En 1999 nacía Donnarumma, actual portero del Milan y Antonio Cassano anotaba su primer gol en la Serie A. Mientras tanto el Parma se coronaba campeón de la que entonces se denominaba la COPA UEFA.

A partir de allí,  21 años de oscuridad. Ningún equipo italiano en lo sucesivo ha llegado a la final de la Europa League.

Ahora está el Inter como  único equipo de fútbol italiano que permanece en las competiciones europeas. Este año ha hecho grandes números. Anotó 111 goles en todas las competiciones, superando los marcadores  de 2006/07 y 1950/51, estableciendo el nuevo récord del club en una sola temporada en el aspecto ofensivo.

Lukaku, su goleador, ha anotado en 10 partidos consecutivos de la Europa League. Ningun otro como él, dado que ha superado a Shearer a cuota 8. Ahora el Belga apunta a un segundo primato.  Tiene 33 goles en la temporada con el Inter, es decir, se encuentra a -1 de "Ronaldo el Fenómeno", que en 1997/98 llegó a 34 anotaciones ganando, miren que casualidad, justamente una final de la COPA UEFA (contra la  Lazio). Fue su primer año en el equipo y lo concluyó con un trofeo. Veintidós años después, la historia puede repetirse para Lukaku.

Además, Antonio Conte tiene la oportunidad de ganar en Europa en su primer año como Director Técnico del Inter.

Frente a los ucranianos del Shakhtar, el Inter se mostró sólido, insuperable y letal en aprovechar las oportunidades. Le propinó cinco goles, estando muy cerca de esa perfección que Conte aspira día a día. Y así consiguió su pase a la final, que se jugará el viernes 21 de agosto, contra el Sevilla en Colonia.

Se encontrará con un oponente de mucha más categoría que el Ludogorets, el Getafe, el Bayer Leverkusen y el Shakhtar, con los cuales  hasta ahora se han enfrentado. El Sevilla es el equipo que ha ganado más veces la EUROPA LEAGUE. Ha levantado la copa en cinco ocasiones: 2006,2007,2014, 2015 y 2016. Nunca perdió una final.  El Inter, por su parte, llegó a la final de la competición en cuatro oportunidades, de las cuales ganó tres: 1991, 1994 y 1998; y perdió una, en 1997.

El equipo de Conte es optimista. Lautaro tiene sed de goles y Lukaku quiere vencer al Sevilla, y exclama: "Vamos a ganar".

Si todo sale bien para la  "Beneamata", la temporada, vista así, podría ser considerada incluso excelente.