Los orígenes de ésta fiesta son muy antiguos y sus costumbres tan arraigadas como para continuar entre nosotros, hasta hoy en día, casi sin cambios.

La etimología del término "Ferragosto" proviene de la antigua "Feriae Augusti",es decir, "el descanso de Augusto".

El festival fue establecido por el emperador Augusto en el año 18 a. C. para celebrar las cosechas y la finalización del período de trabajo agrícola. La festividad era precisamente el 1° de agosto, pero las celebraciones se prolongaban durante la mayor parte del mes, con el fin de garantizar un descanso suficiente.

Entre las festividades estaban las carreras de caballos. En estas raíces se arraiga el "Palio di Siena". La palabra "Palio", de hecho, proviene de "pallium", es decir, el estandarte de tela preciosa que se daba en premio con motivo de las carreras de caballos.

Durante la era fascista en Ferragosto se hizo uso y costumbre viajar o al menos pasarlo fuera de casa. En aquel entonces, del 13 al 15 de agosto, el régimen organizaba cientos de viajes populares y ofertas ferroviarias para permitir a todos visitar las diferentes localidades italianas.

El 15 de agosto coincide también con la "Fiesta de la Asunción de María". Así que también es una fiesta de precepto. Pero no debemos confundir la antigua tradición romana, de donde viene la esencia de la fiesta, con aquella más tarde instaurada por la Iglesia Católica.

Ferragosto es un momento especial para los italianos: por un lado las numerosas celebraciones religiosas, por otro, las tradiciones de origen romano. 

Estoy seguro de que esta festividad se encuentra presente en nuestra memoria desde la infancia. De niño recuerdo saludar a los amigos del vecindario, porque todos nos ausentaríamos con nuestra respectiva familia. Así como no olvido la alegría del rencuentro para contarnos los acontecimientos de las vacaciones. Viajes fuera de la ciudad, paseos y sobre todo días de playa, pues, Ferragosto es la celebración del verano.

De hecho, para muchas personas Ferragosto significa desconectarse del trabajo y la rutina diaria. La consecuencia es que el 15 de agosto es también un día en el que no es fácil moverse debido al tráfico y porque los lugares más populares están saturados.

Pero este año Ferragosto será un tanto particular. La pandemia ciertamente habrá alterado los planes de muchos. Tal vez numerosas vacaciones soñadas se habrán cancelado y los viajes probablemente serán a distancia reducida. 

No obstante ello, Ferragosto no perderá su esencia. Será una oportunidad para disfrutar de un poco de libertad, para relajarse justo después de la difícil época vivida. 

Será apropiado para reflexionar, para reunirse con los seres queridos y los amigos. Para dar gracias a Dios por el regalo de la salud y celebrar el don de la vida.

¡ Feliz Ferragosto a todos !

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