En las pistas de automovilismo, a principios del año 2020, los equipos comenzaban a calentar los motores y los fanáticos de la velocidad ya soñaban con escuchar el rugido de los bólidos y verlos pasar como rayos multicolores delante de las gradas. La Fórmula 1 tendría su competencia inaugural el 15 de marzo con el GP de Australia, luego viajaría por todos los continentes en varios países y terminaría en el podio de Abu Dabi el 29 de noviembre. Pero el comienzo fue pospuesto y el calendario se reestructuró para que el Mundial de 2020 comenzara desde el GP de Canadá el 14 de junio. Con el paso de los días, sin embargo, ésta novena cita también fue cancelada y por ahora el champán permanece en la nevera y la bandera a cuadros no ondeará.

El ex gobernante de la F1, Bernie Ecclestone, hace días, junto con el anuncio de su milagrosa paternidad alcanzada a la edad de 89 años, analizó la actualidad y el destino del evento reina de los deportes de motor, dada la suspensión de las primeras nueve competiciones y vaticinó grandes problemas ante la dificultad de retomar los 22 desafíos del programa oficial. Mientras tanto, desde París, Jean Todt, presidente de la FIA, se atreve a ofrecer un calendario de la Copa Mundial de F1 extendido de dos semanas, es decir, se debería correr hasta diciembre de 2020, con hasta 2 o 3 GP por mes, siempre y cuando se pueda ver la luz verde entre julio y agosto. Ya podemos pronosticar un Campeonato del Mundo reducido a 15 o 18 carreras, pero esto al menos bastaría para salvar a muchos equipos que no logran reducir los costos operativos muy altos.

Como dato curioso citamos,  que en lugar de la carrera real, tuvo lugar el GP de Australia de Fórmula 1, donde los pilotos participaron de forma completamente remota, desde sus hogares y desde sus estaciones de juego. Charles Leclerc ganó la carrera con Ferrari, el piloto de Fórmula 2 Christian Lundgaard fue segundo y George Russell de la escudería Williams llegó tercero. La cita con el GP virtual se repetirá en cada una de las carreras pospuestas o canceladas debido al coronavirus.

En el mundo de los centauros sobre dos ruedas, el panorama a principios de 2020 era similar, lleno de emoción. Los equipos y los favoritos de los aficionados de Moto GP se preparaban para subir a sus motos  el 8 de marzo en el GP de Qatar y no soltar el acelerador, en las 23 carreras, alrededor de todo el mundo, hasta el 29 de noviembre en la cita del GP de Valencia en España. También en ésta manifestación deportiva el calendario se vino abajo y las fechas fueron reenviadas, pensando hasta hace poco que podría ser inaugurado a partir del GP de Mugello el 31 de mayo o al menos desde el GP de Catalunya en Montmeló el 7 de junio, pero las esperanzas son pocas, hasta el punto de que el CEO de Dorna Sport, la empresa que organiza el Campeonato del Mundo de Moto GP, el español Carmelo Ezpeleta, no ha descartado la posibilidad de cancelar definitivamente el campeonato y posponerlo todo hasta 2021. Mientras tanto, los equipos, por decisión unánime, han acordado congelar, hasta finales de este año, las especificaciones técnicas para motores y aerodinámica. A la espera de conocer el futuro del Mundial de Moto GP, continúan los rumores sobre la estancia de Valentino Rossi en Yamaha, ya veremos que nos depara el futuro.