Llama la atención sobre la vulnerabilidad de los ancianos

La lucha contra el COVID-19 en Panamá se ha trasladado a los barrios más infestados del país, con el propósito de identificar los casos y darle atención médica y las autoridades de salud hacen énfasis en la necesidad de proteger a los adultos mayores, para evitar que sean víctimas mortales de la enfermedad.

El Ministerio de Salud (MINSA) incrementó sus esfuerzos para combatir el COVID-19 en todo el país, en especial en los 56 corregimientos en los que se ha observado un incremento de casos. En ese sentido, se refuerzó la trazabilidad con acciones intersectoriales junto con los Ministerios de Seguridad, de Desarrollo Social, de Desarrollo Agropecuario, Caja de Seguro Social y los gobiernos locales, para aumentar la capacidad de atención de pacientes positivos.

En los corregimientos de Bethania, Don Bosco, Calidonia, El Chorrillo, y José Domingo Espinar en San Miguelito se ha suscitado un alza en defunciones de personas que sobrepasan los 80 años, con factores de riesgo como diabetes e hipertensión.

"Ciertamente el COVID-19 es un virus mortal que no distingue sexo, edad y estatus social, por lo que se hace necesario que la población tome conciencia sobre la imperante necesidad de proteger a los adultos mayores, al igual que los menores de edad", indica el MINSA.

Según las autoridades el 85% de los resultados positivos registrados en el último día corresponden a personas de las provincias de Panamá y Panamá Oeste, en donde se concentra la mayor incidencia del virus en el país.

Con respecto a las cifras en Panamá, se registran 13,766 pacientes recuperados, 736 casos nuevos, para un total de casos acumulados de 21,422.

Unos 7,208 son casos activos, divididos: 6,657 en aislamiento domiciliario (833 en hoteles). Mientras que los hospitalizados suman 551, de ellos 449 se encuentran en sala y 102 cuidados intensivos.

Las defunciones acumuladas suman 448, lo que representa una tasa de letalidad del 2.09%.