Todas las regiones italianas, así como sus ciudades, cuentan con una o más primacías. Inclusive las más inusuales.



En cada lugar descubres realidades muy curiosas y muchas veces desconocidas.



Nuestro País contiene, adonde vayas, grandes tesoros bien sea naturales o como resultado del desarrollo de civilizaciones.



Italia sigue siendo una tierra de contiendas y desafíos, pero ahora la competencia entre sus oriundos se refiere a los mejores vinos, los platos más apetitosos, los monumentos más bellos, las tradiciones más famosas, la naturaleza más generosa y así sucesivamente. Y les aseguro que hacer una elección resulta muy difícil.



Partimos del sur visto que tenemos un compromiso en la misma costa adriática, pero en el extremo norte de la "bota".








Nos vamos al

Véneto,

tierra de arte, historia y literatura. Su capital, denominada

"La Serenissima",

es una de las cuatro ciudades italianas preferidas por los turistas.



Pero también es una región de trabajadores. La proliferación masiva de pequeñas empresas ha acelerado su desarrollo económico hasta el punto de convertirla en una de las más productivas de Italia y del continente.



Preparémonos entonces, para conocer otra hermosa región de la maravillosa

Nuestra Italia.


Desde el mar Adriático hasta las Dolomitas.


Estamos en el noreste de nuestro hermoso país. El territorio de la región del Véneto es rico en paisajes naturales. Desde la franja costera, que se asoma por el sureste al Mar Adriático, se pasa a la llanura uniforme y monótona que, al noreste, limita con el Friuli Venezia Giulia.



Allí se levanta en los doce altiplanos de los

Colli Euganei

y de los  

Monti Berici

 El clima templado se vuelve cada vez más frío a medida que nos dirigimos a las

Dolomitas.

Se ven hermosas e imponentes, llegando a la frontera norte con el Trentino Alto Adige y Austria. Al suroeste retorna el clima templado del fascinante

Lago di Garda.

Estamos en la frontera con la Lombardía. Y aún más al sur, el Véneto se besa con la Emilia Romagna.


Una historia fascinante.


El asentamiento del hombre en el Véneto sucede en tiempos muy remotos. En la prehistoria el territorio estaba habitado por el antiguo pueblo de los

Euganei

.


Los Veneti proceden del Oriente


La leyenda se refiere a una población llamada

Eneti,

que fueron expulsados de

Paflagonia,

una región

de Asia Menor

en el

Mar

Negro

.



Participaron en la Guerra de

Troya.

Desde allí huyen, liderados por el príncipe troyano

Antenore,

junto con un grupo de conciudadanos, llegan al actual Golfo de Venecia. Se instalan en la extensa tierra entre los Alpes y el mar Adriático, donde expulsan a los

Euganei

.



Desarrollan su propia civilización autóctona, que se destaca por la producción de herramientas de bronce, las fuertes creencias religiosas, sus expresiones artísticas, la agricultura y la ganadería. El su conjunto éstos pobladores se denominan

Veneti.


La alianza romana.


Romanos

y

Veneti

establecieron lazos de amistad y alianza desde el 283 a. C. para frenar la invasión Gala.



Con la romanización de

Venetia

, se intensifican los cultivos, se crea la red urbana y se fortalecen las vías de comunicación, dada la importancia estratégica de este territorio orientado al este.


En la Edad Media.


En los primeros siglos d.C. comenzó el proceso de cristianización del Véneto. El centro de irradiación de la nueva religión fue

Aquileia,

una antigua metrópoli véneta, cuya iglesia, según la tradición, fue fundada por

San Marcos el Evangelista

.



En la Alta Edad Media, con el declive del imperio y las invasiones barbáricas, todo fue caos.



De la dominación de los

Godos,

a mediados del siglo VI, pasamos a la invasión de los

Bizantinos,

seguida por la de los

Longobardos

.



