Cada país suele celebrar el Día del Niño en diferentes fechas.

El origen de la celebración viene luego de la Primera Guerra Mundial, a raíz de los destrozos humanitarios que tuvieron lugar en Europa. A partir de esta situación, en 1924, se comenzó a generar conciencia sobre la necesidad de la protección especial para los infantes. 

En la actualidad parece obvio decir que lo lógico es que los más pequeños tengan derechos como el acceso a una vivienda digna y educación que los prepare para la vida, poder tener comida todos los días para crecer sanos y no les afecte en su salud.

El día internacional del niño se celebra el 20 de noviembre y fue declarado por la ONU en 1959.

Según las ONG, los derechos de los niños más vulnerados en el mundo son: el Derecho a la salud, el Derecho a la nacionalidad, el derecho a la vivienda digna y a la educación.

Hoy bajo estas circunstancias especiales de crisis sanitaria, aislamiento, situación política y social es bueno reflexionar sobre las necesidades y las vulnerabilidades de los más pequeños que son responsabilidad de los adultos y que bajo esta coyuntura pueden volverse más delicados si ya estaban expuestos a violencia, explotación o abuso. Es una fecha en la que debemos promover de forma especial los ideales de protección y cuidado de los niños y sus derechos. Además de reconocer la labor de quienes trabajan por ellos para ofrecerles la oportunidad de un futuro mejor.