Alberto Sordi, 100 años desde el nacimiento de un infinito y único, medio y excepcional actor italiano
icono del cine italiano y en el imaginario colectivo representa un poco el símbolo de una romanidad lúdica y la mano que aún vive a través de sus películas.

Nacido el 15 de junio de 1920 y fallecido el 24 de febrero de 2003, fue un actor, director, comediante, guionista, compositor, cantante y actor de voz italiano.

Desde que era un niño ha estado actuando frente al público, viajando por la península con la compañía del Teatro de Títeres. Luego canta como soprano en el coro de la Capilla Sixtina y a los 16 años grabó un disco de cuentos de hadas para niños.

En 1936 abandonó los estudios (más tarde se graduaría como ciudadano particular) y comenzó su experiencia en el mundo del espectáculo. Se matriculó en la Accademia dei Filodrammatici de Milán, de la que fue expulsado por su fuerte inflexión románica (en 1999 se le concedió un diploma honorífico). Este fracaso le empujó a hacer de su defecto un punto fuerte y el origen de su gran comedia. Después de una experiencia fallida en el mundo del teatro ligero debido a la incompetencia de su compañero Gaspare Cavicchi.
En 1937 regresó a Roma, donde encontró un trabajo como extra en Cinecittà, apareciendo en la película Scipione l'Africano en un papel de soldado romano genérico.

Ese mismo año ganó un concurso organizado por Metro Goldwin Mayer para encontrar la voz italiana del actor Oliver Hardy, alias Ollio.

En el decenio de 1940, Alberto Sordi se dedicó principalmente al teatro y al doblaje, prestando su voz también a Robert Mitchum y Anthony Quinn, así como a Marcello Mastroianni para la película Domenica d'agosto. El cine le dio sólo pequeños papeles, mientras que en la radio obtuvo un éxito extraordinario con "Rosso e nero" y "Oplà", presentados por Corrado, y luego con el programa "Vi parla Alberto Sordi".

En los años 50 y 60, fue una gran ausencia para Sordi, que protagonizó obras maestras como Un americano a Roma, La Grande Guerra, I Vitelloni, Il vedovo di Dino Risi, seguirán siendo hitos de nuestro cine, junto como el Otello Celletti de Il Vigile, Il medico della mutua o el stracciarolo,

En 1966 se convirtió en el director de sus propias películas, como Polvo de Estrellas en asociación con Monica Vitti o Mientras haya guerra hay esperanza, Catalina y yo.
En los años 80 su mejor actuación fue sin duda en Il marchese Del Grillo. Es curioso que las dos películas en pareja con el heredero designado Carlo Verdone In viaggio con papà y Troppo forte.

En 1995 fue galardonado con el León de Oro por el logro de toda una vida en Venecia.

Albertone (como muchos lo llaman) murió la noche del 24 de febrero de 2003 a la edad de 82 años, en su casa. Su cuerpo descansa en la tumba familiar, cerca del monumental cementerio de Verano. En la lápida está escrito: "Sor Marchese, es la hora".

Tan servicial y soleado como un actor, tan reservado, a Sordi no le gustaba hablar de su vida privada y su histórica villa en los Baños de Caracalla siempre ha sido un misterio visible sólo desde fuera. Hoy en día su casa es una Fundación dedicada a él y se abre por primera vez al público con ocasión de una gran exposición organizada para el centenario de su nacimiento: del 7 de marzo al 29 de junio de 2020 se puede admirar "Alberto Sordi 1920/2020".

El proyecto de exposición representa una experiencia envolvente y totalizadora, un viaje de descubrimiento del artista y del hombre. Es un retrato completo que consiste en dos historias que se desarrollan en paralelo: el Sordo público y el Sordo privado, que se entrelazan llevando al visitante a descubrir algunos rasgos inusuales y poco conocidos de la personalidad del artista.

El itinerario en la Villa-Museo será temático, dividido en áreas: Artista sordo, mujeriego sordo Benefactor sordo, sordo americano, mostrando trajes, videos, fotografías.

Alberto Sordi fue y seguirá siendo uno de los romanos más famosos del mundo, embajador de su amada ciudad porque legó un gran número de películas ambientadas en Roma, y con ellas la imagen de una atmósfera y una forma de tomar la vida que siguen fascinando a todas las generaciones.

Aforismo de Alberto Sordi:

"El Marqués del Grillo nunca pide descuentos: pago o no pago... y no te pagaré!"

"¡Cuando está bromeando, debe ser en serio!"

"Roma es todo un vespasiano".