Los italianos a través de los años han sido forjadores de la economía panameña con sus empresas, sin importar si grandes o pequeñas, han sido participes del crecimiento económico de nuestro país.

Los inmigrantes siempre se han identificado por habilidades características de las culturas de sus países y los italianos no han sido la excepción, se les ha identificado por su gastronomía y el amor por la comida, siendo las pizzas, las pastas y los risottos su mejor carta de presentación.

Gracias a su variada gastronomía, la cual refleja la variedad cultural de sus regiones, la cocina italiana ha estado incluida dentro de la denominada gastronomía mediterránea y es imitada y practicada en todo el mundo.

En Panamá las primeras generaciones de italianos incursionaron creando empresas familiares, en muchos casos siguiendo la tradición de  sus padres y abuelos o bien para cristalizar un sueño familiar haciéndole honor a la gastronomía italiana.

A continuación, una  breve reseña de algunos inmigrantes italianos, que con más de 50 años de trabajo exitoso en la Ciudad de Panamá, hicieron sus sueños realidad y se destacaron, siendo hoy en día parte de la historia que avala la presencia italiana, en el sector gastronómico a través de sus restaurantes, distribuidoras y procesadoras de alimentos con materia prima italiana, convirtiéndose en la antesala de muchos otros connacionales que han seguido sus pasos a través de los años.

En los años 30 tuvimos a la familia Ameglio, la cual se inició con una lechería y procesamiento de derivados lácteos, encabezada por el visionario Don Pedro Ameglio Tibaldero el cual al pasar los años creció convirtiéndose en lo que conocemos como Bonlac. Una empresa de productos lácteos de alta calidad que hoy en día llega a gran parte de las mesas panameñas.

En 1946 los hermanos Mangravita a través de Don Fortunato crearon el Grupo Mangravita S.A.. Una sólida empresa familiar dedicada al procesamiento de la carne bovina, que posteriormente en los años 60, se complementaria con la exitosa cadena de supermercados "Casa de la Carne". Hoy en día, ya son más de 70 años de este grupo empresarial liderado por la segunda generación (Ricardo, Aldo y Roberto Mangravita) encargados de este consorcio con el que continúa abasteciendo a franquicias y restaurantes a nivel nacional y se posiciona como número uno en Panamá y Centroamérica.

Otros italianos visionarios que también llegaron a Panamá, e hicieron de su emprendimiento una marca en el paladar panameño reuniendo el sabor y tradición de Nápoles en cada plato, fueron los hermanos Iovane (Enrico, Luigi y Domenico) quienes en 1962 fundaron el Restaurante y Pizzeria Napoli que abrió sus puertas en calle Estudiante cerca del Instituto Nacional y del famoso cerro Ancón. Posteriormente abrieron un segundo local en Obarrio. Actualmente, luego de aproximadamente 58 años la tradición se mantiene en ambos locales ya en manos de la siguiente generación conformada por sus hijos Carla, Nina, Sonia, Giuseppe, Teresa y Anna Maria Iovane quiénes han sabido mantener el éxito mediante una atención personalizada, precios accesibles y haciendo de sus restaurantes un clásico del encuentro familiar. Un refrán que aún se mantiene latente en todo aquel que conoció a Don Enrico Iovane y es la clave de su éxito “Piano piano si va lontano” (Despacio, despacio se llega lejos).

En la misma línea tenemos el Restaurante Tambal. Don Alberto Tamburrelli Nappa conocedor del arte de la cocina al llegar a Panamá en 1961, se dispuso a trabajar con su gran amigo Antonio Rizzo en la Heladería Rizzo para luego en 1967 abrir su propio negocio “Restaurante y Pizzeria Tambal” que hoy en día es sinónimo de tradición y su lema “Non temere solo abbi fede” (no tengas miedo, solo ten fe) sigue representando el alma de Tambal. Hoy en día Tambal de Via Porras es atendido por su hijo Bruno con el mismo entusiasmo y alegría característicos de su padre.

Posteriormente sus hijos Rino, Giacomo, Alberto y Bruno siguieron sus pasos y hoy en día siguen demostrando su amor por la cocina italiana a través de otros restaurantes familiares como Alberto’s, luego Il Nonno, Rino’s Ristorante, y Bella Gianna. Rino, el mayor de los hermanos, es también Presidente de la Asociación de Restaurantes y afines de Panamá manifestando su pasión por la rama gastronómica.

