Las urnas se abrirán los días 20 y 21 de septiembre próximo, en una especie de día de elecciones, ya que también se votará por las regionales.

En concreto, al tratarse de un referéndum de confirmación, no se espera que se alcance el quórum, ya que los italianos serán llamados a dar o no su último disco verde a la reforma que prevé un recorte, a partir de la próxima legislatura, de 230 diputados y 115 senadores.

¿Pero por qué votar Sí o No en el referéndum? 

El referéndum sobre la reducción del número de parlamentarios.
Los días 20 y 21 de septiembre los italianos serán llamados a las urnas para confirmar o no la reforma del recorte de los parlamentarios, que prevé 230 diputados y 115 senadores menos a partir de la próxima legislatura. Esta será la pregunta de la votación.

¿Aprueba usted el texto de la ley constitucional relativa a las "Modificaciones de los artículos 56, 57 y 59 de la Constitución en lo que respecta a la reducción del número de parlamentarios" aprobada por el Parlamento y publicada en la Gaceta Oficial de la República Italiana - Serie General - nº 240 del 12 de octubre de 2019?

Un referéndum que se hizo necesario tras la presentación de 71 firmas de 71 senadores, después de que la Cámara de Diputados en otoño pasado aprobara definitivamente el recorte global de 345 miembros del Parlamento.

Como no hay quórum, dado que se trata de un referéndum de confirmación, si los sí superan a los no por un solo voto se aprobaría la reforma, mientras que si no, todo quedaría como está ahora.

En caso de victoria del Sí, será necesario modificar la ley electoral vigente, el Rosatellum, rediseñando las circunscripciones electorales dado el menor número de parlamentarios a elegir. La voluntad del gobierno, sin embargo, sería crear un nuevo sistema de votación, con el tándem PD-M5S que proponía una proporcional pura llamada Germanicum.

¿Por qué votar Sí?
Al votar en el referéndum del Sí, el votante consiente en el recorte de los parlamentarios. El Movimiento de las Cinco Estrellas, la Lega, los Hermanos de Italia, Alternativa Popolare, Union Valdotaine y Sudtiroler Volkspartei se han alineado a favor de la reforma.

Otros partidos, en cambio, como el Partido Demócrata, Forza Italia, Italia Viva e Cambiamo, no adoptaron una posición clara sobre el referéndum, con varios exponentes que declararon su intención de votar de forma autónoma.

Para los que llevan adelante las razones de la reforma, con el recorte de 345 parlamentarios el Estado ahorraría 100 millones al año para un total de 500 millones en una legislatura.

La hendidura entonces no pondría en peligro la representatividad: Italia, de hecho, con 400 diputados y 200 senadores (hoy en día hay 630 y 315 elegidos respectivamente) tendría 1 parlamentario por cada 100.000 votantes, frente a una media de 1 por cada 190.000 de las democracias de más de 30 millones de habitantes. Los Estados Unidos, por ejemplo, tienen un total de 535 diputados y senadores, a pesar de que su población es mucho mayor que la nuestra.

La reforma también reduciría la fragmentación de los grupos parlamentarios, haciendo que el Parlamento sea más racional y eficiente con representantes elegidos que serán más responsables y reconocibles.

Por qué votar No
Votando no al referéndum, un votante rechazaría la reforma, exigiendo que el número de parlamentarios permanezca como está hoy: 630 diputados y 315 senadores elegidos, excluyendo a los de por vida.

Entre los partidos se han alineado abiertamente contra el recorte de los parlamentarios +Europa, Acción, Izquierda Italiana, Volt Europa, MAIE, Unión de Centro, Partido Socialista Italiano, Europa Verde, Vox Italia y Centro Democrático.

Según los que votarán No en el referéndum, el ahorro real no sería de 100 millones al año sino de 82 millones (53 millones en la Cámara de Representantes y 29 millones en el Senado), que luego se convertirían en 57 millones (285 por legislatura) porque se debe considerar el salario neto y no el bruto.

Además, la reforma, que no es sistémica sino que parece inspirada únicamente en una lógica punitiva hacia los parlamentarios, reduce la representación de territorios enteros en una medida desproporcionada e irrazonable.

El número de parlamentarios debilitará la relación entre los representantes electos y los votantes, siendo Italia ya uno de los países con menor proporción entre población y número de representantes electos.

Otro problema es que el recorte complicará el trabajo de las comisiones, además de que probablemente habrá que reescribir todos los reglamentos parlamentarios, sin olvidar que si el Sí gana será necesario modificar la Constitución en lo que respecta a la elección del Presidente de la República, reequilibrando la relación numérica entre los parlamentarios y los delegados regionales.