El ingenio de Santiago Calatrava, después de la primera obra arquitectónica en América Latina. El Puente de la Mujer, en la Ciudad de Buenos Aires inaugurato il 20 dicembre del 2001.

Crea su segunda obra arquitectónica en Brasil que ha sido galardonado con el premio “Leading Culture Destinations Awards” en la categoría de Mejor Nuevo Museo del Año de Centro y Sudamérica por su capacidad de atracción turística y dinamización cultural de la ciudad. También ha sido finalista en la categoría Mejor Museo del Año 2016, junto con la Tate Modern Switch House (Herzog & de Meuron) de Londres y él The Broad (Diller, Scofidio + Renfro) de Los Ángeles.

El Museu do Amanhã (el Museo del Mañana ), de las ciencias en Río de Janeiro, que parece flotar delicadamente sobre la Bahía de Guanabara como un barco. El diseño del museo se inspira en la cultura carioca ya través de su arquitectura, explora la relación entre la ciudad y el entorno natural.

El museo incluye 5.000 metros cuadrados de espacio de exposición temporal y permanente, así como una plaza de 7.600 metros cuadrados que envuelve la estructura por alrededor y se extiende a lo largo del muelle.

El edificio cuenta con grandes voladizos de 75 metros de longitud en el lado que da a la plaza y 45 metros de longitud en el lado que da al mar. Estas características destacan la ampliación del Museo del muelle en la bahía.

La exposición permanente se encuentra arriba, y cuenta con un techo de 10 metros de altura con vistas panorámicas a la bahía de Guanabara. La altura total del edificio está limitado a 18 metros, que protege la vista desde la bahía del Monasterio de Sao Bento, patrimonio de la humanidad.

Entre las particularidades arquitectónicas de este museo, están las formas curvas y blancas que caracterizan los diseños de Calatrava. Pero esta vez el ingenio va un paso más allá y ha instalado una cobertura móvil pensada para aprovechar al máximo la luz natural, que a su vez alberga una impresionante estructura de acero que forma una hilera de “alas” recubiertas por más de 5.400 pequeñas placas solares que durante el día parecen batirse en busca del sol para generar la energía limpia que abastece el edificio.

En el interior, el área expositiva del Museo está dividida en 5 secciones: Cosmos, Tierra, Antropoceno, Mañanas y Ahora. La idea es que los visitantes puedan hacer un recorrido temporal por la historia del universo y en especial de nuestra tierra desde su formación, pasando luego por la aparición del hombre y su impacto sobre ella.

Uno de los principales objetivos del museo es que sus visitantes comprendan las tres dimensiones de la existencia: materia, vida y pensamiento y que sean conscientes de la huella que el paso del hombre por la tierra deja no sólo en su composición geográfica, sino también en el clima, en la atmósfera y en la biodiversidad que la habita.
La perspectiva del Museo del Mañana parte de la idea de que en las próximas cinco décadas se producirán más cambios en la tierra que en los últimos diez mil años.

El futuro se construirá sobre la base de seis grandes tendencias del mañana: cambio climático; crecimiento de la población y longevidad; mayor integración y diversificación; avances tecnológicos, alteración de la biodiversidad y expansión del conocimiento.

Un espacio único de aceleración de ideas, que invita a sumergirse en experiencias en las que ciencia y arte, razón y emoción, lenguaje y tecnología, cultura y sociedad se entrecruzan.

Su construcción fue financiada por el Ayuntamiento de Río y la Fundación Roberto Marinho. El Museo esta situado e una zona portuaria que estuvo abandonada durante décadas y actualmente está siendo renovada con nuevos edificios de oficinas, apartamentos y restaurantes. El Museo fue inaugurado el 17 de diciembre de 2015.