Durante esos siglos, los pueblos de entro tierra emprendieron el éxodo hacia las costas. Esto da lugar a nuevos e importantes asentamiento en las islas y lagunas más protegidas. Así es como se surge Venecia, llamada

"La Serenissima",

que desde el siglo IX se ha convertido en la ciudad más importante de la región. Un gran poder político, marítimo y comercial.



En la Baja Edad Media vemos un debilitamiento del sistema feudal, y el surgimiento de municipios libres como Verona, Padua, Treviso y Vicenza.



A partir del siglo XI, Venecia comenzó su expansión marítima en el Adriático, convirtiéndose en  potencia hegemónica y a aumentar en gran medida sus privilegios y el comercio en el Oriente. El León de San Marcos ondea hasta los puertos de la sureña Puglia. La República de Venecia se convierte de hecho en uno de los estados más poderosos de Europa.









El Véneto pasa a ser Italia.


Entre el 600 y el 800 el Véneto es objeto de disputa entre la Francia de Napoleón y Austria de la Casa de Los Hasburgo, por lo que se produce el ocaso de la

"Serenissima".

Bajo el dominio austriaco, el territorio pasa a conformar el Reino Lombardo-Veneto.



Los movimientos de resurgimiento y rebeliones de Vicenza, Padua y Treviso, contra la dominación austriaca, llevaron al establecimiento de la República de San Marcos, en Venecia en 1848. Finalmente, en 1866, el véneto fue anexionado al Reino de Italia


Las capitales de provincia del Véneto.


Venecia.


La capital histórica de la región. Ésta, junto con su famosa laguna, está declarada por la Unesco, patrimonio cultural de la humanidad.



Se denomina

"La Serenissima"

por cuanto adoptó el término con el cual se nombraba al

Doge,

jefe del antiguo gobierno veneciano.



La ciudad es ahora famosa en todo el mundo. Una obra maestra de la arquitectura donde incluso los edificios más pequeños pueden contener obras de algunos de los artistas más importantes como

Giorgione, Tiziano, Tintoretto, Veronese

. Impresionante la majestuosidad de la Plaza de

San Marcos

y su

Basílica

.



Venecia es un escenario único, compuesto por sus interminables canales navegados por las míticas

gondole.

Los mil callejones, muelles y puentes, famosos como el de

Rialto, o

tan enigmáticos como

el de los Suspiros.

Además de los hermosos palacios señoriales a lo largo

del Gran Canal.



La laguna veneciana incluye 118 pequeñas islas. Entre los más reconocidos,

Murano

y

Burano

.



Cada año la ciudad es sede de prestigiosas exposiciones. Como el Festival Internacional del Cine o su famoso Carnaval. Además de los líricos y sinfónicos en el Gran Teatro

La Fenice,

que volvió a su antiguo esplendor luego de ser destruido por el incendio de 1996.


Belluno.


También llamada

"la puerta de las Dolomitas".

Ciudad fundada como ayuntamiento romano en el siglo I a. C. La ciudad se encuentra en la confluencia del arroyo Ardo y el río Piave, una posición defensiva estratégica de la que fue protagonista en las dos guerras mundiales.



Muy hermoso su casco antiguo con

el Palacio de los Rectores

,

hogar de los gobernantes y hermoso ejemplo del Renacimiento veneciano. También la

Torre Cívica,

que resta del antiguo castillo de obispos nobles, y la

Catedral

con el famoso campanario de 68 metros de altura. Muchos pueblos, puertas y callejones antiguos, enriquecen la ciudad que ofrece impresionantes vistas hacia las majestuosas Dolomitas.



La zona más septentrional del municipio es parte del Parque Nacional de las Dolomitas desde 1988. Debido a su ubicación, la ciudad cuenta con dos curiosas primacías. En primer lugar, es la única capital de provincia en Italia cuyo territorio municipal se encuentra en un parque nacional. En segundo lugar, se conoce como la capital de provincia más fría de Italia. Belluno también fue galardonada con el título de Ciudad Alpina del Año 1999.


