Al final de cuatro días de trabajo en Bruselas, el Presidente del Consejo, Giuseppe Conte, comentó los resultados del Vértice Europeo Extraordinario, el primero "presencial" después del confinamiento, convocado para decidir la respuesta de la UE a la crisis del coronavirus.

"Estamos satisfechos, hemos aprobado un plan de recuperación ambicioso, adaptado a las necesidades que estabamos experimentando, que nos permitirá afrontar esta crisis con fuerza y eficacia", dijo Conte, que habló de un "momento histórico para Europa e Italia" durante la conferencia de prensa al final de los trabajos.
"La convicción que hemos alimentado en los últimos meses, la visión, la determinación con la que hemos perseguido este objetivo se han visto recompensadas: el plan que hemos aprobado es realmente muy sustancial: 750.000 millones, de los cuales una buena parte irá a Italia, es decir, el 28% hablamos de 209.000 millones asignados a Italia. Incluso hemos mejorado la intervención a nuestro favor, si consideramos la propuesta original de la Comisión Europea del Presidente Von del Leyen". Italia, explicó el Primer Ministro, dispondrá de "81.000 millones en concepto de subvenciones", a los que se añadirán "127.000 millones en concepto de préstamos", 36 más que los 91 originales.

"Tendremos una gran responsabilidad", subrayó Conte. "Con 209 mil millones tenemos la posibilidad de hacer que Italia vuelva a empezar con fuerza, para cambiar el rostro de nuestro país. Ahora debemos correr, debemos usar este dinero para inversiones, para reformas estructurales. Debemos emprender este camino de crecimiento económico, de desarrollo sostenible que llevamos años persiguiendo sin lograrlo realmente de manera efectiva". Y de nuevo: "tenemos la posibilidad concreta de hacer que Italia sea más verde, más digital, más innovadora y sostenible e inclusiva; de invertir en escuelas, universidades, investigación e infraestructura". Hemos logrado este resultado protegiendo la dignidad de nuestro país -señaló el Primer Ministro- pero también hemos actuado para proteger la autonomía, las prerrogativas de las instituciones de la Unión Europea".
En los días de la cumbre, añadió, "hemos rechazado también los intentos insidiosos de alterar de alguna manera la auténtica vocación de este proyecto europeo", rechazando "la lógica intergubernamental y los vetos cruzados". El Primer Ministro agradeció entonces "a todos los ministros que me apoyaron. Somos un gran equipo". Gracias también "a las fuerzas mayoritarias, que se unieron y apoyaron de forma compacta la acción del gobierno", pero también "a las fuerzas de la oposición, especialmente a algunos de sus representantes que, incluso en presencia de críticas legítimas, han comprendido bien en estos días la importancia histórica de lo que está en juego". Y permítanme agradecer a todos los italianos: en estos días he estado muy ocupado, no he tenido la oportunidad de seguir mucho el debate interno, pero he sentido un fuerte apoyo de toda la comunidad nacional. Estoy orgulloso de este resultado", concluyó, "y estoy orgulloso de ser italiano.