Con un descenso del 11% en comparación con el año pasado debido a la emergencia del coronavirus. Esto es lo que surge de un análisis Coldiretti/Ixè, difundido durante el primer fin de semana del mes en las carreteras de las que se desprende que sopesar en orden son las dificultades económicas, el miedo al contagio y los temores para el futuro.
Con la emergencia sanitaria de este año -señala el Coldiretti- se refuerza el hábito nacional de concentrar las salidas en agosto, que es con mucho el mes más popular del verano pero también el que marca la menor caída de la asistencia nacional tras el colapso del 54% en junio y del 23% en julio. El miedo al virus y el deseo de esperar una mejora de la situación ha llevado a muchos turistas a posponer su partida lo más posible.

Las metas nacionales
Italia este año es con mucho el destino preferido que - continúa Coldiretti - es elegido como destino del 93% comparado con el 86% del año pasado. Un aumento significativo para compensar la fuerte pérdida de presencias extranjeras que son prácticamente nulas desde fuera de Europa y muy raros - dice Coldiretti - son también los turistas de la UE frenados por la reanudación del contagio en su país, de Alemania a Francia, de Gran Bretaña a España.
La novedad de este verano también radica en el hecho de que -señala Coldiretti- 1 italiano de cada 4 (25%) ha elegido un destino cercano a su casa, dentro de su región de residencia.
Si la playa - explica Coldiretti - sigue siendo el destino preferido, mantiene el turismo en las montañas y el de proximidad con el redescubrimiento de pequeños pueblos y aldeas en la campiña italiana, como alternativa a los destinos turísticos más populares, mientras que la presencia en las ciudades se derrumba. La mayoría de los italianos que viajan - continúa Coldiretti - han elegido reabrir sus segundas casas, o quedarse en las de familiares y amigos, o alquilarlas, pero en el ranking de preferencias también hay campings con campistas muy populares en orden, mientras que los hoteles están sufriendo.