Hoy estamos de vuelta en el sur de la hermosa Península Italiana. Compenetrados en una región geográficamente pequeña, pero que se ha extendido, a lo largo y ancho de Italia e incluso más allá de la frontera, a través de sus oriundos, que a menudo se autodenominan como “Lucani en el mundo“.

Tal y como hemos mencionado en artículos anteriores, cada región italiana tiene un primato. Por lo que se refiere a Basilicata, indicaremos dos: uno triste, cual es el de ser la región más despoblada de Italia. La emigración ha diezmado la población de muchas de sus  localidades.

El segundo es un primato  de superación, digno de admiración, que concierne a la ciudad de Matera, que ha pasado de ser, en los años 50, una “vergüenza nacional” a “Capital Europea de la Cultura” en 2019.

Vamos a conocer otra de las veinte regiones de nuestra maravillosa “Bella Italia”.

El territorio.

asilicata se encuentra en el sur de la península, encerrada entre las regiones de Puglia, al noreste, Campania, al noroeste y Calabria al sur. Su ubicación le permite asomarse, aunque en pequeños espacios, tanto sobre el mar Iónico en el este, como en el mar Tirreno al oeste. Tiene sólo dos provincias, Potenza, la capital de la región y Matera.

El territorio de Basilicata es principalmente montañoso y rico en colinas, conformando el Apenino Lucano y sólo tiene una llanura, la de Metaponto, que ocupa la parte sur de la región, a lo largo de la costa iónica. El clima de Basilicata, bastante cambiante, es de tipo mediterráneo en las costas y continental en las zonas del interior montañoso.

Los orígenes.

Comenzaremos diciendo que la historia de Basilicata es muy antigua y convulsionada. La región siempre ha experimentado grandes conflictos que son la causa fundamental del problema de la despoblación.

Ya estaba habitada en tiempos prehistóricos. En la Edad del Bronce, la región era el centro de conexión entre las poblaciones de la costa  iónica y del Tirreno,  que dieron vida a importantes asentamientos. En la Edad del Hierro, las zonas más internas se poblaron con tribus de cultura indoeuropea. Luego, los colonos griegos desembarcaron en las costas iónicas, dando a conocer  esa civilización floreciente que pasará a la historia como la Magna Grecia. Más tarde desde Irpinia (hoy en día región de Campania), algunas tribus bárbaras descienden para asentarse en las zonas del interior de la Basilicata..

Este es el período histórico, entre 1200 y 500 a. C., donde se cree que puede haberse originado el nombre de “Lucania” dado más adelante a la región.

El nombre de Lucania.

Esta es la región de los dos nombres ya que es también, y frecuentemente, conocida como “Lucania”. Hay dos hipótesis legendarias sobre cómo asumió ésta denominación.

La primera se refiere a numerosas migraciones desde Anatolia, de los llamados “LYKI”, que se establecieron en el Valle del Río Basento, alrededor del 1200 a. C.

La otra lo conecta con la población osco-sabellica, liderada por el mítico “LUCUS”, bárbaros del centro de Italia (Irpinia), que se asentaron, alrededor de los siglos IV y V. C., en una zona geográfica situada entre las actuales regiones de Campania, Calabria y Basilicata.

Conquista Romana.

Entre los siglos IV y III a. C., los romanos ocupan Lucania. Los Lucanos, que no querían  someterse al dominio romano, se aliaron contra ellos con los Sannites y la colonia griega de Taranto. Sin embargo, sufren la derrota y a pesar de esto, la época romana de Basilicata está marcada por constantes rebeliones.

Con la decadencia del Imperio Romano Occidental, la región vuelve a su aislamiento más profundo, destruyendo su ya pobre economía.

Edad Media y feudalismo.

Entre los siglos VI y IX, y la región es disputada entre Longobardos y Bizantinos. Mientras tanto, los Sarracenos, con sus incursiones, obligan a los pobladores a refugiarse y asentarse en las montañas y colinas.

Es el turno de los Normandos, que conquistan Lucania entre los siglos XI y XII. Después de estos, les toca a los Svevos y Angioini,  que se contienden la Lucania y el sur de Italia.

