Así es como el Subsecretario de Asuntos Exteriores, Ricardo Merlo, definió la Comisión Bicameral para las cuestiones de los italianos en el extranjero sobre la que la Comisión Italiana en el mundo de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara está llevando a cabo un ciclo de audiencias - que terminará mañana, explicó la Presidente Grande, con la del Ministro Provenzano - como parte de la discusión de los proyectos de ley sobre el tema.
Una comisión, recordó Merlo, que los elegidos en el extranjero proponen cíclicamente desde 2006, ya que el primer proyecto de ley llevaba la firma de Tremaglia y de casi todos los primeros diputados elegidos en el extranjero de la historia.
"Estoy convencido de que el tamaño que ha adquirido la comunidad de italianos en el extranjero, que ahora es de unos 6 millones de personas, merece ciertamente ser abordada por el comité de la CNA que reúne a las dos ramas del Parlamento", comenzó el subsecretario. Un instrumento "útil para ayudar a identificar líneas de acción política que tengan en cuenta las necesidades  de la comunidad italiana en el extranjero, caracterizadas por los profundos cambios de los últimos años". La importancia de los temas en el campo y la extensión de la comunidad en el extranjero -añadió- son indudablemente favorables a la creación de la comisión, que podrá ejercer una valiosa actividad política de estímulo, propuesta, profundización y seguimiento en su plena autonomía parlamentaria".
El comité "podrá también" sensibilizar mejor al Parlamento y a la opinión pública en general sobre el patrimonio que los italianos en el extranjero representan para nuestro país, no sólo en el plano de la memoria histórica, sino también en el plano económico, la transferencia y la adquisición de conocimientos, la contribución a la prosecución de los objetivos de la política exterior, en las relaciones con los países de asentamiento".
"Si en 2017 había 5.600.391 italianos inscritos en los archivos consulares, a finales de 2019 había 6.937.290 con un aumento del 8% en dos años. De hecho, el 10% de la población italiana reside ahora fuera de las fronteras nacionales", subrayó Merlo. "Una dimensión que hace que los italianos en el extranjero sean la segunda región más poblada de Italia".
Entre las "cuestiones importantes" que "ciertamente requieren un enfrentamiento constructivo entre las fuerzas políticas", algunas de las cuales "ponen aún más énfasis en la crisis de la pandemia", Merlo indicó como prioridad la de votar en el extranjero.
"El que está en vigor, por correspondencia, ha sido durante mucho tiempo objeto de controversia", recordó. "Los nuevos problemas que plantea hoy la pandemia nos llevan a profundizar en las reflexiones ya iniciadas sobre modalidades alternativas como el voto electrónico o adicionales como la reversión de la opción, sobre la que estamos plenamente abiertos a las contribuciones de las fuerzas políticas y los órganos representativos de nuestras comunidades". A continuación, el Subsecretario mencionó la reforma de los órganos representativos que "no perjudica el patrimonio de profesionalidad y dedicación acumulado en los últimos años en el seno del CGIE y los Comités", pero que "debe combinarse con mecanismos que impliquen mejor a los exponentes de la nueva movilidad, teniendo en cuenta sus peculiaridades y sus expectativas". Este tema, que recuerda otro gran "clásico", la reforma de la ciudadanía: una cuestión "particularmente compleja", dijo Merlo, "porque, de hecho, también está vinculada a cuestiones relacionadas con la política nacional". Por consiguiente, "es necesario debatir la cuestión de manera abierta y transparente, teniendo en cuenta la experiencia de la ley de 1992, que ciertamente ha permitido atribuir un derecho fundamental a muchos compatriotas y descendientes, pero que también ha beneficiado a personas sin vínculos con Italia y su cultura".

A nivel operativo "se trata de verificar y garantizar la adecuación de nuestra red consular en el mundo frente a los limitados recursos humanos y financieros". Este es - dijo el subsecretario - un compromiso constante de Maeci y mi personal para dirigir los recursos donde surgen nuevas necesidades".
