Será un encierro muy duro el que les espera a los alemanes para esta Semana Santa 2021, con 5 días de "descanso" total y restricciones previstas en todo caso hasta el 18 de abril: sin misas, sin fiestas, ni siquiera en su propia región, prohibición de reuniones y restaurantes cerrados incluso al aire libre. Este es el acuerdo al que ha llegado el gobierno alemán, tras una videoconferencia de 12 horas (hasta las 3 de la madrugada) con los gobernadores de los 16 Laender alemanes para reforzar las medidas anti-Covid. La culpa, según la canciller alemana Angela Merkel, es de la variante británica, mucho más letal: "Estamos básicamente en una nueva pandemia. La variante británica se ha vuelto predominante, lo que significa que tenemos un nuevo virus, ciertamente del mismo tipo pero con propiedades muy diferentes. Es mucho más mortífera, mucho más contagiosa y contagia durante mucho más tiempo".
La mayoría de los comercios permanecerán cerrados, las misas se cancelarán durante el fin de semana de Pascua, del 1 al 5 de abril, e incluso las tiendas de comestibles no garantizarán la apertura en los días festivos. Se permiten reuniones en casa hasta un máximo de cinco personas de dos hogares, sin contar los niños menores de 14 años. Preparados para echar "el freno de emergencia" en las zonas en las que la incidencia del contagio supere los 100 casos por cada 100.000 habitantes, con nuevos cierres y reducciones de contactos y movilidad; las peluquerías seguirán abiertas.