Hace dos días atrás, el caso de la Señora Lissemar Bello, nos puso de cara frente a una inverosímil situación. Una injustificable disposición adoptada por el Gobierno Italiano, en el ámbito de la protección ante el COVID-19, le prohíbe a todas aquellas personas procedentes de algunas Naciones, indicadas en dicha disposición, ingresar a Italia.

Dicho así no pareciera ser mayor problema, sin embargo se trata de una norma DISCRIMINATORIA de la propia condición de CIUDADANO ITALIANO.

La legislación vigente sobre "Medidas urgentes para hacer frente a la emergencia epidemiológica de Covid-19", contenida en los Decretos y Ordenanzas Legales emitidos por el Gobierno italiano y el Ministerio de Salud, establecen una evidente DISCRIMINACIÓN entre los ciudadanos italianos residentes en Italia y los ciudadanos italianos residentes en el extranjero (A.I.R.E), violando así la Constitución italiana. 

La legislación en cuestión estipula que la entrada en Italia está prohibida para las personas que hayan permanecido o transitado en uno de los siguientes países en los 14 días anteriores a la misma: Armenia, Bahrein, Bangladesh, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Chile, Kosovo, Kuwait, Macedonia del Norte, Moldavia, Montenegro, Omán, Panamá, Perú, República Dominicana, Serbia.

Entre las únicas excepciones a la prohibición se encuentran los ciudadanos Italianos, pero siempre y cuando tengan residencia anagráfica en Italia desde antes del 9 de julio de 2020; en consecuencia, a los ciudadanos italianos que tienen residencia anagráfica en el extranjero, es decir, los inscritos al A.I.R.E., le queda prohibido el ingreso a su propia Patria.

El artículo 3 de la Constitución de la República Italiana, consagra

Artículo 3: Todos los ciudadanos tienen la misma dignidad social y son iguales ante la ley, independientemente del género, la raza, el idioma, la religión, los puntos de vista políticos, las condiciones personales y sociales.

La Carta Magna no hace distinción entre sus ciudadanos. La ciudadanía Italiana es una sola.

El principio de igualdad implica que el Estado Italiano debe obrar de forma eficaz para asegurar la igualdad de derechos, por ende debe aplicar acciones positivas para impedir que el sexo, la raza, el idioma, la religión, las opiniones políticas, así como las condiciones personales y sociales, sean causas de discriminación de hecho.

Ante ésta inaceptable situación de discriminación, que convierte a los ciudadanos Italianos inscritos al A.I.R.E. en ciudadanos clase B, la Comunidad Italiana residente en Panamá ha levantado su voz y ha emprendido la acción de protesta cívica y democrática, promoviendo la derogación de esta disposición por considerarla  discriminatoria de la condición de Ciudadano Italiano, en la regulación del derecho concedido, a todos por igual, para ingresar y permanecer en su Patria.

Para adherir a la iniciativa pueden suscribir la solicitud a través del siguiente link.

FIRMA Y COMPARTE LA PETICIÓN

(Derogación del decreto discriminatorio para los italianos registrados en el AIRE)