A finales del siglo XIII surgen muchas Señorías en Lucania, a las que los Aragoneses, gobernantes de la época, intentaron oponerse. En 1441, la “Conspiración de los Barones” fue consagrada en el Castillo de Miglionico. Éstos, leales a los Angioini, intentaron derrocar el Reino Aragonés.

De los Borbones al Reino de Italia.

El poder borbónico se consolidó entre los siglos XVI y XVIII. En Basilicata, algunas comunidades de Albania se asientan en las laderas del Vulture y del macizo de Pollino.

En 1663 Matera es la capital de la Provincia de Lucania del Reino de Nápoles. Las sangrientas rebeliones campesinas contra los barones latifundistas, comienzan a generar hambre al pueblo.

En 1707 el ejército austrohúngaro ocupa Lucania, que, bajo los tratados de Utrecht y Rastadt, pasa a ser dominio de Carlos VI de Austria, para luego regresar a los Borbones. Más tarde otras rebeliones campesinas, y el poder pasa a los franceses y luego de vuelta a los Borbones. La región está pasando por momentos cada vez más difíciles de una dominación extranjera a otra.

A mediados de la década de 1800, gran parte de la burguesía Lucana se unió para revivir los lemas de la Joven Italia de Mazzini, con el fin de “liberar a Italia de la tiranía interna de los príncipes y de toda potencia extranjera».

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Así tuvo lugar el “Levantamiento de Lucania”, como una serie de episodios del resurgimiento italiano, ocurridos en Basilicata en agosto de 1860, cuando la provincia fue la primera, de la parte continental del Reino de las Dos Sicilias, en declarar al rey caído Francisco II de Borbón y proclamar su anexión al Reino de Italia.

El fenómeno de la emigración.

El Bandidaje.

Entre 1861 y 1868 toda la región está interesada en el fenómeno del Bandidaje (clanes de bandidos), que surge ya hace un tiempo atrás, como una rebelión contra el poder, generada por la extrema pobreza en la que vivía todo el pueblo Lucano, y que luego degenera en delincuencia.

Con el nacimiento del Reino de Italia en 1861, pero incluso antes, con la llegada de Garibaldi a Nápoles, las revueltas populares resurgieron. Esta vez contra el nuevo gobierno, que afectó a las antiguas provincias del Reino de las Dos Sicilias. Entre las principales causas del bandidaje  post-unitario se pueden enumerar: el grave empeoramiento de las condiciones económicas y el empeoramiento de la situación social generada por el latifundismo.

El bandidaje, según algunos, fue la primera guerra civil de la Italia contemporánea.

El bandidaje, la crisis económica que dio lugar a ello y la dura represión militar llevada a cabo por el gobierno contra los bandidos, que generó enfrentamientos y muertes en toda la región, son los elementos que están a la base del fenómeno de la emigración lucana.

Reforma agraria.

En 1902 la pobreza había alcanzado niveles inaceptables, y la emigración en 1913 alcanzó su punto máximo, desencadenando un efecto de avalancha, que todavía es difícil de detener hoy en día, a pesar de los grandes esfuerzos realizados en diversos sectores.

Después de la Segunda Guerra Mundial, en Basilicata, se generó una nueva situación de luchas de los obreros, aparceros y campesinos que ocuparon muchas tierras de los terratenientes. En particular, las acciones fueron muy fuertes en el Pollino y en la zona de Matera.

El gobierno central se inclinó a favor de una reforma agraria, fuertemente exigida por la izquierda. En total, 75.000 hectáreas de tierra fueron expropiadas, luego distribuidas en 11.557 granjas, que pronto se revelaron demasiado pequeñas para justificarse económicamente. Por lo tanto, la zona se vio afectada de nuevo por una crisis económica y una emigración masiva, no sólo al norte de Italia, sino también más allá de la frontera, revelándose así la anhelo de reforma como un verdadero fracaso.

Confiamos en el turismo.

