Sin coros, sin atmósfera, sin insultos ni burlas.

Nada más que los gritos de tu entrenador y tus compañeros de equipo y oponentes en el campo.

Cuando el fútbol comience nuevamente, será a puerta cerrada y por varios jornadas. Que cambios!

Esto se explica en un artículo en Il Giornale que dice: "Para algunos, nada cambiará, para otros, sí:

"Está científicamente comprobado, tanto en el campo de la psicología como en la neurociencia deportiva,

que la audiencia y el ruido de fondo puede mejorar las prestaciones y el rendimiento de cada jugador", esta

es la opinión de Aiace Rusciano, neuropsicólogo, en Chievo desde 2009. "Esto es porque ciertas redes específicas se

activan más intensamente en el cerebro, como el sistema dopaminergico, de amígdala y el sistema de liberación de

neurormona que puede verse reflejado sobre la capacidad de esfuerzo muscular, la atención y concentración. El

silencio, por el contrario, podría provocar el efecto contrario".

Stefano Tirelli, profesor de técnicas deportivas complementarias en Cattolica y entrenador personal destaca otro

problema: "Sus forma física, incluso después de tres o cuatro semanas de entrenamientos, inevitablemente serán

más bajos que las habituales. En ese punto podrían surgir consecuencias mentales: este será el momento en que cada

atleta debe ser capaz entender que, teniendo dificultades desde el punto de vista del rendimiento, no debería

disminuir lo que en neuropsicología se llama arousal, que es la activación neuromotora metabólica total.

En la práctica, la mente tendrá que estar preparada para reaccionar de manera positiva y proactiva: por si acaso

por el contrario, el rendimiento en el campo disminuye aún más".