Para nadie es un secreto que muchos comercios en Panamá están pasando por un momento muy difícil. Incluso los más exitosos acusan los efectos de ésta difícil situación.

LATTEMIELE, nacida hace cinco años como pastelería italiana  que también ofrecía excelente almuerzos y justo antes de la pandemia organizaba unas noches de encuentros gastronómicos de alto nivel.
Un local
pequeño pero hermoso y acogedor, punto de reunión de nuestra Comunidad. Sus dueños son amigos del Corriere Di Panamá desde su fundación, allí se entregaban nuestros primeros ejemplares impresos. Por su ubicación, en la zona de Obarrio, cerca de la Embajada de Italia, se había convertido en una parada gratamente obligada.

Reta, una verdadera profesional del sector, elaboró durante todos estos años delicias y novedades para el paladar. Aromas y sabores los de Lattemiele que te transportaban inmediatamente a Italia. Una familia que trabajó duro con empleados locales que aprendieron nuestro idioma y cultura.

Probablemente las circunstancias actuales, que obligaron a sobrevivir a puertas cerradas, a un sitio nacido con los brazos abiertos hacia sus clientes, conllevaron a la lamentable decisión de su cese de actividad. La comunidad italiana de Panamá, DEBE integrarse y apoyarse mutuamente, para así evitar seguir sumando pérdidas como éstas. Ojalá el de Lattemiele no sea un adiós sino tan solo un "arrivederci". Nuestros mejores deseos a sus propietarios.

Carta de saludos de los propietarios:

Estimados Amigos,

comienza un nuevo mes y con el, nuestro deseo de que la vida de cada uno de ustedes en este difícil periodo por el que estamos atravesando, sea de tranquilidad, de preparación, de esperanza y de fuerza para enfrentar las dificultades.

Hemos trabajado día a día esforzándonos por dar a conocer una pequeña pero importante parte de la cultura italiana: su gastronomía. La hemos presentado tal como es, sin tapujos, sin versiones adaptadas, usando ingredientes auténticos y apegándose a la tradición. 

Hace cinco años abrimos las puertas de Lattemiele como la primera pastelería italiana en Panamá, con la ilusión de presentar, de ofrecer, de enseñar, de compartir, de mimar, de endulzar, de alegrar; los días de la familia panameña en un país que sentimos como nuestro; que nos ha acogido, que nos ha permitido entrar a los hogares y que nos ha visto crecer.
Como restaurante, hemos ofrecido una cocina sencilla, sin pretensiones. Alrededor de deliciosos platillos, de un café, de una copa de vino, de combinaciones novedosas y sobre todo poniendo nuestro cariño; nos hemos constituido también, en un punto de encuentro, de amistad, de afecto.

Es por eso que agradecemos a todos aquellos que de clientes se han convertido en amigos, que día a día desde 2015, que por curiosidad, que por amor a Italia por su gastronomía y por su cultura, nos han seguido hasta hoy.

Gracias a nuestros colaboradores, Johana, Gessica y Alfredo que han demostrado siempre, con respeto, responsabilidad, disponibilidad y cariño, el amor al trabajo.

Gracias a nuestros esposos Annibale y Paolo por el apoyo incondicional, la paciencia, la empatía, aún en momentos difíciles como estos, y que son nuestro motor, nuestra fuerza, la inspiración para seguir adelante.

 No es un adiós, es un hasta luego!

Abrazos,
Martha y Reta