En este sentido, los datos del ensayo clínico de fase 1 de GrAd-CoV-2, el candidato italiano a la vacuna ReiThera, realizado en el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Lazzaro Spallanzani y el Centro de Investigación Clínica de Verona, indican que la vacuna es segura y que induce una respuesta inmunológica robusta con un perfil de respuesta adecuado. Los resultados se presentaron durante una conferencia de prensa celebrada en el centro de congresos del Instituto Spallanzani en Roma y organizada por la Región del Lacio, que junto con el Ministerio de Universidad e Investigación y el CNR financió el ensayo de la fase 1. La conferencia de prensa contó con la presencia del Ministro de Sanidad Roberto Speranza y de Investigación Gaetano Manfredi, el comisario extraordinario para la emergencia Covid Domenico Arcuri, el Presidente de la Región Lazio Nicola Zingaretti, el Consejero Regional de Sanidad Alessio D'Amato y el Presidente del CNR Massimo Inguscio. "¿Por qué invertir en otra vacuna?" preguntó el Presidente del Consejo Superior de Sanidad Franco Locatelli al presentar el trabajo. Las respuestas son muchas: la necesidad de fortalecer la capacidad de la investigación italiana en un campo que durante muchos años se ha descuidado, la oportunidad de disponer de recursos y conocimientos técnicos nacionales para no tener que depender de países extranjeros, y sobre todo el hecho de que todavía sabemos poco sobre este virus, y sólo con el tiempo aprenderemos qué vacunas funcionan mejor, cuáles nos protegen sólo de la enfermedad y cuáles también de la infección, cuáles son más fáciles de usar, y si los tipos específicos ofrecen mayores beneficios en grupos especiales de la población. Antonella Folgori, presidenta de la biotecnológica ReiThera, ha trazado la historia de la vacuna y del grupo de trabajo que la ha desarrollado, utilizando como vector un gorila adenovirus. Un viaje que comenzó en los laboratorios de investigación de Castel Romano donde se injertó en el adenovirus (el vector viral) el código genético de la proteína spike coronavirus. Este vector se ha construido de tal manera que no se replique en el organismo y no integre la información genética que lleva en el genoma humano. En los biorreactores del taller de fabricación se produjo entonces la vacuna para los ensayos clínicos. Nicola Magrini, Director General de la AIFA, ha recordado también qué y cuántos pasos deben someterse a una vacuna candidata para tener la autorización, incluso de emergencia, de utilizarla, y que garantizan la eficacia y la seguridad.Giuseppe Ippolito, director científico de Spallanzani, después de agradecer al excepcional equipo de vacunación de Spallanzani coordinado por Simone Lanini, Andrea Antinori y Emanuele Nicastri, presentó los datos más significativos, que pronto se presentarán para su publicación en una revista científica como de costumbre. En síntesis extrema, de la experimentación surgió una activación armoniosa de la inmunidad humoral (anticuerpos) y la inmunidad celular (linfocitos T). Pasando a los tecnicismos, a los 28 días de la vacunación más del 94% de los sujetos del grupo de edad de 18 a 55 años vacunados con una dosis única produjeron anticuerpos, y más del 90% desarrollaron anticuerpos con poder neutralizante contra el virus. La respuesta celular, es decir, la producción de linfocitos T inducida por la vacuna específicamente contra la proteína de punta del coronavirus, fue extremadamente robusta en todos los sujetos evaluables del grupo de edad de 18 a 55 años, y potencialmente superior a la de los pacientes con infección natural por el SARS-CoV-2. Además, la respuesta observada en sujetos de edad avanzada no difirió de la de sujetos más jóvenes. Como revelan los datos recogidos por Stefano Milleri, director científico del Centro de Investigaciones Clínicas de Verona, donde tuvo lugar parte del ensayo, las reacciones a la inoculación en los voluntarios fueron transitorias y de intensidad leve y limitada: enrojecimiento en la zona de la inyección, unas pocas líneas de fiebre, un poco de dolor de cabeza, todos los síntomas desaparecieron en unas pocas horas, y modestos cambios en los parámetros de la química sanguínea sin signos clínicos, potencialmente asociados a la activación del sistema inmunológico. Por último, se esbozaron las actividades del ensayo en las próximas fases 2 y 3, al final del cual, si no hay imprevistos, se dispondrá de una nueva vacuna. En cuanto al calendario, no es poco realista imaginar que el camino podría concluirse con la aprobación de la Agencia Europea de Reglamentación (AEM) para el próximo verano.