Otra pionera en la cocina del sur de Italia fue Doña María Cardone de Martino, que al igual que otras damas italianas de la época del sector de Santa Ana por los años 1935-1939 ofrecían en pequeños locales sus pastas y pizzas a propios y extraños surgiendo así los primeros vestigios de la cocina italiana comercial en Panamá y de donde salieron, con el pasar de los años, muchos visionarios que hicieron florecer sus propios restaurantes.

La popularidad de Doña María de Martino fue tal que el Presidente de Panamá, en esa época Juan Demóstenes Arosemena, pasaba periódicamente a deleitarse con sus pastas. Posteriormente "Zi Mariuzza", como era conocida, se traslada, con su familia a Vista Hermosa, al barrio de los italianos, y funda allí en 1959 el restaurante El Romano, que fue lugar de encuentro de muchos italianos de la época.

Por su parte, la familia Ciniglio al emigrar a Panamá en 1920, abre Don Pascual el bar "La Citta de Verona" el cual generaría un legado familiar de cuatro generaciones en el ámbito gastronómico. Cuenta la historia que la esposa de Don Pascual, empezó a cocinar platos caseros para ser ofrecidos como complemento a las bebidas que servían en el bar y de allí fue naciendo la idea de un restaurante. Posteriormente, su hijo Julio Ciniglio siguió sus pasos y abrió un restaurante en el sector de Santa Ana llamado Panazone. Tal fue el auge de Panazone que se decía que allí se reunían las Américas. Dando origen a que en 1963 se abriera un restaurante llamado Restaurante De Las Américas en el sector de Obarrio recordado por muchos.

Pasaron los años y Rafael Ciniglio, hijo de Julio se encargó del restaurante hasta 1968 y en 1994 Rafael Ciniglio abre las puertas de la Trattoria D’América también en la zona de Obarrio.

En la actualidad La Vinoteca es el nuevo restaurante familiar considerando unos de los mejores restaurantes italiano en Panamá, el cual sigue la tradición manteniendo la calidad y distinción de siempre para con sus clientes.

 En los años 60 existieron dos lugares italianos muy concurridos característicos por sus pizzas y helados: el Restaurante y Pizzeria Capri de los hermanos Ciniglio (Rafael, Julio y Antonio) y la Heladería Rizzo de Antonio Rizzo. Muchos de nuestros padres y abuelos los recuerdan como los lugares clásicos para llevar los domingo a la familia.

A finales de los años 60, llega a Panamá otro visionario italiano Don Antonio Marotta quien en 1969 inaugura en la ciudad capital el Restaurante y Pizzeria Sorrento el cual a los años se mudó al sector de San Francisco.  Hoy en día sus pizzas con el toque y cariño napolitano son parte del diario vivir de los panameños. Con más de 50 años su la siguiente generación Umberto, Felicetta y Evelia Marotta siguen la tradición de mantener vivo el sueño de su padre.

 A mediados de los años 70 Don Luca De Sanctis concretó su idea de vender helados en Panamá y el 12 de mayo de 1976 abrió su primera heladería en la esquina de vía Brasil con calle 50, que hoy se conoce como La Casa del Helado. Hoy después de más de 40 años su hijo Emanuele De Sanctis sigue la tradición de darle sabor y color a sus helados artesanales con los sabores originales para grandes y chicos.

También durante los años 70 surgió la empresa del Sr. Luigi Marino llamada Pastas Frescas, la cual se encargaba de producir pastas artesanales en un pequeño local ubicado en Vía Brasil. Pasaron los años y la empresa fue adquirida por la Sra Silvana Madini quien reestructuró el local adicionando nuevos productos. Ya en los años 80 trasladó la empresa a un espacio más grande en el sector de Obarrio. Hoy en día Pastas Frescas tiene presencia en casi todas las cadenas de supermercados, hoteles y restaurantes del país siendo la nueva generación conformada por Tizziana Minghelli quien sigue sumando éxitos para esta reconocida empresa de casi 50 años de existencia ininterrumpida .

