La crisis económica que amenaza al sector turismo es una de las mayores preocupaciones de los países europeos. La proximidad  de la temporada de verano demanda medidas efectivas para evitar cuantiosas pérdidas monetarias.


Urge un plan de vuelo.


Uno de los aspectos que urge resolver es el del transporte aéreo, fundamental para la captación del anhelado visitante extranjero.



En estos días en Bruselas se están adelantando negociaciones para alcanzar acuerdos comunes en el ámbito del transporte aéreo en Europa.  Se busca un equilibrio entre medidas de salud y la supervivencia de las aerolíneas, las cuales ya anuncian una reducción casi inevitable de 300.000 empleos y demandan enormes subsidios gubernamentales.


Se adelantan acuerdos.


Inglaterra y Francia van un paso adelante, pues, han suscrito un pacto bilateral de

"no cuarentena"

.



Un verdadero puente aéreo anglo-francés que excluye a los ciudadanos de esas dos naciones, recíprocamente, de la medida sanitaria preventiva.



Por su parte Italia, a través de su Ministra de Infraestructura y Transporte,

Paola De Micheli

, anuncia que desde hace días está en contacto con los gobiernos de España, Alemania y Francia, para celebrar un protocolo de seguridad conjunto.



El objetivo es permitir los vuelos entre sus países sin estar sometidos los pasajeros, recíprocamente, a cuarentena.



Italia, donde el turismo representa el 14% de su PIB, está dispuesta a tomar medidas de amplitud. De hecho la Ministra asevera que confían en abrir las fronteras al visitante internacional, sin imponer restricciones, independientemente de lo que decidan las otras naciones europeas.


Sorpresa española.


Mientras tanto, en España, donde se transita una acelerada desescalada, el Gobierno sorprendió ésta mañana a todos los sectores con una rígida medida.



A partir de éste viernes 15 de mayo, se impone una cuarentena obligatoria a todo aquel viajero extranjero o español procedente del exterior, que ingrese a su territorio.



Esta deberá cumplirse en la residencia u hotel donde se tiene prevista la estadía.



El individuo no podrá salir salvo para recibir servicios o controles médicos y para adquirir alimentos.



Será en todo caso obligatorio el uso de mascarilla en la vía y lugares públicos.



Esta medida estará vigente por tiempo indefinido y al menos durante la prórroga del estado de alarma.



Se hace extensiva a fronteras aéreas, marítimas y terrestres del país ibérico.



Las empresas del ramo deberán notificar expresamente al viajero de ésta medida al vender el billete de transporte.



Quedan exceptuados las tripulaciones, los trabajadores fronterizos y los choferes de carga y transporte  terrestre.



Los empresarios del sector turístico de España han acogido la medida como "un balde de agua fría".