrada. Finalmente, agregamos los guisantes y un vaso de agua (o caldo de verduras), una cucharada de piñones y ajustamos de sal. Seguimos cocinando, siempre a fuego lento y con la tapa cerrada, durante al menos otros 30 minutos.

Una vez cocida, la Buridda se puede servir caliente con rebanadas de pan, y se puede dejar más o menos espesa según su gusto.

Si no puede encontrar sepias fácilmente, como en Panamá, las podemos reemplazarlas con calamares.

Un maridaje ideal es con un vino blanco fuerte, de cuerpo medio y sabroso como un Frascati o un Malvasia Puntinata del Lazio.

Buon Appetito!