Padua


Es la ciudad fundada por

Antenore,

una tradición que la convierte en una de las más antiguas de la península. Fue una de las capitales culturales del siglo XIV y testifica el ciclo de

Giotto

en

la Capilla del Scrovegni.

Desarrolló, a la par de

Florencia,

una imponente corriente cultural que se convertirá en el

Renacimiento de

Padua,

e influenciará todos los exponentes artísticos del norte de Italia. Es el hogar de la reconocida

Universidad

del mismo nombre, fundada en 1222, entre las más antiguas del mundo.



El

Prado del Valle,

la gran plaza, la segunda más extensa en Europa después de la Plaza Roja de Moscú. Antiguos terrenos pantanosos, saneados y rediseñados por

Andrea Memmo

para adecuar el área a mercado de ganado.



La

Basílica de San Antonio

donde descansan los restos de uno de los santos más queridos del mundo católico. Alrededor de 3 millones de peregrinos lo visitan cada año, lo que convierte a Padua en uno de los destinos de turismo religioso más importantes del mundo.



El café Pedrocchi

es el otro icono de Padua. Un café literario de renombre internacional, creado en el siglo XIX por el arquitecto

Giuseppe Jappelli. U

n lugar de encuentro de intelectuales, estudiantes, académicos y políticos.


Rovigo.


De ser un pueblo fortificado pasó a ser  la capital de Polesine. Hoy en día tiene el aspecto de una ciudad hermosa y tranquila, con un

centro histórico

realzado por numerosas renovaciones de antiguos palacios. El

Palazzo Roverella

alberga una galería de arte moderno. El edificio más valioso artísticamente es la

Iglesia de la Santísima Virgen del Socorro.

Llamado

La Rotonda,

un edificio de culto mariano de planta octogonal construido entre 1594 y 1613 por

Francesco Zamberlan.

La

Catedral de Rovigo,

dedicada a

Santo Stéfano

, es otra hermosa iglesia de la ciudad.


Treviso.


Ciudad del agua y del arte. Aquellos que se acerquen por primera vez sentirán inmediatamente la inusual presencia del río dentro de las murallas venecianas.



Estas son bañadas por un foso o por el propio río

Sile.

Se ramifica en una serie de canales que atraviesan el casco antiguo, creando vistas características. Entre las muchas,

el callejón Dotti,

una de las calles más sugestivas del Véneto, de casas y arcadas típicas.



Piazza dei Signori,

es el corazón de la ciudad, con el famoso

Palacio de los Trescientos,

donde se reunían las asambleas municipales. Se extiende en

el Palacio de La Podesta

con la Torre del Municipio, con sus 48 metros de altura. Cruzando el pórtico inferior de este palacio, se entra en el mundo acuático del casco antiguo.



A poca distancia encontramos la característica

Peschería,

una pequeña isla donde se celebra el tradicional mercado del pescado. A lo largo del

Canal de Cagnan,

se cruza el puente de

San Francisco.

Una vez allí nos topamos con locales históricos, palacios, molinos de agua y sauces que hacen de esta zona un lugar mágico. También destaca la

Catedral,

que fue construida sobre los cimientos de un antiguo templo cristiano.


Vicenza.


Fundada en el siglo II a. C  Se hace única por la obra de arquitectura clásica romana de

Andrea Palladio

(1508-80). Las

Villas Palladio,

repartidas por toda la región, tuvieron una influencia decisiva en el desarrollo de la arquitectura. Gracias a ello, esta ciudad veneciana también cuenta con la declaración de la Unesco, como patrimonio cultural del humanidad.


Verona.


Ciudad histórica del siglo I a.C. Ha conservado numerosos monumentos antiguos, de la Edad Media y del Renacimiento. Representa un excepcional modelo de bastión militar.



En sus callejones todavía se puede respirar la atmósfera de la tragedia de

Romeo y Julieta.

