Antes de adentrarnos en nuestro análisis, lo primero es que tenemos que definir que es un Paraíso Fiscal. De acuerdo con el website Economipedia.com “un paraíso fiscal es una zona geográfica, normalmente un Estado, cuyo régimen tributario impone unas cargas fiscales mucho más bajas en comparación al resto del mundo. Intuitivamente, se considera paraíso fiscal a todos aquellos lugares en los que se pagan muy pocos impuestos en ciertas actividades económicas en comparación a otros países. La existencia de paraísos fiscales se debe a que el régimen tributario existente en estos lugares está hecho de modo que pueda favorecer a los no residentes. Esto hace que gran número de personas o compañías tomen la decisión de establecer allí su domicilio fiscal legalmente".

En el website Investopedia, encontramos con que no existe ningún consenso sobre el significado de Paraíso Fiscal, aun cuando reconocen a Suiza y Panamá como los paraísos fiscales más viejos en el mundo (datan de los años 20’s). Pero nos dan la definición nuestro Némesis – la OECD – que dice que existen 3 atributos claves para identificar un paraíso fiscal:

Sin impuestos o solo impuestos nominales. 
Y según ellos, lo más significativo es que los no-residentes pueden huir de sus jurisdicciones donde pagan impuestos a estas jurisdicciones donde no pagan nada (incluyendo sus activos y sus negocios). En el caso de Panamá, solo no se pagaría impuestos en el caso de que la empresa panameña tenga operaciones fuera del territorio nacional – y sólo sobre éstas operaciones ya que las locales si pagan el 25% de impuestos, más los otros impuestos como el complementario, el de licencia comercial y el de tasa única.

Protección de la Información Personal. Según la OECD, los paraísos fiscales protegen la información de sus clientes celosamente. La OECD nos ha obligado al intercambio automático de información, en vez de que Panamá apruebe el ceder la información de los clientes que los países nos pidan. 

Falta de transparencia.
Aquí lo que infiere es que lo legislativo, lo legal y lo administrativo referente al paraíso fiscal es opaco (nueva palabra favorita de estas seudo organizaciones). Panamá pudo haber sido una jurisdicción opaca hasta los 80’s, ya a partir de los 90’s con una nueva era democrática, Panamá ha cambiado radicalmente, y hasta hemos excedido en la cantidad de información que le brindamos a cualquier pseudo agencia internacional so pretexto de meternos en una lista de cualquier color.

No se requiere la presencia real.
Es decir, la empresa, no necesita de un local para que opere. De hecho, es común en la inmensa mayoría de los países el que una empresa pueda funcionar de forma virtual, sin presencia física en un país. La pandemia ha cambiado la forma de hacer negocios, por lo que quisiera ver como la OECD, las GAFI’s, la UE va a atacar “el problema” ahora que el modo de hacer negocios cambie radicalmente.

Mercadeo de los Paraísos Fiscales
Se promueven como Centros Financieros Offshore. Esto también ha cambiado muchísimo, y quizás sea la misma razón por la cual nos catalogan como paraíso fiscal. Fueron los mismos abogados panameños, los que hacían el mercadeo inadecuado de nuestro país, vendiendo empresas offshore, cuando lo que realmente se vende es una empresa panameña la cual puede tener operaciones offshore y aprovechar nuestra ventaja fiscal.

Sigue el website de Investopedia diciendo que además de las características antes mencionadas, de impuestos bajos y secreto, existen otros factores socioeconómicos que hacen de un destino en particular un paraíso fiscal popular:

  • Estabilidad política y económica.
  • Falta de controles de cambio.
  • Tratados.
  • Leyes corporativas.
  • Comunicaciones y transporte.
  • Servicios bancarios, profesionales y de soporte.
  • Localización

Aquí, salvo el tema de los “loopholes” en los tratados para evadir impuestos, Panamá lo tiene todo, sin embargo, esto no nos hace un Paraíso Fiscal per se. De hecho, el Convenio Taft de 1904 (en contubernio a la no ejecución correcta de la Ley 84 de Junio de 1904) es el que nos permite el uso del dólar de los Estados Unidos, y la creación de la Ley de Sociedades Anónimas de 1927, a la imagen y semejanza de la ley de Delaware, son los ejes fundamentales de nuestra economía.

Adicionalmente, salvo leyes específicas en enclaves como la Zona Libre de Colón y el Área Panamá Pacífico, o como la Ley 41 de SEM, las leyes fiscales panameñas son  hechas para las personas naturales y jurídicas en la República de Panamá y que están basadas en el principio del pago de impuestos sobre lo generado en la República de Panamá (territorial). Esto es una elección soberana de la República de Panamá, y que no favorece a los ciudadanos de otros países, sino a las personas naturales y jurídicas de la República de Panamá.

El website Missingprofits.world, ha publicado una investigación hecha por la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de Copenhague, que estima que el 40% de las ganancias mundiales (alrededor de US$741 billones de dólares en el año 2017 que se transforman en US$212 billones en impuestos) se desvían a Paraísos Fiscales en el mundo. Según este estudio, Panamá obtiene el 77% de sus ingresos de ganancias hechas por empresas en el exterior y que se depositan en Panamá. Este 77%, se emana de unos US$18.1 billones que entran a Panamá y que generan alrededor de US$2 billones en impuestos.

De acuerdo con este estudio, estos US$18.1 billones en depósitos, representarían algo así como el 18% del total de activos del sistema bancario panameño en el año 2017, y los US$2 billones de impuestos representarían el 24% del total de ingresos del gobierno de Panamá en ese mismo año (esta cifra sería igual a lo que nos produce neto el Canal de Panamá, cifra inaudita y que parece que no fue realmente investigada por este estudio). Y estos porcentajes inferirían que las empresas en Panamá y los trabajadores de Panamá no producimos nada de impuestos. Adicionalmente, estos montos representarían el 29.8% y 3.2% del PIB de ese año 2017, cifras que a todas luces son excesivamente altas. 

Lo otro que vale la pena decir, es que Panamá ha sufrido bajas increíbles en el número de empresas que se han abierto en el país desde la salida de los mal llamados Panama Papers, cifras que contrastarían con las cantidades que presentan para nuestro país. Y por último estos US$18.1 billones, representarían el 2.4% del total de ganancias mundiales que se estima que no pagan los impuestos adecuados (de acuerdo con el estudio US$2 billones en vez de los US$5.2 billones, o un 61% menos que solo representaría el 1.5% del total de los impuestos perdidos en el país respectivos un porcentaje realmente bajo – si fuera verdad) para toda la mala propaganda que se le hace al país.

La pandemia va a cambiar todo el espectro de la economía y las finanzas mundiales, incluyendo estos temas. Yo estoy sentado en primera fila a ver con que nos vienen de vuelta los bandidos de la OECD, las GAFI’s o la UE, y como el gobierno nacional va a reaccionar a las nuevas demandas de los mismos bandidos de siempre. Se supone que la OECD es un organismo para ayudar a los más necesitados, y realmente quisiera ver su reacción ante una nueva realidad mundial donde habrá más pobres en todos los países y mucho menos dinero en la calle.