Sin embargo, la región está luchando contra la disminución constante en el número de habitantes. Cada año, las cifras muestran casi 3.000 personas menos debido al bajo nacimiento y a la emigración todavía alta. En Basilicata, no hay grandes ciudades. Si excluimos a Potenza y Matera, que tienen unos 60.000 habitantes cada una, según datos oficiales, todas las demás tienen menos de 20.000. Además, 27 de los 131 municipios de Basilicata tienen menos de 1.000 personas.

Basilicata presenta una notoria dicotomía entre las zonas más desarrolladas y subdesarrolladas, que corre el riesgo de aumentar sus proporciones, a menos que se intervenga al respecto.

El turismo puede ser la clave. Es el único medio disponible para combatir el abandono de los territorios. Los recursos locales deben ser identificados y evaluados para crear una oferta turística centrada en la cultura, la ecología y la ciencia. El verdadero reto es conseguir que la presencia turística vaya más allá de las puntuales estaciones u ocasiones.

La oferta de la Basilicata.

La región sigue siendo un destino no muy popular entre el turismo tradicional. Viajar en Basilicata, sin embargo, tiene el encanto de la aventura, el descubrimiento de un pasado lleno de testimonios, el contacto con una naturaleza generosa y sorprendente, pero también de gente hospitalaria dispuesta a ayudarle cuando lo necesite.

La capital, Potenza.

La ciudad se extiende en una elevación montañosa de 819 m. sobre el nivel del mar, es de hecho la capital provincial más alta de Italia.

Entre las guerras y terremotos ha perdido gran parte de su patrimonio artístico. Así que, aun cuando sus orígenes pueden rastrearse hasta tiempos muy remotos, muy pocas de las edificaciones antiguas han sobrevivido.

Pero el casco antiguo es elegante y particular, todo cuesta arriba entre paredes de piedra, tres puertas antiguas (San Gerardo, San Juan y San Lucas) y techos rojos. Merece la pena visitar la catedral de San Gerardo que es la Catedral de Potenza, de la época normanda.

La Iglesia de San Miguel del siglo XII está construida de piedra a vista, y es uno de los monumentos históricos que han sobrevivido. El Museo Arqueológico contiene una notable colección de cerámica griega y romana, joyas y objetos religiosos encontrados en catacumbas u otros entierros en las cercanías de Metaponto y Matera. Interesante también es La Torre Guevara, de época medioeval, que es lo que queda del castillo de la ciudad.

Otros y variados aspectos turísticos.

En el aspecto de la salud, los balnearios termales de Rapolla, de Ala y Latronico y los de La Calda, son ciertamente atractivos.

Para quienes les fascina la naturaleza y los paseos de montaña, Basilicata ofrece espectaculares escenarios en el Parque Nacional Del Pollino, el Parque Nacional Val d’Agri, el Parque Natural Regional de las Dolomitas de Lucania y el Parque Arqueológico Histórico Natural de la Murgia.

Podemos encontrar interesantes museos históricos en Matera, Melfi, Venosa, Metaponto, Policoro, Castel Lagopesole e Irsina.

Importantes eventos de arte, cultura y tradición, están representados por fiestas populares y las importantes exposiciones de Matera y Maratea.

Desde un punto de vista temático, el turismo histórico y cultural está bien desarrollado, con las ciudades de La Magna Grecia: Metaponto, Policoro, Nova Siri, las ciudades de la época romana Venosa y Grumentum, así como las ciudades medievales: Melfi, Miglionico, Tricarico y Valsinni.

En cuanto a los balnearios y turismo de playa, la región cuenta con dos costas de aguas cristalinas, la del Tirreno donde se encuentra Maratea; y la del mar Iónico, donde se ubican Metaponto, Pisticci, Scanzano Jonico, Policoro, Rotondella y Nova Siri.

Matera: Los Sassi y la Capital Europea de la Cultura 2019.

I Sassi (piedras) de Matera, son actualmente un lugar único y con un encanto extraordinario que testimonian cómo el hombre ha vivido durante milenios en un entorno de cuento de hadas. El contexto rocoso se caracteriza tanto por las 32 hectáreas en las que se divide el núcleo urbano de los Sassi, como por todo el entorno, protegido en gran parte por el Parque Arqueológico Histórico Natural de las Iglesias Rocosas del Materano.

