El coronavirus ha impactado al mundo en general de maneras que muchos no creían que pudiera. Pese a que aún existe una gran incertidumbre, la gente ha comenzado a preguntar:

¿cómo avanzamos?

Países de todo el mundo se centran en sus planes para la recuperación económica y en cómo volver a la vida cotidiana después de la cuarentena. Pero una cosa permanece constante: establecer las medidas y las pautas de seguridad apropiadas para evitar un mayor contagio del virus.

En Panamá, el Ministerio de Salud emitió recientemente las guías de estricto cumplimiento que deberán ser adoptadas por empresas y trabajadores para la nueva normalidad post COVID-19.  Estas medidas sanitarias están destinadas a productores, distribuidores y consumidores, microempresas, pequeñas, medianas y grandes empresas y sus clientes a fin de mitigar y contener la expansión del virus.

En este sentido, serán fundamental la creación de un comité especial de salud e higiene para la prevención y atención del nuevo coronavirus en cada empresa. El mismo se encargará de aplicar los protocolos de actuación, a partir de planes de salud, seguridad e higiene ocupacional para que la incorporación social y económica sea la adecuada.

Los líderes e instituciones del campo de la salud han dado un paso adelante para ofrecer asistencia y recursos a otras industrias e instituciones para emular e implementar como parte de sus planes de reactivación comercial. En EE.UU., por ejemplo, el Intercontinental Hotel Group anunció una iniciativa global en colaboración con Cleveland Clinic, Ecolab y Diversey, que aplica nuevos protocolos y medidas de servicio con base científica para brindar confianza a los huéspedes al restablecerse las normas para viajes. En Panamá, las empresas también se organizan colaborativamente para aplicar los protocolos de salud y cumplir con las más estrictas normas de seguridad. Estas alianzas que han sido clave en el proceso de donación de recursos e insumos para que las diversas instituciones de salud lleven a cabo sus procesos de atención e investigación, de seguro facilitarán la implementación de los protocolos de reincorporación a la nueva normalidad.

Como apoyo a los diversos sectores, Cleveland Clinic ofrece las siguientes recomendaciones para varias industrias:

Educación
  • Desinfectar áreas y objetos de alto contacto (sillas, escritorios, equipos informáticos, puertas, etc.) con frecuencia y crear estaciones de desinfección en todo el campus.
  • Cambiar los procedimientos existentes en los autobuses y las paradas para garantizar un distanciamiento adecuado y reducir la cantidad de estudiantes y profesores en un área a la vez.
  • Reconsiderar el uso de aulas y suministros compartidos y pedir a los estudiantes que no compartan sus equipos y materiales.
  • Modificar las prácticas de servicio de alimentos y bebidas, por ejemplo, servir solo alimentos que pueden distribuirse fácilmente.
  • Crear una cultura de responsabilidad desarrollando una promesa que los alumnos, el personal y la facultad puedan cumplir para mantenerse seguros.
Hospitalidad
  • Mantener distancia física en las entradas y salidas, la recepción, los espacios de conserjería, piscinas y playas, gimnasio, restaurantes y áreas de servicio. Usar marcadores de piso u otra señalización para reforzar el distanciamiento físico.
  • Reasignar empleados con alto riesgo de contagio (mayores de 65 años y aquellos con padecimientos preexistentes).
  • Aumentar la frecuencia de la limpieza en todas las áreas y ajustar las normas para las áreas de acondicionamiento físico y natación.
  • Considerar la suspensión de los servicios de valet.
Fábricas
  • Dividir los equipos en subgrupos para reducir el contacto entre los miembros del equipo y proporcionar un  suministro adecuado de equipamiento de protección personal.
  • Reducir el ritmo de trabajo para garantizar que haya un número limitado de trabajadores en cada línea.
  • Mantener 6 pies de espacio entre los empleados o instalar barreras si es necesario, incluidos los ajustes de  espacio de  las estaciones  que deben   graficarse en   el piso de las fábricas.
  • Proporcionar estaciones de desinfección en zonas de mucho tráfico como entradas de personal, salidas de elevadores, baños y otras áreas comunes.
  • Desinfectar todas las instalaciones diariamente y pedir a los empleados que no usen las herramientas y equipos de otros trabajadores.
Restaurantes
  • Evitar todas las superficies que están en contacto con los alimentos cuando se usen desinfectantes y no colocar artículos limpios cerca de otros que puedan estar sucios; organizar limpieza profunda todos los días.
  • Solicitar a los clientes que usen máscaras cuando no estén en su mesa y proporcionar un lugar limpio en la mesa para que los clientes se quiten y coloquen sus máscaras mientras cenan.
  • Requerir reservaciones para eliminar la aglomeración en las entradas e identificar una entrada dedicada al restaurante, si es posible, que esté separada de la salida.
  • Limitar las visitas que requieran interacción física con cada mesa.
  • Los empleados deben lavarse las manos o desinfectarse después de cada interacción con la mesa; se deberían - proporcionar productos personales desinfectantes para manos a los empleados a fin de aumentar la accesibilidad y la frecuencia de la limpieza de manos, y ofrecer loción para evitar que la piel se seque y se agriete.
Tiendas de venta al detalle
  • Desinfectar con frecuencia las áreas de alto contacto, como los pomos o perillas, las barras de acceso y las manijas de las puertas, los interruptores de la luz, carritos y cestas de compras, las pantallas táctiles, teclados y máquinas de tarjetas de crédito.
  • Requerir a los empleados e invitados que usen mascarillas dentro de la tienda.
  • Determinar la ocupación máxima y usar la señalización para reforzar el distanciamiento o pedir a los clientes con síntomas que no entren.
  • Especificar ciertas horas para los compradores de mayor riesgo y cambiar a pagos sin contacto siempre que sea posible.

Decidir si se deben volver a abrir los probadores y usar, si se abren, medidas de saneamiento apropiadas. Alentar a los clientes a usar desinfectantes/toallitas para las manos antes de probarse los artículos y ponerse una máscara protectora cuando se los pruebe. Desarrollar un procedimiento para desinfectar los artículos del probador (no solo ropa, sino también joyas, gafas, etc.)