El famoso balcón, testigo de su amor, es uno de los iconos de la ciudad. En la céntrica

Piazza Bra

se encuentra otro símbolo. La majestuosa

Arena.

El tercer anfiteatro romano más grande de nuestro país. La construcción se remonta al siglo I d.C. bajo la regencia del emperador Augusto.



Fue utilizado, al igual que el

Coliseo,

para ofrecer varios tipos de espectáculos, incluyendo el combate de gladiadores. Desde 1600 fue sede de juegos y ferias Desde 1800 acogió una serie de óperas. Sin embargo, la primera temporada lírica fue en 1913. A partir de ese año se convirtió en el mayor teatro de ópera al aire libre del mundo. Cada verano, importantes programas líricos y otros reconocidos espectáculos musicales, tienen lugar en éste maravilloso escenario.



¿Y adivinen qué? Verona también lleva con orgullo el galardón de patrimonio de la humanidad conferido por la Unesco en el año 2000.


Naturaleza veneta.


La oferta turística del Véneto es enorme. Pero además de las ciudades de arte, la región tiene un gran patrimonio natural.



Las

Dolomitas

están considerados entre los paisajes montañosos más espectaculares del mundo. Esto ha significado que, desde 2009, han sido incluidos por la Unesco como patrimonio natural de la humanidad.



Concentran 18 picos de más de 3.000 metros de altura. Paredes verticales, acantilados profundos, largos valles, campanarios, pináculos, paredes de roca y glaciares, distinguen estas montañas. Numerosos son también los hallazgos de fósiles.



Desde las montañas hasta el mar, el Véneto también cuenta con varias áreas naturales protegidas, que incluyen

el Delta del Po,

el mundo nacido de la interminable lucha entre el mar, el río y la tierra;

i Colli Euganei

con el entorno volcánico y las aguas termales. El paisaje del

río Sile

con sus aguas transparentes que, ahora silenciosas ahora inquietas, cruzan la dulce llanura véneta entre Treviso y Venecia. Por último, el parque natural de

la Lessinia,

un paraíso para los amantes de la paleontología y la arqueología con cuevas y puentes naturales tallados en la roca.


El drama de Verona.


La dramática y breve historia de amor entre

Romeo Montecchi

y

Julieta Capuleti,

que terminó en tragedia, es muy difundida en todo el mundo.



El famoso

"Balcón Julieta"

sigue siendo uno de los lugares más visitados de Verona, donde los amantes de todo el mundo intercambian promesas de amor eterno.



Según fuentes históricas, los hechos acontecieron en 1303. Era época de luchas entre las familias de Verona. En aquellos años, la rivalidad entre dos de los más conocidos, la de

los Montecchi

y la de los

Capuleti,

era muy encendida. El amor entre los dos jóvenes era inaceptable para las dos familias rivales.



Todo el mundo sabe cómo terminó la historia. Pero no todo el mundo está en cuenta de que el origen literario de la trama no corresponde al famoso dramaturgo inglés que la dio a conocer.



Y bueno, sí. Resulta que en 1531 un vicentino capitán

Luigi Da Porto,

narró los acontecimientos en una novela que ya contenía todos los elementos literarios que luego fueron inmortalizados por

Shakespeare

.



Era una historia ya muy difundida en los cuentos populares, que el mismo capitán vicentino explica que le fue reportada por un arquero, su camarada de armas, conocido como

Peregrino de Verona

.



Fue el 29 de enero de 1595 cuando el gran dramaturgo inglés,

William Shakespeare,

representó su versión de la tragedia de Verona en Londres. Dio a la historia de los dos amantes una actualidad inmortal y se atribuyó el crédito por convertirla en un icono del imaginario colectivo.


El arte del vidrio.


Tiene origen en el Véneto una larga historia artística ligada al vidrio, donde las familias se transmiten, de generación en generación, a través de los "

maestri vetrai

", fórmulas y secretos que nadie en el mundo puede igualar.