Este núcleo urbano se compone en el fondo de paredes empinadas que dan al arroyo y más arriba una serie de terrazas, colinas y mesetas más adecuadas para el asentamiento humano, lugares que a lo largo de los milenios se han transformado de pueblos cueva a una ciudad real.

Desde los establos…. a las estrellas.

Para llegar  Matera a lo que es su esplendor de hoy en día, tuvo que recorrer un largo y difícil camino. En la segunda mitad del siglo XX fue denominada “una desgracia nacional” debido a las terribles condiciones de vida en las que los habitantes de los Sassi se vieron obligados a vivir.

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Una ley estatal en 1952 decretó el desalojo de la comunidad de Sassi que se había convertido en un lugar insalubre. En 1986 el estado financió con una ley, la restauración de los Sassi di Matera,

En 1993 la UNESCO declaró a los Sassi di Matera un “patrimonio mundial que se transmite a las generaciones fu

turas” y los incluyó entre los territorios bajo su protección.

Después de la restauración que siguió al desalojo de los Sassi, la ciudad se convirtió en un laboratorio al aire libre para diferentes áreas de la cultura.

Artistas, urbanistas y personalidades de la cultura italiana e internacional, famosos y no tanto de la época, centraron su trabajo en la ciudad. Así han logrado legar a las nuevas generaciones un nuevo tejido cultural que ha operado con el tiempo hasta hoy. Han conseguido redimir esa marca infame, haciendo de Matera un pequeño centro de excelencia para el arte y la cultura.

Resurgimiento de Matera.

Al sentimiento de vergüenza, que fue seguido por una verdadera revolución cultural por parte de los habitantes de los Sassi, se le opuso una moción de superación y de redención por parte de las nuevas generaciones.

Esto ha llevado, también gracias al aporte e intercambio de los artistas e intelectuales que han venido a Matera, a dar la vuelta a la situación. Ha generado nuevas e interesantes experiencias culturales y sociales en la localidad de los Sassi que hoy forman parte, a su manera, del tejido cultural y social de la ciudad.

El 17 de octubre de 2017, Matera, tras un largo proceso de solicitud, fue designada por la Comunidad Europea como la “Capital Europea de la Cultura” para 2019. Esta designación es un instrumento de la U.E. diseñado para acercar a los ciudadanos de la Comunidad a través de la cultura.

Matera fue la cuarta ciudad italiana en ser designada Capital Europea de la Cultura después de Florencia, Bolonia y Génova. A lo largo de 2019 la ciudad presentó una gran cartelera de eventos y exposiciones, teniendo así la oportunidad de mostrar su vida, las experiencias que allí surgen y el desarrollo cultural del lugar.

Gastronomía Lucana.

 En Basilicata ceder a las tentaciones es un placer para el paladar e incluso para la vista.

Pimientos, berenjenas y frijoles.

A lo largo de los senderos del Senise, en el corazón del Parque Nacional del Pollino, desfilan collares morados de sabrosos pimientos “crujientes”. El adjetivo único anuncia su característica obtenida después de un largo período de secado al sol. Inconfundible el sabor dulce típico. Estos son la base de un plato típico como la pasta fresca con migas y pimientos crujientes.

La Berenjena Roja de la Rotonda (Parque del Pollino). El aroma intenso y el sabor especiado lo convierten en un producto especial. Una cocina como lo es la Lucana, fuertemente ligada a la tradición campesina, no puede ignorar el amplio uso de las legumbres. Y así encontramos que el Frijol de Sarconi, cuyas raíces se encuentran en el Parque Nacional De los Apeninos Lucanos. embellece diferentes platos del arte culinario de la Basilicata.

Los quesos y las carnes curadas.

El patrimonio lácteo de la Lucania cuenta con verdaderas perlas. El olor, el sabor, el tacto y la vista, despiertan al contacto con el Canestrato di Moliterno, una localidad del Val D’Agri y el Pecorino di Filiano, una pequeña fracción de Avigliano. Maduran, respectivamente, en cestas de juncos y cuevas naturales que realzan su bondad.

