Panamá es una de las ciudades más cosmopolitas de América Latina con casi 2 millones de habitantes, es una metrópoli multiétnica y multicultural desde la cual se puede llegar a destinos tropicales fascinantes y maravillosos.

Siempre ha sido una encrucijada de comercio y flujos migratorios, es una las ciudades más dinámica e informal en comparación con la de los países vecinos, ademas es el centro internacional de actividades bancarias y comerciales. Se puede admirar muchos rascacielos de vidrio y acero que contrastan con el distrito colonial de Casco Viejo, el antiguo núcleo de la ciudad, donde las calles empedradas flanquean las casas que evocan leyendas de piratas. En este artículo me gustaría hablar sobre una estructura muy particular, con colores brillantes y una forma arquitectónica muy peculiar.

El Museo de la Biodiversidad o Biomuseo

Su estructura en forma de origami lo hace particularmente contrastante e inusual contra el fondo gris de la metrópoli, compuesta de edificios y rascacielos. Diseñado por el arquitecto canadiense Frank Gehry (es su único trabajo en América Latina), conocido por sus diseños envolventes y provocativos, se encuentra entre los máximos exponentes de la corriente deconstructivista (un movimiento arquitectónico a menudo opuesto al movimiento posmoderno). Ganador del Premio Pritzker en 1989, es conocido en todo el mundo por la realización de diversas obras arquitectónicas: el museo Guggenheim de Bilbao, las Torres Danzantes de Praga, Gehry Tower Hannover, DZ Bank - Pariser Platz - Berlín y Beekman Tower New York. Construido en un área prominente a la entrada del Canal de Panamá en el Océano Pacífico, el museo centra su atención en el ecosistema rico y variado de la ciudad y es el punto focal en el que se concentra la atención y el compromiso con la gestión de los recursos ambientales de la ciudad y del país. Ubicado en la Calzada de Amador (es un camino que conecta Panamá con cuatro islas en el Océano Pacífico: Naos, Culebra, Perico y Flamenco formando un pequeño archipiélago), que se encuentra en la entrada sur del Canal de Panamá. Desde el Biomuseo se puede contemplar el perfil de la ciudad moderna, con la Ciudad Vieja, el Cerro Ancón y el Puente de las Américas. El Biomuseo es una composición asimétrica de volúmenes heterogéneos con colores brillantes y se distribuye en tres niveles, ocupando un área de 4.000 metros cuadrados con 8 galerías permanentes. Sus galerías cuentan la historia del evento, geológico que ocurrió hace 3 millones de años que generó el Istmo de Panamá y cómo unió los continentes y dividió los mares, cambiando la vida en la Tierra. El proyecto fue concebido en 1999. El proceso de construcción encontró muchos problemas técnicos y logísticos. El 2 de octubre de 2014, el Biomuseo abrió sus puertas al público con 5 de sus 8 galerías. Esta primera parte de la exposición permanente nos cuenta la importancia y evolución, natural y cultural, del Istmo de Panamá. En mayo de 2019, se inauguraron las últimas 3 exposiciones permanentes, terminando la construcción del proyecto original.