El trabajo ágil en la administración pública se regulará en los contratos de trabajo a finales de año. Así lo ha asegurado el ministro de Administraciones Públicas, Renato Brunetta, al inaugurar la reunión del Observatorio Nacional del Trabajo Ágil en la Administración Pública.
"En seis meses tendremos el trabajo inteligente plenamente operativo -explicó el ministro- como una de las formas contractualizadas de expresar el trabajo público y tendremos experiencias que estudiar, esperemos que todas de gran calidad y éxito". Este es el camino que hemos identificado: máximo pragmatismo, máxima flexibilidad y máxima responsabilidad, teniendo en cuenta la satisfacción de los ciudadanos y la eficacia y eficiencia de los servicios. Volver a la normalidad no significa volver a ser lo que éramos antes, sino una vuelta con una potenciación de las experiencias realizadas y con un trabajo ágil contractual, por tanto, regulado. Y con una novedad más: en el decreto de simplificación habrá una reforma para unificar todos los planes que ahora se exigen a las administraciones, desde la actuación hasta la Pola. Una compactación en nombre de la nueva organización del trabajo público cuyo motor es el Plan Nacional de recuperación y resiliencia. "El trabajo ágil en la administración pública ha pasado por tres fases", aclaró el ministro. "La primera fue la del cierre total, en la que el trabajo inteligente era la norma. El segundo fue el de la emergencia, en el que se fijó el umbral mínimo del 50%. Con el "decreto de prórroga" de finales de abril inauguramos la tercera fase, eliminando el umbral mínimo. Me gustaría señalar de nuevo que esta intervención no supone en absoluto la anulación del trabajo ágil, sino la potenciación de la extraordinaria experimentación realizada hasta ahora. Mientras tanto -continuó el ministro- ha comenzado la temporada de renovaciones de contratos, por lo que el trabajo ágil encontrará su regulación en los contratos de trabajo a finales de año, cuando esperemos que la fase de emergencia haya terminado. En ese momento tendremos el panorama completo y una primera comprobación de la experiencia de estos seis meses de plena autonomía de las oficinas, cuyo seguimiento corresponderá al Observatorio y a la Comisión Técnica. Veremos cómo las administraciones han interpretado su autonomía y responsabilidad".