No debe pasarse por alto el Caciocavallo elaborado con la leche de vacas Podoliche, así como la ricotta y el fior di latte.

Los verdaderos protagonistas del antipasto en Basilicata son, sin duda, las carnes curadas. De hecho, la salchicha fue inventada aquí, los aromas más utilizados son el pimentón dulce del Senise y las semillas de hinojo.

La “salchicha de cadena” de Cancellara es particularmente popular. La soppresata (la más renombrada la de Rivello), es en lugar un salami más delgado y picante, con granos de pimienta negra.

Pan, vino y dulces.

Fragante por fuera y esponjoso por dentro, el Pan de Matera es otra joya de la cocina lucana, cuya forma única se remonta al paisaje de la las colinas materanas.

Un vistazo a los postres típicos, nos revela la Torta de Ricotta. Hecha con ricotta fresca de oveja, es un dulce que siempre adorna la mesa Lucana. Y las típicas Cartellate Lucane, un dulce típico navideño, que son arandelas de pasta dulce fritas y recubiertas de miel o azúcar nevada.

Vino intensamente tinto, aromático y con cuerpo, el Aglianico del Vulture, es el verdadero “rey” de la comida Lucana, que la riega enalteciendo las mejores recetas. Entre los mejores vinos tintos italianos, también encontramos el Terre dell´ Alta Val d’Agri, el Doc Matera y el Aglianico.

Un grano de arena.

En algunas localidades, los habitantes y las instituciones, han reaccionado a la emorragia demográfica, proponiendo ofertas turísticas y culturales. Estas iniciativas han garantizado la supervivencia de los pueblos e inclusive, en algunos casos, un desarrollo casi impensable hasta hace poco tiempo atrás. Aquí tenemos algunos ejemplos:

Irsina.

Un municipio de orígenes muy antiguos, situado en una colina a unos 550 metros de altitud, desde donde domina los valles del Bradano y del Basentello. Ha vivido un renacimiento e intenta resistir a la despoblación abriendo sus puertas a los residentes extranjeros, sobre todo a los jubilados.

Proceden de todo el mundo atraídos por la tranquilidad que Irsina ofrece, además de los precios asequibles y la proximidad del aeropuerto de Bari (a menos de una hora). Numerosas inversiones se están dando prisa por transformar Irsina en una pequeña joya del sur, Los nuevos habitantes han vuelto a dar vida al pueblo y esperanza a los más jóvenes, que se han reinventado.

Borgo Taccone,

Es otro caso. A unos kilómetros de Irsina, donde vive todo el año una única familia que sueña con hacer renacer el cine del pueblo. Se percibe una atmósfera surrealista de vacío y de silencio. Forma parte de los enclaves rurales construidos en los años 50, una aglomeración de pabellones pensados para acoger a los trabajadores del campo.

Las personas que ya no viven allí no pueden entender la elección de los que se quedaron. Ellos dicen: “lo tenemos todo: agua, electricidad, servicio de limpieza. Estamos en contacto directo con la naturaleza”. Cuando le preguntas ¿qué es lo que te retiene aquí?,  responden: “la belleza del cielo nocturno cuando está despejado. Miro las estrellas y me digo: ¿pero quién tiene un trozo de cielo como este?”.

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Guardia Perticara.

Un municipio del Valle del Agri, en la provincia de Potenza, considerado entre los más bonitos de Italia. Se autodenomina “el pueblo de las casas de piedra”, en referencia a las construcciones de su casco histórico.

Hace unos años, la mayoría de las casas estaban deshabitadas pero el desarrollo del proyecto petrolífero de Tempa Rossa, no obstante todas las controversias y contradicciones que ha elevado, ha  generado un aumento demográfico y representa un golpe de suerte, al menos en el aspecto económico.

Pero el fenómeno no durará indefinidamente. Para continuar sobreviviendo, Guardia Perticara está obligada a encontrar otro tipo de oro, quizás menos negro.

