Situado en Montegiove, una aldea del municipio de Montegabbione, en la provincia de Terni.
La historia dice que aquí en 1218 San Francisco de Asís construyó una cabaña con una planta pantanosa llamada "Scarna", de la que deriva el nombre del lugar, y más tarde tuvo la visión de Cristo.

Años más tarde, la simple construcción fue sustituida, gracias a los Condes de Marsciano, por una iglesia y más tarde por un convento, ambos edificios destinados a los Frailes Menores, que vivieron allí hasta finales del siglo XVIII.

Más tarde los marqueses Misciatelli de Orvieto tomaron posesión de ella. En 1956 todo el complejo fue adquirido por el arquitecto milanés Tomaso Buzzi, quien restauró este lugar para convertirlo en su "ciudad ideal", un complejo juego de estructuras místicas y perspectivas esotéricas.

Buzzi dio una realidad arquitectónica con características verdaderamente peculiares. En 1981 murió Tomaso Buzzi, dejando esta obra de arte en herencia a su sobrino, Marco Solari, quien la completó, tratando de reproducir fielmente lo que el arquitecto había diseñado, con absoluta dedicación.

Desde la entrada de este jardín secreto se tiene la sensación de tener que abandonar todo esquema mental y toda firme convicción para apreciar y comprender un camino que quiere ser tanto experiencial como iniciático.

Aquí el agua es el elemento dominante y le acompañará en su viaje inicial a un manantial en el que se encuentra el primer edificio de Buzzi, un león que lleva en su espalda un símbolo similar al infinito. Inspirado en la abstracción mágica del parque de monstruos, el jardín de Scarzuola mezcla lo real con lo surreal, con lo imaginario, con lo fantasmático, construyendo una relación íntima con la naturaleza circundante.

Esta antología de piedra se caracteriza por la presencia de 7 teatros (Teatro delle Arnie, Teatro dell'Acropoli, Teatro della Torre, Patio tondo, Patio infinito, Teatrino sportivo, Teatro sull'acqua). Y de otras tantas representaciones escénicas y construcciones monumentales, que sin duda se inspiran en la historia (Arco de Triunfo, Coliseo, Panteón, Partenón, Pirámide, Templo de Vesta y Campanario).

En una de las últimas visiones de esta obra hay un túnel oscuro que representa el camino interior, la destrucción de los sentidos y el resurgimiento de los miedos más inherentes al hombre, para sintetizar el nigredo (palabra latina que significa color negro o negrura, denotando en alquimia la fase Negra de la Gran Obra), alquimia alquímica de este camino. Finalmente, el albedo estará constituido por la luz que reaparecerá a la salida del túnel y que simbólicamente catapultará a los visitantes a una nueva vida de la que aún tendrán todo por aprender.

El colosal trabajo fue concebido e implementado en toba. Sin embargo, en este increíble y misterioso complejo también hay numerosas escaleras, como la Escala musical de las Siete Octavas y la Escala de Job, así como bajorrelieves que representan monstruos y maravillosos estanques de agua. Es, por lo tanto, una construcción surrealista, que combina lo sagrado y lo profano, de una manera completamente innovadora.