En muchos países de la región y también de otras partes del mundo se ha establecido el día del inmigrante italiano. Es más, en algunos países, de forma más específica , se ha establecido el día del inmigrante siciliano o del inmigrante calabrés por ejemplo. 

En los Estados Unidos se conmemora el 12 octubre como el día del inmigrante italiano, una fecha que se conmemora además por el descubrimiento de América y de los pueblos originarios.

Panamá, por su parte, no escapa de la realidad de la entrada italiana en diferentes momentos de la historia y el interés por establecer una fecha para conmemorar el día del inmigrante italiano, es parte de un sueño de la comunidad aún no alcanzado. 

En los últimos años ha existido la disposición de ubicar al primer colono italiano que llegó y se estableció en tierras panameñas buscando en los archivos históricos e investigando las fuentes de algunos miembros de la comunidad italiana sobre la llegada de sus ancestros a nuestro istmo. Pese a que ya en el siglo XV tuvimos la presencia del navegante genovés Cristóbal Colón como pionero en el descubrimiento de América y por ende de nuestras tierras, las fuentes nos llevan al siglo XVIII.

A partir del siglo XVIII se podría decir que se marcó un antes y un después  en la historia de la migración italiana de Panamá, ya que durante mediados del siglo XVIII se consideró a nuestro istmo como la ruta obligatoria de muchos inmigrantes que iniciaban la búsqueda de un mejor porvenir en tierras lejanas. Gracias a datos recopilados se puede constatar que uno de los primeros italianos inmigrantes que llegaron al istmo, siendo este aún parte de la Gran Colombia, fue Giovanni Bautista Vieto, oriundo de Farian, región del Piamonte, hijo de Bernardo Vieto y Catarina Frúa.

Giovanni (Juan) Vieto llegó a Panamá un 22 de marzo de 1769, según fuentes obtenidas del historiador Omar Jaen. Desembarcó en la ciudad de Portobello para posteriormente establecerse en la ciudad de Antón, en la provincia de Coclé.  Se casó en primeras nupcias con Mariana Romponi de origen napolitana quien falleció al poco tiempo en Panamá, por lo que decidió , al año, contraer matrimonio con Micaela de Alberola con quien llegó a tener 14 hijos. 

Podríamos entonces sustentar con bastante seguridad que pudo haber sido el primer colono italiano en nuestras tierras, es difícil de precisar, pero lo que sí es cierto es que para esos años se inició el éxodo de los primeros inmigrantes aventureros. En su mayoría eran militares de carrera, tripulantes de navieras o bien jóvenes que se arriesgaban a surcar los océanos hacia América. Algunos optaron visiblemente por quedarse al conocer las bondades de nuestro Panamá. 

Otro de los pioneros por esos años que llegó al istmo fue Francesco Bonifati, oriundo de Castrovillari de la región de Calabria a escasos 22 años, en 1898, decidió considerar el suelo panameño como su segunda patria. Bonifati, podría observarse como uno de los primeros castrovilareses llegados a Panamá, según fuentes del historiador italiano Vittorio Cappelli que avala como posible hipótesis que probablemente pudiese haber sido el que dio inicio a la ola migratoria de esta localidad del sur de Italia hacia nuestro país.  

Deducimos de las investigaciones que los primeros colonos que llegaron para establecerse en suelo panameño arribaron desde 1700 según fuentes veraces.

En Panamá il consigliere del Com.It.Es Alessio Mini y varios miembros de la comunidad gestaron la idea de institucionalizar el “Día del Inmigrante italiano en Panamá”. Propósito maravilloso para dejar establecida una fecha que conmemore cada año a todos los italianos llegados a nuestra bella tierra istmeña. Esperemos que a la brevedad podamos como comunidad cristalizar este proyecto. Para recordar a nuestros ancestros, resaltar sus raíces y mantener vivo su legado ya que ellos vieron en este país un futuro lleno de oportunidades que hoy ya tiene como fruto varias exitosas generaciones. Esperemos que a la brevedad podamos como comunidad cristalizar este proyecto.