Para ello el Municipio ha trabajado duro para proponer una oferta cultural a sus habitantes y a los turistas que están de paso. Se trata de cuatro exposiciones permanentes que se pueden apreciar en un edificio histórico del pueblo.

Craco.

Un pueblo abandonado que se ha convertido en plató de rodaje para numerosas películas. Su centro histórico fue evacuado desde hace varias décadas debido a un desprendimiento de tierra y ahora atrae a turistas y curiosos. Hasta 1960, este pequeño núcleo de la provincia de Matera era el reino del trigo. Todas esas tierras, redistribuidas tras la reforma, no se cultivan hoy en día.

Situado en una colina y rodeado de barrancos, antiguamente tierra de conquistas normandas y bizantinas, el pueblo ya no existe. Su declive comenzó en 1963, cuando un corrimiento del terreno amenazó las casas y a sus habitantes. A partir de 1974, los habitantes fueron obligados a evacuar el pueblo.

El rodaje de películas y cortometrajes, son lucrativos para el municipio, que ha puesto en marcha un proceso para el aprovechamiento del centro histórico. Los visitantes pagan por recorrer el pueblo “fantasma” que ha tenido como huéspedes a Richard Gere (film: King David de 1985) e Mel Gibson (film: La Pasión de Cristo de 2004), entre otros. Los turistas quedan impresionados por esta fascinante desolación que atormenta las callejuelas de Craco.

San Paolo Albanese.

Con 263 habitantes, es el pueblo más pequeño de toda Basilicata. Es uno de los cinco pueblos de la región de origen arbëresh. Fue fundado en el siglo XVI por una comunidad de refugiados albaneses que huían de la dominación turca.

Sus habitantes son sobre todo personas mayores. Conservan la lengua y las tradiciones religiosas de su país natal, además del vestir con colores típicos, lo que atrae a curiosos y amantes de la historia. “San Paolo es precioso, pero la vida diaria aquí es complicada” revelan algunos.  A parte de una tiendita que vende un poco de todo, en el pueblo no hay nada.

Su joya cultural es el Museo de la Cultura Arbëresh. En él se puede apreciar el ciclo de trabajo de la retama, cuyas fibras se emplean en la fabricación de tejidos, así como en trajes tradicionales del pueblo.

Otro ícono es la la iglesia donde, todos los domingos, al son de las campanas, se celebra la misa según el rito greco-bizantino. Entre esos bancos llenos de ca  bezas blancas entonando himnos en arbëresh, el pueblo moribundo parece volver a la vida y la despoblación ya solo parece un espejismo lejano.

Se puede revertir la tendencia.

Apelamos a los jóvenes que permiten equilibrar esa tendencia negativa: los que resisten y los que han vuelto para intentar reencontrarse con sus raíces, porque, como les han enseñado, “los orígenes se dejan sentir y te llaman”. Apelamos también a todos aquellos que llegan por primera vez a Basilicata, después de pasar una vida en otras tierras o en otros mares. Cada uno con sus sueños y sus esperanzas.

En éste llamado nos acompaña Franco Arminio, el poeta contemporáneo más famoso de Lucania. “En las tierras del interior, en los pueblos, allí donde algunos solo ven el pasado, yo veo el presente, pero sobre todo el futuro“. Lo escribe y lo repite desde hace muchos años. Desde el pequeño pueblo de Bisaccia, donde vive. Sus versos elogian la belleza de las pequeñas cosas, Desde su mirada, cada sitio es una búsqueda del Hombre, cada sitio es resistencia al tiempo.

Evocamos también el cantante Pietro Cirillo para que miremos su tierra desde otra perspectiva, la que resiste.

“Sientes en el aire esas ganas de regresar. El pueblo me espera para volver a vivir esta fiesta. Esta magia que se repite cada año. Desde el momento en que te veo, ya no puedo abandonarte, tierra agridulce”.

“¡Así que corre, corre! Corre hacia tu tierra que te espera. Esta tierra de trigo y de sol. La tierra que solo es alegría“.

En ésta oportunidad me despido con música y poesía. Nos volveremos a ver pronto.