Sera duro pero lo podemos lograr

"El otoño será muy complicado; los datos macroeconómicos lo confirman. Pasamos del 2,2% al 10,4% de deuda en dos meses y la deuda pública aumentó del 132% al 160/66%. El PIB, como sabemos, es de -9%". El Subsecretario del Ministerio de Economía, Pier Paolo Baretta, habla de "realismo" en una entrevista en vídeo para la revista online Eurispes por Emilio Albertario.

Al mismo tiempo, según el subsecretario Baretta, "existen elementos que nos hacen decir que será posible afrontarlo. El elemento principal es el debate con Europa y los recursos que recibiremos de Europa, resultado de las negociaciones de las últimas semanas. Pienso en los recursos para el SURE (fondo de integración europea), pienso en los fondos ESM (que están todos destinados a la salud y sin condiciones), pienso en los 170.000 millones (aproximadamente) que pueden provenir del Fondo de Recuperación. Se trata de una condición muy importante, porque el relanzamiento de la economía, o al menos la inversión de la tendencia, en este momento no puede confiarse únicamente a los amortiguadores -que en parte tendrán que continuar- sino que debe ir acompañado de una reactivación de las inversiones públicas y privadas que permitan reactivar el sistema económico y también hacer frente a las dificultades de los mercados. Y dando un ejemplo concreto añade: "Tenemos que abordar la transformación que existe en muchos sectores, el peso que tiene la tecnología en el cambio de los métodos de producción pero, sobre todo, los nuevos parámetros. Si tomamos la Ilva de Taranto o Porto Marghera, no hay duda de que hoy en día el parámetro ambiental y el de la sostenibilidad se combinan básicamente con los criterios de la política industrial".

Llamado a expresarse sobre el papel que Confindustria ha ido forjando en los últimos días, dice: "Tengo la impresión -expreso una opinión muy personal- de que existe un vacío de oposición política. El hecho de que las oposiciones políticas, con diferentes posiciones dentro de ellas, se hayan negado a participar en las mesas de los Estados Generales, ha determinado de hecho un vacío. Ahora bien, no hay vacíos en la política, así que, evidentemente, una parte del mundo de los negocios está ocupando este vacío político, no creo que por el equilibrio político, sino, sobre todo, por el bien de la representación. Mi opinión es que los plazos de otoño son tales que esta dialéctica tendrá que dar paso a la planificación".

Y sobre una posible reforma del código de compras dice: "el criterio del "Puente de Morandi" es una forma en la que se puede imaginar la construcción de la estructura de los contratos. Es un experimento que está teniendo éxito, por lo que se puede imaginar que sea, de alguna manera, un punto de referencia en la política expansiva de los tiempos venideros".

Un sector que sufre especialmente es el de los juegos: "un sector muy delicado, muy expuesto, el riesgo de invasión de la ilegalidad es muy fuerte. Y como esto podría ir acompañado de usura, es bueno que tengamos claro que necesitamos una reforma del sistema de juego público. Necesitamos una batalla más sólida contra los excesos negativos y contra la ludopatía, que bloquee e impida la expansión del crimen. No se trata sólo de una cuestión de recursos públicos, sino de proteger el bien público".

Y finalmente, la posibilidad de convertirse en alcalde de la Serenissima lleva al subsecretario Baretta a reflexionar sobre la necesidad de que Venecia retome un proyecto sobre la cultura, una hipótesis de turismo de calidad. De hecho es una ciudad que: "muere si es aplastada por el exceso de turismo, pero muere incluso si no lo tiene; sin embargo, el paradigma debe ser cambiado. Venecia es una ciudad viva donde la sostenibilidad y la calidad de vida es muy posible y si logramos ganar este desafío entonces el huésped, o el turista, no entra en un museo al aire libre, sino que entra en una ciudad que vive, comparte, participa. Esto también facilitaría la regulación de los flujos, lo que creo que debería hacerse a través de una reserva especialmente para los momentos en que hay un exceso de presencia, pero es fundamental esta idea de devolver la ciudad y hacerla viva". Porto Marghera también debería desempeñar un papel diferente y convertirse en un "lugar de una moderna industria verde".