La difusión del arte del vidrio en la laguna de Venecia tiene orígenes ya en el siglo VII.



Pero fue a partir del siglo XIII que se concentró en la isla de Murano cuando, por razones de seguridad, la República Marítima de la época ordenó el traslado de todos los hornos del casco antiguo.



Salen de los hornos de Murano y de las hábiles manos de los artesanos, objetos de vidrio de increíble belleza.



Vidrio de esmalte, decorado y pintado, cristales, imitación de piedras, vidrio tallado y las famosas "

murrine

" con mil colores y combinaciones.



El vidrio toma forma en creaciones únicas y hermosas: copas, espejos, marcos, lámparas de araña con mil luces, candelabros, joyas. Pero también objetos comunes para un regalo, un recuerdo, no sólo para el conocedor, sino también para el turista que aprecia las cosas auténticas.


Vinos y gastronomía véneta.


La tierra véneta es para disfrutar. Desde el mar hasta las montañas, los paisajes del Véneto están intimamente ligados a los productos gastronómicos.



Dices

Treviso y Castelfranco

y piensas en el radicchio crujiente. Pronuncias

Marostica

y aquí todo se vuelve rojo cereza. Imposible no conectar

Asiago

con buen queso. Se menciona

Montagnana

y el mundo se vuelve rosa como el jamón crudo dulce.



La Polenta está ligada a la dieta de esta región. No es casualidad que los vénetos lleven la insignia de

"polentoni".

Entre los productos de Denominación de Origen Protegido (D.O.P), descubrimos la

Sopressa Vicentina.

Una fiambre suave y cremosa, con un sabor delicado y aroma especiado.


Platos típicos.


Aquí encontramos los

Bigoli

de Bassano del Grappa. Fideos grandes y rústicos, servidos con ragú de pato o con cremosa salsa de anchoa, cebolla y vino. El

Riso y Bisi

(arroz y guisantes) de los

Dogi

venecianos. Las

ñoquis con la "fioreta",

amasados con una especie de ricotta en lugar que con papas y que recomiendan sea combinado con el maridaje ganador de mantequilla y salvia. El

Baccala alla Vicentina

y las

Sarde in saor,

que son sardinas y cebollas agrias, a las que se añaden piñones y/o pasas. Un plato típico de la laguna de Venecia.


La cantina véneta.


La región está en los primaros escaños de Europa por la calidad, variedad y cantidad de sus vinos. Los romanos ya antiguamente apreciaban los vinos de la tierra véneta. Entre los más conocidos se encuentran el Amarone, el Bardolino , el Chardonnay, el  Pinot Bianco de los Colli Euganei, el Valpolicella , el Soave y el Torcolato.  El Véneto es además el hogar de  el Prosecco de los Colli Asolani y de Conegliano Valdobbiadone . ¿Y qué hay de su Grappa?

Simplemente deliciosa.


Llegamos al postre.


Por lo que se refiere a los dulces, aparecen las frittelle di carnevale, claro ésta, venecianas. Verona cuenta con el famoso Pandoro.

Este se disputa a duelo las mesas navideñas con el Panettone milanés. ¿Y cómo olvidar las fugasse? 

Un pan de pascua dulce y almendrado, que compite con la famosa Colomba.



Pero el caso más curioso es el del famoso postre de fama internacional:

el tiramisú.

La paternidad, que en el lado véneto está vinculada a Treviso, está en disputa con el Friuli Venezia Giulia.



A este punto nos encontramos sentados a la mesa, sin decidir que elegir en el menú. Mientras tanto en frente tenemos un buen plato de sopressa con unas rebanadas de polenta tostada. Sobre ésta se derrite el queso Asiago con una cucharada de setas silvestres. Les aseguro que la felicidad está servida.

Y como dicen aquí:

“se vedemo in préssa” (*)



 



(*) “Nos volveremos a ver pronto”,  en dialecto véneto

.