A continuación, Merlo recordó las nuevas oficinas que se abrirán en las Islas Canarias, Manchester, Victoria y Montevideo, recordando los efectos de la revisión de los gastos en la Farnesina - "que ha perdido más del 30% de su personal en las áreas funcionales"-, pero también los nuevos concursos para nuevos reclutas: "En 2019 se contrató a 69 unidades de personal y 44 funcionarios de la esfera de la promoción cultural; en febrero de 2020 se pusieron en marcha los procedimientos para la contratación de 177 funcionarios administrativos y consulares; el procedimiento para la contratación de 100 funcionarios de la tercera área funcional sigue en curso; la entrada en funciones de 200 unidades de la segunda área funcional y el aumento de 50 unidades contratadas localmente; en el curso de este año Maeci tiene previsto lanzar una licitación para la contratación de otras 27 unidades para servicios de TI, que son esenciales -subrayó Merlo- para asegurar la prestación de servicios consulares digitalizados, cuya importancia ha demostrado la actual pandemia".
Los servicios consulares digitales, en los que la Farnesina lleva años trabajando, es uno de los temas en los que el bicameral podría ofrecer una "contribución fundamental y vital".
"Son sobre todo los exponentes de la nueva movilidad los que exigen servicios innovadores a nuestra red consular", dijo Merlo, destacando "el gran esfuerzo de la Farnesina por utilizar la tecnología y ofrecer servicios eficaces en un plazo razonable, a pesar de los limitados recursos de nuestra red diplomática consular". Basta pensar en el fuerte aumento de la emisión de pasaportes y tarjetas de identidad ordinarios, la activación en toda la red del sitio web Fast it, el inicio de la emisión de tarjetas de identidad electrónicas y la distribución de estaciones móviles de captura de datos biométricos para la emisión del pasaporte".
Durante la audiencia, Merlo también habló de las actividades de asistencia articuladas en respuesta a la pandemia: "las medidas de asistencia a los ciudadanos italianos en el extranjero en condiciones de necesidad se han reforzado, gracias a un gasto total de integración de 4 millones proporcionado por "Cura Italia"; otras integraciones financieras podrían provenir de la conversión del Decreto de Relanzamiento gracias a la iniciativa del Parlamento". Y de nuevo: "se han asignado 510.326 euros para asistencia indirecta, es decir, proporcionada a nuestros compatriotas en el extranjero a través de organismos locales de bienestar; por último, un tercio de la financiación de los Comités se ha asignado para desarrollar proyectos suplementarios relativos a iniciativas relacionadas con el tratamiento de la emergencia".
"Incluso con estos compromisos de asistencia financiera, el comité creado podrá desempeñar un papel importante para hacer frente a los nuevos y futuros desafíos", dijo Merlo, antes de mencionar la promoción de la lengua y la cultura italianas en el extranjero que "representa una prioridad", que ve "el papel fundamental de los compatriotas en el extranjero, también en términos de poder blando". Los números son "importantes", comentó Merlo. "Más de 2 millones de estudiantes italianos en 119 países y alrededor de 10.000 eventos organizados por la red consular y las CII en 2019 como parte del plan de promoción integrado "Vivir al estilo italiano". El Ministerio también se ha comprometido desde hace algún tiempo a promover la internacionalización del sistema italiano de investigación científica e innovación".
También es necesario considerar y "subrayar el papel de nuestras comunidades en la promoción del sistema italiano en el extranjero: es necesario aumentar la presencia en el mundo de nuestros empresarios, investigadores, profesionales, artistas y otros talentos promoviendo la creación de redes que refuercen los vínculos entre estos grupos y las realidades correspondientes en Italia".
El Gobierno "está ciertamente dispuesto a enfrentarse y colaborar con el Parlamento de manera constructiva, también en el marco de la comisión bicameral establecida que, sin duda, aportará un valor añadido en la identificación de las iniciativas más eficaces en beneficio de nuestros compatriotas" contribuyendo a "garantizar una coordinación aún más eficaz" entre las distintas administraciones.
Por último, pero igualmente importante, sería la función informativa y divulgativa de la Comisión que "podría contribuir a aumentar el interés de la opinión pública nacional por la migración italiana al extranjero, que es un carácter fundamental de la historia y la actualidad de nuestro país". Un fenómeno "que lamentablemente es todavía poco conocido por muchos".
Para concluir, Merlo recordó que "este no es el primero que se discute en una comisión bicameral: yo mismo fui signatario del proyecto de ley de Tremaglia firmado por primera vez en 2006", firmado de manera bipartidista por los elegidos en el extranjero, como el que se presentó de nuevo en 2008. Intentos que fallaron de raíz, a diferencia de los que se están llevando a cabo actualmente.