Hemos cambiado varios de nuestros hábitos de consumo y se transformaron algunos puestos de trabajo. El ritmo de una progresiva reactivación viene acompañado de incertidumbre. 

Bajo la lupa se encuentran todos los lineamientos que guiarán a los sectores laborales que gradualmente volverán a la actividad y que también estarán acompañando a las inquietudes de los empresarios. 

No hay forma de ser un oráculo o tener fórmulas prodigiosas para evitar cierres de empresas o pérdidas de puestos de trabajo luego de una pandemia globalizada. Las consecuencias de las fluctuaciones económicas nos llevan a transitar nuevos caminos como la adaptación laboral, ruptura de paradigmas y hasta la transformación digital, entre otros escenarios. 

Se ha puesto de manifiesto la teoría económica del cisne negro, de que lo improbable sí puede llegar a suceder y cuyos acontecimientos afectarán de forma importante. No hay espacio que no se vea afectado por el impacto del COVID-19 y por mucho que creamos que la situación está predeciblemente controlada, siempre aparecen elementos que nos sorprenden, por ello hay que adaptarse y ser optimistas porque se presentarán escenarios con nuevas oportunidades. 

Los emprendedores, inversionistas, empleados y dueños de negocios se enfrentan a estadísticas e informes poco favorecedores que aportan nulas ideas de solución, sin olvidar a todos aquellos que ya han perdido su sustento. Llevando esto al contexto de negocio y objetivo empresarial que ahora nos ocupa, debemos explorar las siguientes sugerencias para la «nueva normalidad»: 





NegociosCerrados

  • - Evaluar (Insistir): Determinar en un corto plazo qué tanto debemos explorar y cuándo acudir por asesoramiento para impulsar la continuidad o reinvención del negocio, hay que dejarse guiar para acelerar resoluciones y la transformación, así evitaremos andar a tientas. Visualizar y concienciar la posibilidad de estar en presencia de oportunidades de negocios disruptivos, esto será un desafío con una gran cuota de sacrificio. 
  • - Decidir (Persistir): Accionar resoluciones en el nuevo escenario. Es el momento de englobar y ofrecer servicios que construyan relaciones a largo plazo con los clientes, junto a alianzas estratégicas que fomenten los acuerdos de colaboración entre proveedores, socios, etc. El tono de servicio en la relación con los clientes deberá de ser de proximidad en vías de la transformación digital. 
  • - Manejar (No desistir): Eliminar la procrastinación, mantener el compromiso de trabajo y dar seguimiento de las acciones tomadas. Seguir construyendo, no abandonar. 

El empresario italiano radicado en Panamá, el Sr. Pierfranco Carosi, en una grata entrevista nos enuncia la frase «Inventamos o erramos» del ilustre educador, Simón Rodríguez, haciendo hincapié en la importancia del trabajo y del aprendizaje de nuestros errores hasta conseguir lo necesario y anhelado. Sin duda alguna sus palabras transmiten el buen ánimo requerido para estos momentos: «No debemos cerrar empresas, tenemos la obligación de proporcionarnos alternativas, porque a pesar de las dificultades, no hay que parar el impulso de seguir adelante. Hay que confiar, sí nos vamos a adaptar, no nos debemos bloquear. Hay que dar más servicios, todo el tiempo hay que emprender, reinventarse, no temer a los errores. Soy trabajador y cuando me equivoco, aprendo de mis fallos hasta lograr el objetivo. Avanti!». 

Este momento crítico y decisivo nos hará pasar por tiempos de cambios y debemos continuar trabajando, sigamos tomando la iniciativa con nuevas oportunidades, hay muchísimo por hacer cuando se vuelvan a abrir las puertas.