Esta vez por la pandemia no ha llegado a las calles, donde año tras año con tonadas militares los jóvenes, enarbolan con orgullo los colores patrios. 

Panamá tiene una historia rica de lucha permanente por ser un país soberano, independiente, republicano y democrático. El 3 de Noviembre se celebra la separación de Panamá de Colombia (1903), el 4 de Noviembre es el Día de los Símbolos Patrios, el 5 de Noviembre se considera como la consolidación de nuestra separación de Colombia, el 10 de Noviembre se conmemora el Grito de Independencia de La Villa de los Santos (1821) y el 28 de Noviembre la Independencia de Panamá de España (1821).

Ya han transcurrido 199 años cuando Panamá culmina el proceso de independencia de España, 117 años de separarnos de Colombia y desde 1903 hasta 1977 la zona del canal fue controlada por los Estados Unidos, culminando el proceso de descolonización y total soberanía de Panamá en todo su territorio en 1999.

Para el 3 de Noviembre de 1903, todo se inicia cuando liberales y conservadores (1899), inician una pugna política que termina en un enfrentamiento militar que concluyó en noviembre 22 de 1902, conocida como la Guerra de los Mil Días. A petición del presidente Marroquín, el ejército de Estados Unidos, acantonado en los puertos terminales del Ferrocarril, intervino y cesó la guerra, instando a los contendores a abordar el acorazado Wisconsin, en donde se redactó y se firmó un tratado que puso fin a esta guerra.

El 22 de enero de 1903, el Gobierno de los Estados Unidos designó a Mr. John Hay, secretario de Estado; y el Gobierno de la República de Colombia a don Tomás Herrán, encargado de Negocios en Washington; quienes redactaron un convenio conocido como Tratado Herrán-Hay sobre la construcción de un canal a través del istmo de Panamá, en virtud del cual el Gobierno de Colombia autorizaba al de los Estados Unidos de América para comprar los derechos, obras y materiales de la antigua Compañía Francesa del Canal de Panamá; e igualmente lo autorizaba para adquirir perpetuo control sobre una zona en el istmo de Panamá de océano a océano, de cinco kilómetros de ancho a cada lado de la vía, para el trazado del canal. No obstante lo cual Colombia conservaría su soberanía sobre dicha zona y habría de recibir, en compensación, diez millones de dólares de contado y doscientos cincuenta mil dólares anuales. El Tratado Herrán—Hay fue atacado en el Senado por el expresidente Miguel Antonio Caro, este convenció al Congreso de que era lesivo para los intereses y la soberanía de Colombia, el cual votó mayoritariamente en contra del Tratado el 18 de agosto.

Los banqueros estadounidenses decidieron apoyar la independencia, los directores de la compañía del ferrocarril compraron a varios líderes y al general Esteban Huertas, jefe de la Guardia colombiana. En julio de 1903, el jefe militar de Panamá, José Vásquez Cobo, dio un golpe en el istmo y depuso al gobernador Facundo Mutis Durán. Marroquín, en vez de sancionar al golpista, nombró gobernador al panameño José Domingo de Obaldía. En la mañana, un movimiento de dirigentes panameños, apoyado por parte de la población, proclamó la independencia y constituyó la República de Panamá, la cual fue reconocida por los Estados Unidos al día siguiente y con la que establecieron relaciones el 6 de noviembre.
El Consejo Municipal se reunió bajo la la presidencia de Demetrio H. Brid, autoridad máxima en el territorio panameño, y proclamó en un acta de voluntad del pueblo de ser libre y de establecer un Gobierno propio, independiente, y soberano bajo el nombre de República de Panamá. Demetrio H. Brid se convirtió en el primer presidente de la recién formada República de Panamá, nombrando el 4 de Noviembre de 1903 a la Junta de Gobierno Provisional que se encargaría de la administración del Estado hasta que la Convención Nacional Constituyente en febrero de 1904 designara a Manuel Amador Guerrero como el primer presidente constitucional de la República.

El 3 de Noviembre, es memoria de lo que vivió un pueblo por casi doscientos años, desde 1821, para ser soberanos y para consolidar, poco a poco, su nacionalidad.