En la actualidad, Panamá cuenta con una extensa oferta de restaurantes de ascendencia italiana en todo el país, gracias a la gran incidencia de inmigrantes en las dos ultimas décadas lo que ha dado como resultado una mayor demanda de platos innovadores y más sofisticados que reten al paladar más exigente.

Esa influencia de la cocina italiana en Panamá y la gran oferta motivó el año pasado a la Embajada de Italia en Panamá, en particular al Embajador de Italia Dr. Massimo Ambrosetti a incentivar a los dueños de restaurantes a participar en conjunto con distribuidores e importadores de productos italianos al evento internacional denominado  “La Semana de la cocina italiana en el mundo ” la cual celebró su cuarto año con el lema “Educación alimentaria la cultura del gusto”. En evento de gran éxito participaron 21 restaurantes y contó con la participación del destacado chef italiano a nivel internacional Vincenzo Azzarone.

El evento demostró una vez más que Panamá cuenta con una oferta culinaria italiana de primer nivel, la cual es respaldada por un número indefinido de maestros de la cocina italiana y destacados chefs que presentan sus platos tanto en restaurantes como compartiendo sus recetas en medios escritos. Por mencionar algunos: Giuseppe Giannetto, Valentino Brunetti, Simone Trevisan, Rino Tamburrelli, Stefano Morelli, Rino Scala, María Eugenia de Maggiori, Rafael Ciniglio,  Francesco Giuseppe Ugo, Martino Pace, Giuseppe Rignanese, entre muchos otros.

Igualmente el año pasado se celebró por primera vez en Panamá el “Pizza Week”, donde se tuvo la oportunidad de degustar las mejores pizzas de los restaurantes participantes y así darle un sitial de reconocimiento a un platillo tan popular en la dieta panameña como lo es la pizza. Entre los participantes mencionamos algunos: Casa Stizzoli, Lucca Trattoria, Tambal, Ciao Bella Pizza por mencionar algunos.

Las instalaciones de la Sociedad Italiana por su parte también ha sido participe en el impulso de la cocina italiana entre nuestros socios y público en general a través de cursos de cocina que se han realizado, así como también con eventos de la comunidad italiana dando a conocer la cocina regional de Italia. Entre los que han hecho gala de ser parte de la historia gastronomía de la Sociedad dándole sabor italiano a los eventos y cursos a través de los años con sus típicos platos y postres recordamos a María Eugenia de Maggiori, Silvana de Mangravita, Salvatore Di Dio, Giorgio Tricarico, Francesco Giuseppe Ugo, Giuseppe Rignanese, Jorge Ulloa Torraza,  Gabriella Pugliese, Paola Toma, Luisito Iannicelli, Vincenzo Mangravita y José Maimone.

En la actualidad la oferta culinaria italiana se extiende por todo el país con más de un centenar de restaurantes italianos que en conjunto con empresas de distribución y de procesamiento de productos de la península respaldan y le dan un valor agregado a la gastronomía italiana en cada rincón de Panamá.

Como complemento, a aquellos visionarios que ya son parte de la historia culinaria de Panamá, podemos mencionar en la actualidad de una lista extensa existente en todo el país, a algunos restaurantes, distribuidores y procesadores de alimentos de connacionales como:

Casa Stizzoli, Ciao Ragazzi, Ciao Bella Pizza, Calicanto Trattoria,  Pastissima,  Gabriella Trattoria,  A Mangiare, La Vespa, Coliseum, La Scarpetta,  Spuntino Trattoria,  Katane Speedy Pizza,  Michelangelo, Da Vinci, Pizzeria Verona, Il Pianista, Il Tula, Al Vecchio Forno, Tavola, Zi Maria, Stefano & Tegi, Lattemiele, Casa Vecchia,  La Strega,  Assisi, Pizzeria Italia, Pastas Frescas Donadio , Irpinia Import, Don Vincenzo, Vini & Vinos, Emporio, Italcaf, Italmondo Group, entre otros muchos .

Por ende, podemos concluir que los italianos y sus descendientes, a través de los años, han aportado y continúan aportando en Panamá su legado culinario en el ámbito gastronómico dejando en alto el nombre de Italia, el de sus familias y el de sus ancestros.